jueves, 8 de enero de 2015

Dios es grande

Resultaba estremecedor escuchar los gritos de ¡Dios es grande! proferidos por los dos sicarios que estaban ametrallando a los dibujantes y escritores de una simple revista satírica, y que luego siguieron matando en la calle a la vista de las cámaras que registran todo cuanto pasa pero no pueden hacer nada para impedirlo.

Occidente es una sociedad abierta porque existe la libertad de expresión y naturalmente nuestros enemigos saben donde golpear.

Si nos dejamos intimidar estamos perdidos.

Todo lo que hemos conseguido gracias a que los griegos se enfrentaron a los persas, estaría perdido para siempre.

No hay nada más fácil que perder las libertades sobre todo cuando esa pérdida está envuelta en la "prudencia" o directamente en el miedo.

Ya nos hemos degradado suficientemente con la paranoia de seguridad que siguió al 11M y no tenemos mas que deslizarnos por esa pendiente para llegar a donde los yihadistas nos quieren, es decir al miedo a nosotros mismos.

Estamos en una guerra que se libra en múltiples escenarios y que para nuestra desgracia ni siquiera podemos saber quienes son "los nuestros". Pero al menos deberíamos saber quienes si que son nuestros enemigos, y en consecuencia actuar.

Es verdad que el fanatismo islámico en Europa se ha visto animado por la situación de marginalidad de las nuevas generaciones de emigrantes, algo a lo que nos vamos a enfrentar muy pronto en España, pero tenemos que tener claro que no vamos a salir adelante si nos esforzamos continuamente por "comprender" a nuestros enemigos.

La libertad permite que los musulmanes en Europa accedan a condiciones de vida a las que no pueden acceder por ley los cristianos en sus países de origen.

Si todo lo que obtenemos en reciprocidad es odio mortal mal vamos.

Y decir que no todos los musulmanes son yihadistas no es mas que esconder la cabeza en la arena como los avestruces.

Muchos no son yihadistas pero otros muchos si lo son.

En Europa nos hemos esforzado por ofrecer multiculturalidad a cambio de nada y eso tiene que cambiar.

Pero lo primero que tenemos que hacer es volver a valorar nuestro sistema de vida.

Si lo seguimos despreciando solo hacemos que dar alas a los que quieren destruirlo.

Porque eso es lo que está en juego: seguir adelante o volver a las eras oscuras.

Conviene recordarlo. 

miércoles, 7 de enero de 2015

El tiempo de las ciber-guerras

2014 ha sido un año pródigo en episodios de un nuevo tipo de guerra que se desarrolla en el ciber- espacio y que comienza a dejar de ser una broma.

El reciente encontronazo entre las administraciones de Estados Unidos y Corea del Norte a costa de una película de humor grueso basada en el líder norcoreano Kin Il Yun y de las amenazas de este contra la Sony y contra los eventuales  exhibidores del film, prueban que estamos entrando en un mundo nuevo por varias razones.

La primera es que ahora los ciber-ataques son perpetrados por agentes organizados y patrocinados por gobiernos. El tiempo del hacker solitario ha pasado.

Incluso ha pasado el tiempo de los espias renegados tipo Snowden.

Ahora todo el mundo admite que gobiernos como el norcoreano, el iraní, o el norteamericano tienen ciber-ejércitos actuando permanentemente en materias tanto defensivas como ofensivas.

También en España.

La segunda ilustración del cambio es que los ciber-ataques han pasado de lo meramente digital y virtual a lo físico: ya no se trata de bloquear la red de un banco o un organismo público. Ahora se va a desvelar información o a amenazar a toda una población.

Hasta ahora las únicas amenazas físicas las promovían las ciber-mafias que entraban en cuentas corrientes o de teléfono móvil y o te vaciaban la cuenta o te endosaban una factura.

Ahora te amenazan para que no vayas al cine y por ahí nadie sabe hasta donde podemos seguir.

El mundo se ha interconectado pero no se ha preparado para las consecuencias de esa interconexión.

Si Corea amenaza a EEUU con lanzar un misil, los USA le colocan una flota delante de sus costas, pero si la amenaza es virtual, ¿Qué se puede hacer?

De hecho la ciber-defensa es no solo difícil sino que se vuelva mas inmanejable y cara según tengas mas o menos que guardar.

De hecho en el ciber-espacio, los mas pobres lo tienen mas fácil que los ricos.

A no ser que comiencen a desarrollarse ciber-armas que provoquen daños físicos y no solo virtuales.

Por ejemplo un ciber-misil que destruyese los circuitos de las centrales de comunicaciones de un pequeño país.

Esta claro que la lucha por la "legalidad" en el ciber-espacio ha puesto de manifiesto que perseguir a los malos por los corredores de internet resulta no solo anti-económico sino muy poco efectivo.

Pero, ¿que ocurriría si al que se esta bajando una película le llegase un pulso de energía que le fundiese el ordenador?

En materia de ciber-ataques a gran escala la cosa es mas complicada puesto que los delincuentes trabajan en instalaciones militares y protegidos por el gobierno respectivo.

Pero está claro que en el ciber-planeta de las nuevas guerras digitales estamos a punto de asistir a cambios dramáticos.

Y tiene que ser así porque en 2015 vamos a ver una  ciber-escalada de ataques.

Creo que no estaría demás que todos comenzásemos a pensar que en la Jungla Digital no solo hay paisajes bonitos y grandes oportunidades, y en concordancia nos tomásemos la seguridad mucho más en serio.

Porque a pesar de que nos cueste trabajo identificar como físicas las ciber-amenazas, lo cierto es que si comienzan a intimidarnos, robarnos y condicionarnos,  todas esas cosas terminarán por saltar a la realidad.

Pronto lo vamos a ver.    

lunes, 5 de enero de 2015

2015

Después de este paréntesis navideño con sus innumerables compromisos socio-familiares y las broncas que suscitan sin cesar, retorno al apacible discurrir de las ideas y la tarea de juntar unas letras con otras para transmitir algún pensamiento inteligente a quien llegue a estas desoladas costas de la Jungla Digital.

Y naturalmente voy a hablar de como veo 2015, un año que se ve con aprensión por varios motivos.

Según nos alejamos del epicentro de la crisis financiera de 2008 van siendo mas evidentes sus efectos en la población occidental.

La desilusión de una buena parte de la población respecto a los dirigentes de sus países está propiciando el auge de los extremismos populistas, como en los años treinta del pasado siglo, y por idénticas razones, propulsó el auge del fascismo y del comunismo.

En 2015 van a eclosionar muchos de estos movimientos en las sucesivas elecciones que tendrán lugar en la Unión Europea.

Lo primero en Grecia, donde también la desesperación popular ha llegado mas alta.

Tras años de engaños criminales, la clase política griega ha sido desenmascarada por las cifras de su deuda y su ruina. Resulta curioso que todavía no haya pasado nada en aquel desgraciado país.

Ahora comienza a deslizarse que tal vez saldrán del euro. La pregunta es, ¿por qué entraron?

Aunque se dice que se ha establecido una serie de políticas para evitar que se produzca un efecto contagio, ¿Qué razón tendría Portugal para seguir? ¿Y nosotros?

El petróleo será otra de las grandes cuestiones.

A 60 dólares el barril es la ruina para Rusia, Venezuela o Irán. ¿Es esto una casualidad?

¿O estamos mas bien en otra batalla de esta guerra mundial sorda que lleva a cabo Estados Unidos contra el nuevo "eje del mal"?

Los coletazos de Rusia e Iran pueden ser importantes a lo largo del año.

Lo que es seguro es que la guerra particular entre sunies y chiíes en Oriente Medio seguirá con sus colaterales salvajadas en todo el mundo.

El mundo musulmán va a seguir en erupción en 2015.

En Oriente crece la tensión según Japón pierde peso y China lo gana. La región crece económicamente pero sus sociedades no terminan de estabilizarse.

¿Veremos los primeros roces militares?

Llevamos varios años de experimentos con la legalización del cannabis y ya demasiados de guerras terribles en los países productores o de tránsito.

Los muertos son una montaña pero lo peor es el daño estructural en esas sociedades sometidas al crimen.

¿No es hora ya de dar pasos adelante en la legalización? ¿Qué puede ser peor que lo que ya tenemos?

Me temo que el calentamiento global nos va a seguir pasando facturas.

No se puede frenar el consumo y el bienestar y la situación del efecto invernadero va seguir empeorando.

Aquí ya se ve que clase de invierno tenemos. (Me acordaba ayer escuchando los comentarios del locutor de turno ante las imágenes de la gente bañándose en Valencia un cuatro de Enero, de una novela de Peter Hamilton que comienza "Todos nos alegramos mucho cuando en 201.. no hubo invierno...").

Pero no todo será terrible creo.

La economía comenzará a despegar, la bolsa crecerá, (eso espero), y los políticos gastarán el dinero que no tienen en obras y festejos para tranquilizar al personal.

Saldrán al mercado nuevos fármacos que nos ayudarán a vivir esquivando el dolor y la enfermedad.

Las tecnologías de la información nos inundarán de facilidades para mejorar nuestros sentidos.

Veremos series de televisión estupendas y alguna película muy esperada.

Habrá mas oportunidades laborales para los jóvenes.

Nos iremos haciendo a la idea de que tenemos que vivir en un mundo nuevo y que de nada sirve mirar hacia atrás no importa lo viejos que seamos.

Yo espero que sepamos apreciar las pequeñas cosas de la vida y que demos la espalda a quienes nos propongan grandes soluciones en forma de secesiones o impagos de la deuda, pero no puedo descartar que la estupidez se imponga, porque casi siempre lo hace.

Si es así espero que sepamos comportarnos y no nos liemos a bofetadas.

Eso no es una profecía.

Es tan solo un deseo.  

sábado, 3 de enero de 2015

Come back: repaso a las predicciones 2014

El pasado 22 de diciembre este blog cumplió su octavo aniversario más desamparado que nunca en el océano informativo y de entretenimiento que es Internet hoy en día. Mi lucha por estrujar más deberes y placeres en las mismas 24 horas que tiene el día es feroz, y sin duda alguna mis hábitos de escritura se han resentido. Eso por el lado de la oferta, pero además la acelerada sociedad que construimos cada vez presta más atención (al menos en cantidad de minutos, que no calidad de los mismos) a las fuentes de microblogging. Más inmediatas, menos exigentes, consumo rápido y a lo siguiente. Menos reflexión, tanto para el generador del contenido, como para el lector. Pero la economía de la atención es salvaje y ganarse un hueco en los ajetreados días de la gente se vende muy caro.

Todo esto para justificar que apenas he escrito en este blog durante 2014. Y realmente ni tengo que justificarme ni hay justificación posible.

No haré propósito de escribir más en 2015. No me engañaré a mí mismo ni a los pocos lectores que ya pasen de vez en cuando por este páramo (¡menos mal que mi padre mantiene el tipo con sus artículos!). Veremos qué va pasando.

De momento, repasemos mis ingenuas predicciones para 2014, lanzadas a la blogosfera hace un año:

- Crecimiento del Internet de las cosas, con especial hincapié en coches y televisores. Dicen que adivinar el futuro es fácil, lo difícil es saber cuándo nos llegará ese futuro y, sobre todo, cómo será el impacto en la sociedad que habitamos. Obviamente la industria del M2M (Machine to Machine) ha crecido en este 2014, pero aún estamos en los albores de sus posibilidades. Cada vez se habla más de los coches conectados, aunque aún nos queda tiempo hasta que sea algo instaurado en el gran público, principalmente por los largos ciclos de renovación de los vehículos, que poco tienen que ver con el de los móviles. 

Con las televisiones pasa algo parecido, tampoco es un dispositivo que se cambie en el hogar cada pocos años y realmente no aparecen nuevas tecnologías que inciten a ello, por mucho que los fabricantes traten de sacarse algunas de la manga (3D, 4K, pantallas curvas...). 

Una rama que subestimé hace 12 meses y que sí que está despegando algo más es el hogar conectado. Igualmente, aún nos encontramos en sus comienzos, en todas las grandes convenciones tecnológicas tiene presencia y, aunque en España aún no hay aún claras ofertas comerciales, cada vez son más comunes en US y otros países de Europa y, sin duda alguna, nos acabará llegando más pronto que tarde.

- Sobre el futuro de las televisiones ya he comentado en el punto anterior. Tanto los fabricantes como otros players ajenos al sector tradicional (Apple, Amazon...) están tratando de insuflar nueva vida a la reina del salón en un mundo en el que el consumo cada vez está más individualizado. No es tarea sencilla y aún no dan con la tecla. Sospecho que hasta que no haya un enfoque revolucionario nos limitaremos a ver pequeños avances sin gran impacto.

- Ajá! Los werable devices sí que han tenido su relevancia este 2014! Apple anunció su smartwatch meses antes de su lanzamiento comercial, en una clara estrategia de agitar a los competidores para que calienten el mercado con sus lanzamientos antes de su monumental llegada. Y les ha funcionado. Personalmente no soy muy fan de los relojes inteligentes, al menos tal y como se están concibiendo actualmente. Creo que deberán pasar varias generaciones hasta que encuentren su sweet spot en la mente del consumidor. Por otro lado, sí creo más en las pulseras cuantificadoras actuales, que veo como un interesante antepasado de lo que todo el mundo usará en una década.

- La impresión 3D sigue tardando en eclosionar y cada vez me genera más dudas. Se lleva años hablando de ello, pero algo impide que termine de arrancar. Quizá sean los altos precios que alejan la tecnología del mercado residencial, pero eso no explica que no vaya encontrando un hueco entre las empresas, más allá de prototipos para llenar los últimos bloques del telediario. Además, las principales compañías que se dedican a este mundo han sufrido un duro año en bolsa (dímelo a mí :-(   ), así que de momento pocas alegrías por aquí.

- Los smartphones claramente cada vez están más presentes en el metro y, por extrapolación, en nuestras vidas. La gente cada vez ve con peores ojos gastarse 800€ en un terminal y, para su alegría, las marcas chinas cada vez lanzan terminales más interesantes y baratos, "inspirados" en los grandes del sector. Eso sí, el duopolio de SO sigue fuertemente consolidado y Windows Phone no consigue abrirse paso (de las alternativas libres como Firefox y Tizen mejor ni hablamos).


- BlackBerry aún no ha sido vendida y trata de reinventarse. Sigo pensando que su futuro pasa por ser presa de las rebajas, pero habrá que ver cuánto le duran esos últimos coletazos como pescado sin cabeza.

- El proceso de consolidación de las telecomunicaciones sí que se ha manifestado en este 2014 y más que lo hará en los próximos años. Es una necesidad de la industria y el que no se mueva estará firmando su defunción en el medio plazo. Por fin Orange compró Jazztel y Vodafone hizo lo mismo con Ono. Habrá que ver quién se queda con Yoigo (el que lo haga de estas 2 afianzará su segundo puesto en el negocio móvil español). Telefónica quiere moverse en UK, AT&T entra en Mexico y, en general, el juego de tronos a nivel mundial se aviva. 

- ¿Alguien se acuerda de Home de Facebook? Yo tampoco hasta que leí este post. La red social por excelencia siguen invirtiendo para buscarse un futuro (Whatsapp, Oculus) pero cada vez se habla menos de ella. ¿Quizá porque es menos novedad? La realidad es que su cotización en bolsa sigue subiendo...


- En el capítulo de decepciones no andaba desencaminado. Los bitcoins siguen generando noticias, pero más como excentricidad ("qué cosas hacen estos frikis de Internet, jijij"), que como realidad. El NFC es la eterna promesa, el Robinho de la tecnología. Quizá el impulso de Apple Pay le dé un impulso. Y el big data sigue oyéndose por los pasillos de las grandes corporaciones, pero me da la sensación de que es una tendencia que nadie se quiere perder, aunque no sepan muy bien cómo capitalizarla (aún).

Ufff, tremendo repaso a las predicciones 2014. Ni tan mal para mi vuelta a los teclados. Esperemos que mi hiato escritor hasta las predicciones 2015 sea más corto. ¡Vamos allá con este nuevo año!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Los peligros de la religión

Cuando era joven identificaba la idea de Dios con la religión, y naturalmente con la religión en que había sido educado.

Luego comencé a comprender que ambas cosas son muy diferentes y hoy día entiendo que en realidad no tienen nada que ver.

Las religiones siempre son artefactos ideológicos que utilizan nuestra propensión a la trascendencia para conseguir objetivos terrenales. Y eso no quiere decir que esos objetivos sea siempre malignos. Aunque muchas veces lo son.

Desde la noche de los tiempos la alianza con los dioses fue la justificación del poder: personas o castas se autodefinían como intermediarios con el mas allá y extraían de esa capacidad extraordinaria la legitimidad de su autoridad tanto o mas que la que extraían de la fuerza bruta de sus ejércitos.

Pero en estos tiempos, la religión no implicaba pautas determinadas de conducta que no fuesen el pago de impuestos o la celebración de sacrificios. Los dioses eran propicios si la comunidad les rendía la suficiente pleitesía, y si no eran propicios era porque no se les había rendido la suficiente pleitesía. Era una apuesta segura que se auto-regulaba con mas sacrificios de vírgenes, niños, etc.

Pero hace ahora unos tres mil años, un hombre llamado Zoroastro que vivía en Persia comenzó a pensar que esto no era suficiente.

Era necesario contentar a los dioses no solo mediante sacrificios o festejos. Además había que comportarse de una determinada forma: había que vivir de acuerdo a una ética propicia a Dios, y como Dios tenía que ser bueno, nuestros actos también lo tenían que ser. (Además esto generó la idea de un contra-dios malo al que había que servir de otra manera).

Pero si los humanos queríamos acceder a la vida mas allá de la muerte teníamos que cooperar de forma individual. Así nacieron las nuevas religiones.

Todas ellas partieron del principio de que Dios había contado, (revelado), a un elegido, cual debía ser el modelo ético a seguir.

Como Dios había elegido a una persona determinada, esa revelación tenía que ser no solamente buena, sino la única posible, lo cual dejaba a las demás como falsas y obras del contra-dios.

No solamente eso sino que a partir de esa revelación, una determinada casta sacerdotal se tenía que erigir como la gran depositaria de las esencias y como la jueza de cualquier aplicación concreta: así nacerían las iglesias.

De esa concatenación de deslizamientos progresivos nacen las guerras de religión, las inquisiciones, los fanatismos y un tipo de violencia que es mas grave e indiscriminada en cuanto ya no se trataba de la típica violencia primitiva basada en quitar a los otros sus riquezas para distribuírnosla entre nosotros, sino que se incurría en ella simplemente por ser infiel o no seguir a pie de la letra la particular interpretación del discurso original.

Por eso los crímenes religiosos son tan horrendos: no hay modo de estar a salvo de esos fanatismos.

Zoroastro pensaba que mediante el "mensaje" divino de hermandad y no violencia se podía paliar el salvajismo de las incursiones de los salvajes del desierto, y de alguna forma así fue.

Pero la cosa se fue complicando y ayer un grupo de talibanes entró en una escuela de Peshawar en Pakistan y asesinó a sangre fría a 130 niños y niñas.

No es la primera vez.

Los talibanes, estudiantes del Koram en las madrasas afganas y pakistaníes, consideran que el aprendizaje de materias civiles va contra Dios.

Sobre todo si los estudiantes son del género femenino.

Y prefieren matar a esas personas que verlas convertidas en siervas del contra-dios.

¿Como se razona con gente que cree que matar niños forma parte de la voluntad de Dios?

No creo que en la cabeza de Zoroastro cupiese esta derivada de su idea inicial, pero lo cierto es que lo es.

El crimen de Peshawar es una consecuencia directa de la idea de que agradar a Dios pasa por llevar a cabo determinadas conductas y creer determinadas cosas.

Si Dios nos hablase seguro que nos sacaría de esta duda.

O a lo mejor es que Zoroastro tenía razón y de la misma manera que hay un Dios bueno, también hay un Dios malo.

Yo solo puedo decir que la noticia me ha dejado desolado y que hoy mi confianza en la Humanidad ha bajado varios enteros.              

viernes, 12 de diciembre de 2014

La tortura y la oscuridad

La publicación de los detalles de los métodos de interrogatorio utilizados en la prisión de Guantánamo, (Cuba), por el ejército norteamericano han levantado las inevitables oleadas de indignación impostada por parte de los que siempre se indignan, pero también comentarios juiciosos por parte de diferentes analistas y en definitiva ha abierto un debate necesario sobre un tema oscuro del que en realidad todo el mundo preferiría no saber nada.

La cuestión de la tortura como arma de combate contra los ejércitos secretos o clandestinos es ya bastante antigua y ha tenido episodios muy notorios.


Dejando al margen el hecho de que la tortura como fórmula de interrogatorio tenga una historia tan larga como la de la humanidad, parecía que tras las sucesivas oleadas ilustradoras y la Convención de Ginebra, estas prácticas se habían quedado en los arrabales de la conducta de individuos concretos y no en la acción de los estados, aunque siempre con la sospecha de que había algo más y que dependiendo del tipo de acción a combatir, la tortura era más o menos permisible.

Así durante la II Guerra Mundial no se veía tolerable la tortura a los prisioneros militares, pero se concedía que a los "terroristas" o espías si se les podía aplicar.

Después de la guerra mundial vinieron las guerras anticoloniales y con ellas la emergencia de situaciones de insurrección en las que los combatientes se escondían entre la población civil siguiendo la máxima del Presidente Mao: "moveos entre el pueblo como el pez en el agua".

Cuando los soldados franceses volvieron de Indochina habían leído a Mao y aparte de saber como se las gastaban los enemigos también habían aprendido que los escrúpulos había que olvidarlos si querían ganar.

Y llegó Argelia.

Allí los franceses combatieron la guerra revolucionaria con las técnicas aprendidas en Indochina y con enorme frialdad.

Consiguieron destruir la red clandestina del Frente Nacional de Liberación Argelino pero también consiguieron el aborrecimiento de toda la población de aquel país y aunque ganaron militarmente tuvieron que salir del país.

Lo que están haciendo los americanos en Irak y otros territorios es exactamente lo que hicieron los franceses en Argelia, y tiene el mismo final previsible.

Pero, ¿como se combate a un enemigo que se esconde?

La única forma es la información, pero ¿Cómo se consigue esa información?

Algunas experiencias modernas sugieren que la fuerza bruta no es la mejor opción.

Una de esas experiencias es la que hemos tenido en España con la lucha contra ETA.

Mientras se aplicó la doctrina "Inchaurrondo", o sea la tortura, la situación no hizo más que empeorar.

Cuando se paró aquello y se optó por la moderación en el trato a los detenidos y la infiltración en sus filas como forma de obtener información se comenzó a avanzar.

Eso es lo que lleva Israel haciendo mucho tiempo, pero para hacerlo hace falta mucha sangre fría y poder aceptar políticamente los zarpazos del enemigo sin que tiemblen las canillas.

Y no todas las sociedades tienen la madurez necesaria para hacerlo.

Desde luego Estados Unidos ha demostrado que no la tiene.

Los americanos no están acostumbrados a ser golpeados y sus mandatarios tienen que ofrecer resultados a corto plazo para que la opinión pública no les haga la vida imposible.

La tortura es una vía rápida ...que no lleva a ninguna parte, pero a veces no es posible tomar otra vía, porque los mismos que ponen el grito en el cielo por las torturas son los que quieren que los conflictos se acaben enseguida, y o lo uno o lo otro.

Eliminar la tortura de la ecuación implica aceptar un camino tortuoso y doloroso y eso es lo que tendrían que pensar los espíritus sensibles que nos rodean.

El problema de la tortura no es que sea repugnante, que lo es, es que es contraproducente.

Dicho esto, no creo que los presos de Guantánamo sean merecedores de compasión.

De hecho creo que nos cortarían el cuello con gran placer, empezando por los buenistas que tanto los defienden, como se ha demostrado recientemente en los actos del "califato".

Para los que quieran leer un buen libro sobre el tema argelino, "Los pretorianos" de Jean Larteguy y naturalmente la película "La batalla de Argel" de Guido Pontecorvo.     

martes, 9 de diciembre de 2014

Cadena perpétua para Urdangarín

En el país en que se reducen las penas a los etarras, incluidos aquellos que han asesinado a mansalva, y en el que los asaltantes de pisos sencillamente son liberados por los jueces para que sigan robando a la salida del juzgado, en la Comunidad de Madrid se asalta una vivienda cada hora, en ese país de nunca jamás que es el paraíso de todas las bandas de delincuentes de Este de Europa, cuando nos ponemos finos es que brillamos más que el Sol.

Y así a Iñaqui Urdangarín y su socio, de profesión vivales con master, les pide el fiscal 19 años de cárcel y la acusación particular 26.

Que yo sepa el señor Urdangarín no ha matado a nadie, ni siquiera ha asaltado un piso de nadie, ni ha robado el bolso a una señora, ni se ha quedado con el dinero de los inversores de ninguna caja de ahorros.

Lo que hacían Urdanga y su socio Torres es convencer a mandatarios autonómicos y municipales de llevar a cabo supuestos fastos deportivos de los que tantos se han realizado en la España del boom, y luego sacar el dinerete de una fundación sin ánimo de lucro para darse la buena vida.

Como esos ayuntamientos y comunidades autónomas se sentían ricos todo les parecía bien y estaban encantados de organizar seminarios olímpicos o carreras de Fórmula Uno.

Pero el dinero no salía de la paga de los funcionarios ni del pago de las pensiones, sino del capítulo de gastos suntuarios.

Lo que le daban al Urdanga se lo hubiesen gastado de cualquier modo en edificios "representativos", "ciudades de las ciencias y las letras", o cualquier otra chorrada. Esa es la verdad.

Pero claro, la masa quiere sangre y a la masa hay que darle lo que quiere por que si no vota a Podemos o se pone a quemar iglesias, y antes que eso es mejor restaurar la inquisición, poner a Urdanga un capirote y pasearlo por las calles antes de quemarlo en la hoguera.

Yo francamente no comprendo nuestro sistema legislativo-judicial.

Aquí robar una casa o robar en la calle no es considerado delito. Pero traer una bola de cocaína en el intestino si. Si desvalijas una vivienda no te pasa absolutamente nada. Salen de España cargamentos enteros de nuestros enseres rumbo a Bosnia o Kosovo y nadie dice ni mu.

Si te roban en la calle no pasa nada.

Si matas a tu vecino en un calentón en un par de años estas en la calle.

Pero si traes la bolita de la cocaína te caen 12 años, y como te denuncie tu mujer por malos tratos no te salva ni la Santísima Trinidad.

Si desvalijas una Caja de Ahorros te echan un rapapolvo como mucho, y ahora al Urdanga por un quítame ahí el festejo le quieren enchiquerar de por vida.

A ver, que me lo expliquen por favor.

¿Qué puñetas es delito en este santo país?

¿Quién escribe estas leyes delirantes?

¿Por qué no se puede arreglar este desaguisado que dura desde el comienzo de la democracia?

A mi me parecen mucho mas peligrosas las mafias bosnias que el señor Urdangarín.

Si se ha llevado lo que no debía que lo devuelva.

Pero puestos a ocupar el costoso espacio carcelario me parecería mucho mejor guardar a los bosnios que a los pobres bolivianos de la bola en el culo, y a los Rato, Fernández Ordoñez y compañía en lugar del Urdanga y el Torres.

Me parece que a Urdanga y parienta les va a doler lo suyo tener que vivir como una parejita de la clase media.

 


lunes, 8 de diciembre de 2014

Los finlandeses son bastante raros

Probablemente los habitantes de ese país que se llama Finlandia se encuentran entre los más peculiares del mundo, y ellos son conscientes de ello.

He tenido la ocasión de conocer a muchos a lo largo de mi vida y todavía recuerdo como cumplí treinta y tres años una fría mañana de Marzo en Helsinki, hace ya mucho tiempo. Mientras miraba desde la ventana del hotel Torni los carámbanos de hielo que colgaban de los tejados de cobre verdoso me preguntaba ¿Qué hago yo aquí?

Y supongo que eso mismo se deben preguntar muchos finlandeses cada mañana de los largos inviernos o cada atardecer del verano mientras huyen de los mosquitos.

Pero si algo aprendí de mis amigos finlandeses es que son gente sencilla y tremendamente práctica: si hacen algo es porque han decidido que eso es precisamente lo que hay que hacer para sobrevivir.

Es una experiencia de la que carecemos en el sur donde raramente nos enfrentamos a situaciones en las que nuestro entorno sea tan hostil que nos pueda aniquilar en un momento.

También son realistas: les ha llevado a ello su situación entre los nórdicos y los rusos, sobre todo es tos últimos que gobernaron su país hasta después de la revolución de Octubre y que luego en la guerra mundial les arrebataron casi todo su territorio fértil en el itsmo de Karelia.

En vez de hacer campos de refugiados y lanzarse a la guerra de guerrillas hicieron un tratado de no agresión y se pusieron a trabajar en las cosas que los demás no querían: así nació Nokia a base de retales de aquí y allá.

Ahora se han deshecho de esa compañía que era como el valor mayor del país y se han lanzado por otras vías.

Y entre otras cosas han decidido dejar de enseñar a escribir sobre papel en las escuelas.

En otro país, eso sería una ocurrencia de algún loco iluminado. En Finlandia estoy seguro que es el resultado de un estudio muy sesudo y que detrás hay razones de peso.

El sistema de enseñanza finlandés ya es el más avanzado de la UE y sus resultados sitúan a los escolares de aquel país en la vanguardia de los jóvenes europeos.

En aquel país saben que para sobrevivir tienen que ser más rápidos y más listos que los demás.

Y hacen lo que hay que hacer para conseguirlo.

Sin reparar en costes y sin mirar atrás.       

viernes, 5 de diciembre de 2014

Bankia, una mirada al fondo del agujero de mierda

Si hay un ejemplo en España de porqué hay que echar a patadas a la actual clase política ese es Bankia.

Todas las malas prácticas de la mezcla repugnante de la política y las finanzas están representadas en esta gigantesca estafa, que a no ser que alguien con más conocimiento me desmienta, es la mayor ocurrida nunca en nuestro país.

Una estafa en la que además han participado todas las instituciones competentes, desde el Ministerio de Economía hasta el Banco de España que ahora descubre las cifras del "pastel".

Acabo de escuchar al señor Rato defenderse diciendo que las cifras que se manejaron en la salida a Bolsa habían sido aprobadas por el Banco de España. Efectivamente, es así, como también es así que la auditora Deloittle dio su visto bueno a las mismas cuentas fraudulentas.

Ahora ambos tienen que explicar su conducta y si se demuestra que actuaron con engaño y falsedad tendrán que asumir las correspondientes responsabilidades penales y administrativas.

¿Que decir de la Comisión Nacional del Mercado de Valores?

Si hay un asunto que merece toda la atención jurídica e institucional ese es la aclaración y depuración de responsabilidades de este caso.

No solo para reparar el perjuicio causado a miles de accionistas, sino para restaurar la confianza en el país y sus instituciones.

¿Como se puede confiar en un estado que estafa a sus ciudadanos?

¿Como se puede confiar en una clase política que participa en el robo descarado de los fondos de una institución bancaria y que coloca al frente de la misma a individuos sin escrúpulos con el solo propósito de participar del saqueo de los dineros de los ciudadanos?

¿Como se puede seguir adelante en un país que desprecia algo tan sagrado como la propiedad privada y el buen uso de los fondos públicos?

Lo sucedido en Bankia nos sitúa, se quiera o no, entre las repúblicas bananeras y los regímenes criminales.

Es un agujero de mierda que más vale tapar lo antes posible. 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Un minuto de silencio por un hooligan

A pesar de los intentos buenistas por eliminar la violencia en sus diferentes formas, ya sea en el deporte o en las relaciones de pareja, lo cierto es que la violencia se resiste a desaparecer, y deja en evidencia los continuos programas de educación y las numerosas instituciones que combaten lo que se denomina "esa lacra social".

Las contradicciones del sistema en el trato de la violencia son numerosísimas y todo el mundo las puede reconocer.

Vivimos en un mundo en el que se ensalza al ganador. En el que la lucha por la vida se escenifica constantemente en los medios de comunicación, y en el que el deporte se ha convertido en la forma no solo favorita sino mas favorecida de utilizar el ocio.

Y en el deporte se ha dejado atrás cualquier traza de caballerosidad, que ha sido sustituida por la ferocidad y la ausencia de ética y moral.

No es que la gente vaya a los estadios a desahogarse, es que va a "vivir" la victoria y a ayudar a conseguirla animando a su equipo...y acogotando e intimidando a sus oponentes con gritos desaforados, insultos, cánticos ofensivos y amenazas bien visibles.

De unos años a esta parte, los hooligans se han pertrechado de un aparato identificativo formado por banderas, escudos, y todo tipo de parafernalia, incluyendo uniformes de guerra. Y han tomado prestadas coartadas "ideológicas" de movimientos políticos nacionalistas, o directamente nazis.

Igualmente han aumentado su visibilidad con petardos, bengalas, trompetas, tambores gigantes, etc.

Los clubes de futbol han fomentado esta "sana" energía, con todo tipo de regalos y distinciones pensando que un punto es un punto y que hay dejarse de escrúpulos porque lo importante es ganar.

Hay clubes, como el Atlético de Madrid que ha jugado a este juego con especial entusiasmo y que ha convertido su estadio en una "caldera hirviente" para sus enemigos.

Hace pocos días, el entrenador del Olimpyakos, y antiguo jugador madridista, Michel, tuvo que aguantar todo tipo de injurias ante el silencio cómplice, o incluso el aplauso, del resto de la grada.

Y es que estos brutos hacen gracia. (Mientras sea los brutos de tu equipo, claro). 

Naturalmente nadie quiere que eso vaya a más, pero cuando se juega demasiado con esas aficiones "hirvientes", es inevitable que los que ya son violentos de por si encuentren en esos campos el lugar perfecto para "expresarse".

Y una vez que estos energúmenos se encuentran y se relacionan  ya nadie puede evitar que den pasos adelante en su brutalidad.

La policía también lo sabe y lleva tiempo controlando en la distancia, pero sin meterse mucho en lo que sucede en los aledaños de los estadios para no generar mas tensión cada partido.

Lo sucedido en el Manzanares es un paso adelante en la estrategia de los brutos que no se puede tolerar.

No ya por el muerto, puesto que cada fin de semana muere algún pandillero en los continuos combates callejeros entre bandas, sino porque si se permite que el combate (simbólico) dentro del campo tenga un reflejo en otro combate (real) en los aledaños, la liga se convertirá en la guerra de los treinta años y habrá muertos en cada partido.

Para parar esto hay que empezar por tratar a los hooligans como los malhechores que son.

Nada de tratos de favor, nada de simpatías por los "nuestros", y desde luego nada de "minutos de silencio".