jueves, 5 de febrero de 2015

Fibra, regulación, la UE y el PP

Al parecer en Vodafone y en Orange se ha puesto tensos por una propuesta del PP en el Senado pidiendo a la Comisión de la Competencia que no obligue a Telefónica a abrir su red de fibra a sus competidores.

La UE y sus sucesivos comisarios/as de la Sociedad de la Información y la Competencia han sido muy machacones con este asunto y me imagino que lo van a volver a ser.

Tuve la ocasión de escuchar al Presidente de la Comisión española de los mercados, José María Marín, y me pareció un hombre honesto, inteligente y con una tendencia un poco demasiado estricta a la independencia del Gobierno. (Y de telecos ni idea más allá de los tópicos del internet, Google, etc.).

Esto en principio es lo que cabe esperar de una persona en ese cargo, (bueno, si supiesen algo más delas tecnologías que tienen que regular sería mejor), pero en este caso me da la impresión que no va a contribuir a arreglar un desatino promovido por la UE en sucesivas oleadas y que no solo no ha contribuido, como decían, a crear unas Google europeas, sino más bien a cargarse un sector que hasta entonces se defendía bastante bien.

¿Por qué se obliga a las compañías que invierten a compartir sus inversiones con los que no invierten?

¿Se le ocurriría a algún cerebrito obligar a las compañías automovilísticas a compartir sus fábricas con sus competidores para "aumentar y garantizar la competencia?

Todo este asunto ha sido desde el principio una barbaridad y por más tiempo que pasa no deja de serlo.

Si se quiere "optimizar" el uso de las redes lo que tienen que hacer es crear una Red Eléctrica a nivel de país o a nivel europeo y obligar a todos los operadores a sufragarla de sus ganancias.

Y si no se quiere eso porque es demasiado "socialista", entonces habrá que dejar que cada compañía compita con lo que buenamente quiera o pueda sin alquimias regulatorias que solo consiguen promover la no inversión y la no innovación.

Contraponer innovación e inversión con la continua reducción de precios en este sector ha sido la causa de la ruina de muchas buenas compañías y la oportunidad de múltiples negociantes especuladores y expertos en salir de naja con la pasta.

Ahora dice el PP que se perderían miles de puestos de trabajo y que no se invertiría en donde no se haya invertido ya.

Me alegro que hayan rectificado, que ya se sabe es cosa de sabios, aunque sea con decenios de retraso.

El caso es que el bueno de José María Marín tiene ahora una patata caliente en su regazo y me temo que no está en la mejor de las situaciones, porque esta batalla se juega en Bruselas y allí se han enrocado en el liberalismo y el odio a las antiguas compañías telefónicas nacionales.

Naturalmente mucha culpa han tenido estas y sus avariciosos líderes que han explotado la gallina hasta reventar con tarifas estrafalarias y abusos de todo tipo a sus clientes.

Pero la solución no está en que otros empresarios aun más avariciosos y desprejuiciados canibalicen y vampiricen las redes de los demás.

La solución siempre ha estado en premiar e incentivar la inversión y la innovación como se hizo en los primeros tiempos de la telefonía móvil, y aunque no sea lo mismo, obligando a compartir de determinados lugares, construyendo infraestructura estatal donde nadie quiera invertir, y dejando que cada uno compita con su red allí donde hay negocio.

Esto es más complicado que escribir un decreto obligando a abrir las redes a los depredadores, pero para eso están los políticos, para buscar soluciones a los problemas, ¿no?

Y de paso, ¿Qué han estado haciendo en Bruselas todos estos años los representantes de las compañías involucradas?

Que en Bruselas se aprecie mucho mas a Google y a Apple que a Telefónica y Ericsson ese si que es un problema de narices. Por no decir otra cosa.

   












martes, 3 de febrero de 2015

En el reino de la mentira

Ayer asistí a una reunión de un grupo de personas que estamos intentando poner en marcha un "articulista colectivo" para defender las posiciones de la sociedad civil en su permanente lucha por resistirse a los omnímodos poderes de los estados.

Así en términos generales es sencillo hablar de malestar por el "actual estado de las cosas", pero cuando te pones a pensar en términos concretos ya no es tan fácil.

Dando vueltas a posibles temas se nos ocurre que el de la mentira es uno de los que más posibilidades ofrece, toda vez que como vemos continuamente, no solo nuestra clase política, sino el conjunto de la sociedad consideran que la mentira es un recurso dialéctico como la metáfora.

Alguno de los tertulianos apunta que esa característica de nuestra sociedad proviene de la herencia árabe, ya que en esa cultura la mentira es virtud y señal de inteligencia y nadie comprendería que en una conversación de negocios o de política se hablase desde la verdad o que un documento escrito y firmado tuviese que ser tomado en serio.

Otros apuntan mas bien a la estructura mental que nos proporciona el catolicismo y que tan diferente es de la que proporciona el luteranismo o el calvinismo.

En este sentido apunta otro de los intervinientes que esa diferencia estriba fundamentalmente en la consideración que se hace de la palabra escrita en las culturas protestantes que precisamente basan su idiosincrasia en el hecho de leer directamente las Escrituras y aplicarlas estrictamente, en lugar de lo que hacemos los católicos a quienes se nos explican esas escrituras desde el púlpito y según quien las explique tienen uno u otro valor.

Yo puedo añadir las perplejidades que he tenido la ocasión  de presenciar cuando personas de mente luterana se enfrentan al hecho de que sus interlocutores de mente católica no dan ningún valor a documentos firmados por ellos mismos.

Aquí se entiende que los documentos escritos solo significan que en el momento en que se firmaron servían a un propósito, terminado o caducado el cual dejan de tener validez. No tienen carácter de compromiso futuro. No son vinculantes.

Viene todo esto a propósito de los programas electorales con los que nos van a bombardear o nos bombardean ya, y que como dijo D. Enrique Tierno Galván, que era un señor que descubrió de mayor los placeres del gobierno y se divirtió mucho a costa del bajo nivel intelectual de los que le rodeaban, los programas electorales se escriben para no cumplirse.

Se miente en los programas, se miente en la exposición de las realidades de la nación, se miente en relación a las corruptelas y componendas, se miente en los curriculums, se miente en las intenciones y se miente en las explicaciones.

Se miente desde la Presidencia de Gobierno y se miente desde la barra del bar.

No se si la razón de tanta mentira y de tanta aceptación del mentiroso es la herencia árabe, (me parece que D. Nicolás Sánchez Albornoz se retorcería en su tumba si lo aceptamos), o se trata de un rasgo cultural basado en la religión.

El caso es que uno de los ajustes estructurales que deberíamos llevar a cabo en el país es este: la educación para decir la verdad y el repudio del mentiroso.

¿Sería posible?



 

sábado, 31 de enero de 2015

Filosofía de nuestro tiempo

Hoy leo en El Cultural de ABC sendas entrevistas con dos filósofos de nuestro tiempo, Byung-Chul Han, coreano pero residente en Berlin y David Rieff, norteamericano pero residente en Paris.

El primero es el que está realmente de moda con una serie de libros en los que analiza el actual estado del ser humano en el mundo desarrollado encadenado crecientemente al deseo de rendir a tope lo que le condena a todo tipo de dependencias y desesperaciones.

Rieff es más mundano y nos habla de cuestiones que tienen que ver con la situación política europea desde la realidad francesa.

Dice Rieff que Europa tiene tres problemas: el desempleo, las pensiones y la emigración y que los políticos se niegan a tratar estos problemas o a pensar mínimamente en ellos lo que hace que la gente se vuelva hacia las opciones populistas que al menos hablan de ellos y ofrecen soluciones por muy vagas que sean.

En realidad todos los problemas europeos son uno solo: un sistema económico decadente.

Como él mismo dice, si se pudiese ofrecer empleo a los emigrantes la mayor parte de los problemas relacionados con ellos desaparecerían, y yo añado que si hubiese empleos de calidad tampoco el sistema de pensiones sería un problema.

Manifestaciones como la de esta mañana en Madrid y los comentarios de algunos jóvenes cercanos a mi al respecto me entristecen porque veo como nos alejamos de las cuestiones auténticas para simplemente arremeter unos contra otros o plantear la situación en la que nos encontramos como un combate entre las fuerzas del bien y las del mal. Entre "la gente" y "el capitalismo".

Lo cierto es que dada la inoperancia y la ineptitud de los partidos tradicionales, y la falta de un debate real sobre los problemas reales, hace que parezca que la única salida a los que se van quedando fuera del sistema es el asalto al poder.

Pero como se va a ver en Grecia, los problemas no son exactamente que haya corruptos o que manden los de siempre. Los problemas tienen que ver con la alarmante falta de capacidad que muestra Europa para crear empresas que entren en el mercado mundial con productos de atractivo suficiente como para cobrar por ellos lo suficiente para generar buenos empleos y los consiguiente altos salarios.

Por otra parte, la polarización entre "gente" y "capitalismo" hace que seamos incapaces de analizar incluso las cuestiones más evidentes.

Por ejemplo en la cuestión de la emigración ilegal, los manifestantes de la Puerta de Sol serían partidarios de abrir la verja a todo el que venga, simplemente porque el gobierno trata de impedirlo.

Como "los capitalistas" se oponen a la llegada masiva de emigrantes sub-saharianos, entonces es que tal llegada es buena.

Como Israel es amigo del "gran capitalista" entonces hay que estar con los yihadistas y los palestinos.

Hay que enfrentarse al gran Satán, encarnado ahora en la Sra. Merkel, y apoyar a los griegos en el impago de la deuda.

Al parecer nadie se para a pensar en las consecuencias de estos fastos.

Y lo malo es que mientras los unos caminan alegremente en pos de las viejas banderas de la rebelión, los debates políticos se centran en si Susana o Pedro, o si unos son mas corruptos que los otros.

Es mas, se ufanan en decir que crece el empleo cuando es tan evidente que lo único que crece son ocupaciones terciarias de escasa productividad y por consiguiente escaso salario.

No se si haría falta que los filósofos se ocupasen de tratar de explicar lo evidente, pero resulta curioso que haya que recurrir a la filosofía para poder hablar de cosas tan sencillas.

A lo mejor es así porque una de las tareas de la Filosofía es precisamente tratar de descubrir la verdad cuando ésta se oculta tras los ropajes de discursos vacuos y estériles.

No se que me da mas pena, si el discurso de Mariano Rajoy o el de Pablo Iglesias.

       

lunes, 26 de enero de 2015

Syrizas, el apocalipsis europeo

¡Que mal se han hecho las cosas en el viejo continente para que la estrategia de supervivencia de los viejos partidos comunistas se haya convertido en un éxito tras veinte años de fracasos!

Cuando el comunismo se extingue en sus últimos baluartes cubanos y tan solo se mantiene en esa especie de manicomio post siberiano que es Corea del Norte, sus supervivientes cuan Ulises redivivos han encontrado el camino de vuelta a Itaca.

Y lo han hecho de la mano de la crisis que ha desnudado los esfuerzos que denodadamente se mantenían para ocultar la decadencia de un sistema socio-político-económico nacido de las ruinas de una guerra desatada precisamente por las tensiones ocasionadas por otra crisis económica, la de 1929.

Fue, a la vista de los desastres de aquella guerra, cuando los políticos europeos decidieron crear un sistema en el que se desterrasen las grandes calamidades que cíclicamente afectaban a las capas mas desfavorecidas de la sociedad y también ayudase a mantener la estabilidad de las clases medias.

Los mas favorecidos pagarían vía impuestos para sostener esquemas de jubilación, desempleo, salud, y educación.

A cambio habría estabilidad, consumo y en definitiva mas riqueza para todos.

Y sobre todo no sería necesario entregar periódicamente a los hijos a matanzas gratuitas y horribles originadas en desencuentros mas o menos fundados y organizadas por intereses políticos desenfrenados.

Se creó el Mercado Común para hermanar a los contendientes en torno a intereses comunes y compartidos y obligarlos a hablar de cosas concretas en lugar de pasiones nacionalistas.

Y se puso un montón de dinero americano encima de la mesa.

La amenaza de los tanques rusos ayudó bastante.

La cosa fue razonablemente bien hasta los años setenta cuando el precio del petróleo se disparó y comenzaron otra vez las crisis.

Pero en los ochenta pareció encontrarse la solución: el neo-liberalismo y el monetarismo.

Se comenzaron a vender los activos estatales y se puso en circulación un montón de dinero.

Se abrió el mundo a la globalización y el Mercado Común se convirtió en la Unión Europea y se abrió a los países menores de la periferia europea, entre ellos España y Grecia.

Los españoles, los portugueses, los irlandeses y los griegos comenzamos a soñar con vivir como los franceses y alemanes sin comprender que para gastar hay que ganar primero.

Y así, a la vez que las industrias que se habían instalado en estos países en los años sesenta para aprovechar sus menores costes se marchaban a China y las Filipinas, unos políticos sin escrúpulos ni sentido común, se pusieron a "igualar" los sistemas de prestaciones sociales de países pobres con los de los países ricos.

El sueño se vio confirmado por la falsa prosperidad que las sucesivas burbujas monetarias de los noventa y primeros años del siglo XXI trajeron a países que nunca se habían visto en otra igual.

La locura se remató con la introducción de la moneda única en la que estos países se precipitaron como niños hambrientos a un McDonalds.

Una vez dentro, pensaron, no nos van a dejar caer en nuestra modesta realidad de países pobres.

Y entonces vino la debacle de los bancos y las hipotecas y con ella se fue la supuesta fuente de riqueza de estos países que era vender suelo y pisos en la playa como si fuesen piezas de moderna ingeniería.

Y de repente no había dinero para los relucientes hospitales, las carreteras, las escuelas bilingües, los AVEs, las pensiones, el desempleo y todo lo demás.

"Será pasajero", dijeron los políticos espabilados, y se pusieron a pedir prestado.

Al cabo de un tiempo empezaron a subir los tipos de interés y a continuación ya nadie quería prestar dinero.

Y entonces empezaron los rescates, o sea mas préstamos, y venga a pagar los intereses y a hacer "reformas", o sea, a desmantelar lo previamente construido para gastar menos.

En Grecia, donde la realidad era mucho peor que en los demás lugares, (no se recaudaban impuestos, la economía real era paupérrima y se había mentido a lo bestia para entrar en el euro, además de haberse gastado una fortuna en una olimpiada absurda), el batacazo fue de campeonato.

Entonces los "médicos" alemanes impusieron una cura disciplinaria: adelgazar a base de no comer.

Y los griegos vieron que no solamente la dieta germana no les curaba sino que cada vez estaban mas enfermos.

Y del fondo del Egeo volvió un barco cargado de viejos y gastados guerreros que levantaron la bandera de la rebelión: ¡no a la Troika!

Y la gente se dijo, "susto o muerte".

Y prefirió susto.

Esta noche pasada se lo han pasado estupendamente bailando y cantando.

Pero mañana vuelve la realidad, y la realidad es que a parte de la deuda monstruosa, los griegos no producen casi nada que pagado en euros merezca la pena.

Pero si vuelven al dracma el país va a quedar como si hubiese pasado la caballería huna.

Y si se quedan en el euro no van a poder pagar la deuda ni de lejos ni tener la menor esperanza.

Dicen los políticos españoles que Grecia no es España y viceversa, pero nosotros tampoco podemos pagar lo que tenemos y nuestros jóvenes tienen un futuro mucho mas complicado que el que tuvieron sus padres.

La Unión Europea se ha convertido en un armatoste que se empeña en prolongar el sueño de una sociedad protegida e igualitaria, en un mundo que contrapone eficacia a bienestar y en el que el sistema platónico chino se nos merienda en lo económico a la vez que las realidades geopolíticas nos inundan de emigrantes africanos, americanos y asiáticos.

Resurgen los nacionalismos y hasta suenan tambores de guerra en las viejas tierras del confín ucraniano.

Los partidos eurofóbicos ganan cuota de mercado en sus versiones nazis o anti-sistema.

Y ahora, el viejo orden que acompañó el renacer europeo después de la guerra, basado en el bipartidismo social-demócrata y cristiano-demócrata se viene abajo.

¿Seremos capaces de encontrar una solución o acabaremos a mamporros?

Espero que a alguien se le ocurra una propuesta esperanzadora porque amenazar con el apocalipsis no creo que vaya a funcionar.

Y el problema no se va a marchar.  

               

viernes, 23 de enero de 2015

Luis ha sido fuerte...

el PP no tiene nada que temer.

No se si cabe mayor prueba de la ignominia en que ha caído la vida pública española que esta frase pronunciada por el ex-tesorero de Partido Popular tras salir de la cárcel de Soto del Real.

Se que las cosas pueden ser peor como en Argentina, pero ¿Qué clase de país es este?

¿Como se puede admitir que los altos mandatarios de un partido afirmen que no sabían nada de una contabilidad B de ese partido durante 15 años?

¿Que clase de directivos eran entonces?

No conozco a ningún directivo que no mire las cuentas de su empresa al menos una vez al día. Vale que un partido es una empresa peculiar. ¿Pero de verdad quieren que nos creamos que no miraban las cuentas?

Todo el asunto de los tesoreros del PP en los últimos cuarenta años y como se han ido librando de la Justicia tras apaños infectos, muestra un grado de corrupción mafiosa entre la clase política y la judicial difícilmente compatible con la democracia.

De verdad que tiemblo pensando en que van a utilizar estos corruptos inasequibles al desaliento los millones de euros que el Banco Central Europeo va a poner en sus manos.

Hacen bien los alemanes en temerse lo peor. También lo temo yo. Ya me imagino los planes que estarán haciendo en algunos ministerios para dejar de hacer reformas y ponerse a gastar en acciones de pan para hoy y hambre para mañana.

El miedo a los griegos ha propiciado este manguerazo de millones que, paradójicamente no llega a aquel país, pero si a italianos, franceses y españoles que se enfrentan a retos electorales en los próximos meses.

Deben dar por perdida a Grecia y quieren salvar a los demás.

Veo a Bárcenas camino de su casa y a Pablo Iglesias hablando en griego en Atenas.

Veo a Zapatero haciendo de las suyas y a Aznar que retorna.

A lo mejor exagero, pero...

¿No se estará acabando el  mundo?

miércoles, 21 de enero de 2015

El discurso de Obama

Después de seguir el Discurso del Estado de la Nación que pronunciaba hace unas horas el Presidente Obama en el Congreso de los Estados Unidos y dado que en el día de hoy hemos asistido al carnaval de la política española que nos ha deparado las grotescas mentiras de los dirigentes del PP, comenzando por el Presidente del Gobierno español y terminando por la Secretaria General de ese partido, además de la penúltima astracanada del anterior Presidente de Gobierno Sr. Rodríguez Zapatero que se ha entrevistado en secreto con el líder de Podemos no sabemos con que intención, uno se queda definitivamente desolado.

No es solo que tengamos una clase dirigente indigna.

Es que son absolutamente incapaces de hilar un discurso como el de Obama en el que se explique con claridad y pocas palabras, lo que se ha hecho, por qué se ha hecho y lo que se va a hacer a continuación.

No hay que estar de acuerdo con lo que dice Obama, pero desde luego si yo fuese americano me sentiría confiado en que quien dirige los destinos de la nación sabe por donde anda.

Aquí lo mas desconcertante es darnos cuenta de que la agenda política solo consiste en sobrevivir. (En sobrevivir ellos naturalmente).

Los discursos del estado de la nación en España consisten desde hace décadas en una insoportable letanía de acusaciones y menosprecios cuya traducción es el consabido "y-tu-mas".

Lamentable.

De todo lo dicho por Obama me quedo con lo que mas me ha gustado escuchar, es decir que hay que ayudar a las clases medias. El lo ha llamado "middle class politics".

Ha llamado a apoyar a las empresas para que creen buenos puestos de trabajo en los USA, y a los políticos para que reduzcan la carga impositiva a esos ciudadanos que se esfuerzan por salir adelante a base de trabajar muchas horas y mejorar sus perfiles profesionales.

Ha hablado de dar servicios a esos ciudadanos que trabajan, desde proporcionarles guarderías hasta permitirles librar por enfermedad, (algo que no existe en los USA).

¿Sería tan difícil decir algo así en nuestro país?

Ha hablado de la necesidad de impulsar la investigación para que las empresas puedan competir con ventaja en el mundo y a través de las exportaciones de bienes de alto nivel poder ofrecer buenos salarios.

Ha hablado de proteger a los ciudadanos y de ayudarles a mejorar contando con el esfuerzo de cada cual. De proteger a los que se esfuerzan en suma. De sentar las bases para la recuperación de las clases medias que son las que han pagado lo pero de los excesos cometidos por todos durante los años de la locura.

Ha hablado de valores y de un horizonte de posibilidades.

Y ha recordado el reto del cambio climático.

Y para terminar ha reclamado la superación de la politiquilla, la única que existe aquí.

No ha sido el mejor de sus discursos, pero ¡a que distancia ha dejado a los nuestros!

¡Que envidia!

Y ha dicho que lo peor de la crisis se ha dejado atrás.     

martes, 20 de enero de 2015

Muerte al anochecer

El hallazgo del cadáver del fiscal argentino Alberto Nisman en su domicilio bonaerense da para una novela de misterio y estoy seguro de que alguna se va a escribir sobre este extraño suceso.

Como el propio Nisman había "profetizado" su muerte y había acusado a la actual Presidenta argentina Cristina Kichner de estar detrás de su desaparición, la polémica está servida y solo terminará cuando de verdad se resuelva el caso si es que tal cosa sucede alguna vez.

Detrás de la acusación de Nisman estaría nada mas y nada menos que el apoyo de Kichner a los oscuros manejos de la justicia argentina para tapar la intervención de los servicios secretos iraníes en la matanza de la Sociedad Judia de Buenos Aires en 1994, donde murieron cerca de cien personas.

A estas alturas ya nada puede asombrarnos pero tampoco hay que llegar a conclusiones demasiado rápidas porque no hace muchos años se dio el caso, sobre el que se realizó un estupendo documental, de un abogado hondureño si no recuerdo mal, que dejó una declaración en video acusando al Presidente de la República de su muerte días antes de ser aparentemente asesinado mientras circulaba en bicicleta cerca de su domicilio.

Como no se podía confiar en la justicia del país se encargó a un fiscal español la correspondiente investigación que dio como resultado que el abogado había encargado su asesinato a una banda de sicarios de la propia policía, y que el asunto que le había movido a llevar a cabo ese acto desesperado había sido la muerte de la mujer a la que amaba, y de la que culpaba al Presidente hondureño que había perjudicado gravemente los intereses empresariales del padre de la amada.

Un caso tremendo que no tiene por qué tener nada que ver con la muerte de Nisman, aunque lo suficiente como para ser precavidos.

Y no porque no existan las grandes conspiraciones en las que cualquier individuo que se acerca demasiado a la verdad es liquidado sin contemplaciones, sino porque la vida privada es a veces muy complicada y los vericuetos de la mente humana son todavía incomprensibles.

Por otra parte Argentina es un país lleno de misterios, donde se juntan los nazis y los judíos, los aristócratas polistas y los menesterosos, los que ni son de aquí ni son de allá, los que viven en el trópico y los que habitan zonas polares.

Lástima que no vivan ni Borges ni Bioy Casares, que podrían haber sacado mucho partido a esta historia.  

  

lunes, 19 de enero de 2015

¡Todos al refugio! (Vienen las elecciones)

Se nota que las elecciones se acercan porque los políticos comienzan a decir tonterías y a insultarse mutuamente.

No creo que quieran que pensemos que son gente dispuesta a pegarse con el vecino si nos mienta la madre, como el Papa, sino que tienen que "posicionarse".

Posicionarse significa en estas situaciones que cada político importante, o sea los cabezas de lista y cuatro más, tienen que emitir sin pausa mensajes llamativos que coincidan con lo que piensan aquellos que consideran "su base de votantes".

Así, Ignacio González, presidente de esa cosa que se llama autonomía madrileña, ha manifestado que a aquellos extranjeros que no se integren hay que expulsarlos.

Cabría preguntar al señor González por qué el partido al que pertenece y que lleva gobernando ya algún tiempo no ha tomado medida alguna al respecto, pero no es necesario.

En realidad González sabe bien que eso no está en su mano ni aunque fuese presidente de gobierno de la nación, porque para eso están las leyes europeas, concretamente las que nos afectan a los países Schengen, que son las que imponen un determinado modelo de pautas de inmigración.

Entonces, ¿para que lo dice? ¿acaso para engañarnos?

No. En realidad solo se está posicionando, es decir quiere que todos los que nos sentimos frustrados viendo a los nómadas rumanos o búlgaros o de donde sean campando por sus respetos sin que nadie pueda hacer nada, nos sintamos unidos a su ilustre persona y su mas que inútil cargo.

Otros como Pablo Iglesias dicen lo de la escoba pensando precisamente en las ganas que tenemos muchos de barrer hasta Groenlandia a tanto tonto redomado que habita el Parlamento Español, excepto los fines de semana que se va a ver a su novia/novio preferentemente a Canarias y a gastos pagados...por nosotros.

Piensa Iglesias que si todos los que quisiéramos botar a los políticos de sus asientos le votásemos a él, sacaría mayoría absoluta.

Mientras en señor Sánchez, como no sabe muy bien que decir, porque le han emparedado entre los del PP y los de Podemos, se dedica a pasear y de vez en cuando a meterse con Iglesias, considerando que si le votan los que desconfían del de la coleta, a lo mejor no saca tan mal resultado.

Los nacionalistas no tienen mas que seguir con la monserga de siempre, considerando que si hasta ahora les ha permitido ir en coche oficial y vivir del cuento holgadamente, para que molestarse en inventarse nada nuevo.

Las elecciones se juegan en "el centro", o sea entre los que en realidad ya no saben a que santo encomendarse y esperan "simpatizar" con alguno de los nuevos que se presentan.

Esos votos de más son los que dan las mayorías sumados a aquellos que nunca cambian de orientación con la peregrina creencia de que "votan a los suyos".

En realidad al final tan solo se trata de votar a alguien con un poquito de cabeza y educación.

Lo que pasa es que si la disyuntiva, como en el caso andaluz es entre una señora que tardó ocho años en terminar la carrera de derecho y un caballero que mintió sobre un supuesto grado en protocolo, la verdad es que dan ganas efectivamente de votar a los de la coleta, que al fin y al cabo son jóvenes y tienen que ganarse la vida o directamente votar a Angela Merkel, que después de todo es la que de verdad manda.      

martes, 13 de enero de 2015

Libertades y seguridades

Ya estamos otra vez con la vieja contradicción entre la libertad que nos promete una legislación construida sobre la idea de que todo el mundo es bueno hasta que se demuestre lo contrario, y la doctrina de la seguridad que se basa en exactamente lo contario, o sea, todo el mundo es sospechoso hasta que se demuestra lo contrario.

Como demostrar que uno no es sospechoso es siempre coyuntural, puesto que se puede ser sospechoso de cosas diversas y en diferentes momentos, la cuestión de la seguridad se ramifica como una estructura fractal y nunca tiene fin.

Los aeropuertos son una muestra de a donde llega la cuestión de la seguridad y todo el follón que se organiza a diario no puede impedir que los terroristas se muevan con bastante facilidad y que en el lugar oportuno aparezcan armas y explosivos con los que cometer sus crímenes.

Por ello la nueva vuelta de tuerca propone que se pueda acceder a las listas de viajeros, de tal forma que se sepa con anticipación quien va a donde y así estar preparados.

Naturalmente eso solo es efectivo si previamente sabemos quienes son los malos, antes de que lo sean propiamente, o sea como en la película "Minority Report".

O sea que de o que se trata en realidad es de etiquetar a determinados sujetos como "potencialmente malos" y tenerlos sujetos a vigilancia constante.

La cuestión es que eso ya se hace con los sujetos mas peligrosos como son los combatientes yihadistas retornados, por lo que cabe suponer que de lo que se trata es de aumentar el círculo de los sospechosos dado que al final casi nunca son los más teóricamente peligrosos los que terminan cometiendo los atentados.

Y ahí está la cosa.

¿Quien va a decidir a quien se coloca en esa lista de personas inocentes-pero-presuntamente-culpables?

Si se empieza a analizar, por motivos de seguridad, a donde vamos cada uno de los ciudadanos, ¿no vamos a dar demasiada información a las administraciones públicas?

Y sobre todo, ¿Dónde termina todo esto?

Estoy seguro que estas nuevas prácticas no van a impedir lo atentados. Nunca lo han hecho.

Así que tras el nuevo atentado que vendrá, ¿Cuál va  a ser la siguiente vuelta de tuerca de la seguridad?

Y sobre todo, ¿Cómo sabemos que estas prácticas van a ser utilizadas solamente para reprimir terroristas y no para cualquier otra cosa?

Me gusta la seguridad como al que mas y me gustaría todavía mas que las fuerzas de seguridad fuesen capaces de tener manos libres para acabar con los yihadistas, los mafiosos y el resto de criminales que nos acecha.

Pero, ¿como impedimos que las herramientas que ponemos en manos del Estado para combatir a los terroristas no nos acaben apuntando a nosotros?         

sábado, 10 de enero de 2015

Islamofobia

Hay un escritor francés, Michel Houellebecq, que se caracteriza por su oportunismo a la hora de elegir los temas de sus novelas y por su continua lucha contra lo políticamente correcto, que acaba de publicar en Francia y pronto en España una novela titulada "Sumisión".

Otro día hablaré de este escritor que de verdad merece la pena. Hoy lo que corresponde es hablar de islamismo y de lo que nos está pasando en nuestras adormiladas sociedades europeas.

El reguero de asesinatos cometidos por una célula de Al Queda-Yemen en Paris hasta la eliminación física de sus miembros, (si es que tal cosa ha sucedido y no quedan todavía otros militantes dispuestos a seguir matando), ha vuelto a dejar perplejos a los ciudadanos en plena época de rebajas.

Y naturalmente todo el mundo ha salido a decir la bobadita de siempre: los islamitas matan más en los países islámicos. El Islam es paz.

El buenismo y el multiculturalismo no están dejando el encefalograma plano.

Europa tiene un problema con el islamismo porque el Islam actual trufado de salafismo, es decir de pensamiento rigorista bendecido y financiado por los países del golfo pérsico, es una ideología completamente contraria a la civilización occidental.

El Islam en Europa no solo no se está "contagiando" de valores humanistas, sino que se está radicalizando como consecuencia de la falta de integración de las poblaciones de origen magrebí y turco emigradas al continente en estos últimos cincuenta años.

Gentes que en sus países de origen eran tibios practicantes, aquí se vuelven furibundos fanáticos.

Chicas que han nacido aquí y que deberían haberse incorporado a la vida "normal", se ponen el hiyab y están dispuestas a convertirse en novias de mártires o bombas vivientes. Chicos que deberían estar pensando en el futbol se ponen a pensar en pegar tiros a sus vecinos.

Chicos y chicas que han ido a la universidad se convierten en radicales feudales dispuestos al sacrificio.

No creo que sea solamente por la falta de oportunidades laborales.

Muchos otros chicos y chicas (cristianos), viven la misma situación y no se ponen a pegar tiros.

Así que habremos de pensar que el Islam tiene algo que anima al radicalismo y también que aparte las ideas existen dentro del Islam organizaciones que canalizan, animan, encuadran, financian y dirigen a los proto-mártires.

Porque estas cosas no pasan solas.

Basta ver el armamento de los asesinos de Paris para comprender que aquí pasa algo grave.

Nos dicen que se está vigilando las mezquitas.

No hace falta ser James Bond para saber que la mezquita de la M-30 esta financiada con dinero saudí.

¿Quién financia las demás?

¿Por qué se permite la transmisión y la práctica de valores antidemocráticos en el colectivo  islámico como si fuese lo mas natural del mundo?

Y no me refiero a  como se vive en los países islámicos (¿por qué hay países islámicos por cierto?), sino a como se vive en España o Francia.

Los buenistas y multiculturalistas nos dirán que es "por respeto".

La posición de la izquierda sobre estas cuestiones es vomitiva.

Cuando dice Houllebecq   que dentro de 20 años habrá un gobierno islamista en Francia aupado al poder por una coalición con las izquierdas esta poniendo el dedo en la llaga.

Cuando se dice desde el pensamiento políticamente correcto que el Islam es una religión de paz se está ocultando la verdad: no lo es actualmente.

Y hay razones mas que sobradas para que comencemos a decir basta a toda una serie de valores que son defendidos por sus seguidores.

El primero el de la sumisión de la vida pública a lo que dicen que dijo un profeta hace 1500 años.