Me hacen gracia este tipo de situaciones, permitidas gracias a la democratización de las capacidades de publicación y alcance de los contenidos creados por uno mismo. Hace unos años, si uno era maltratado por una compañía a la que contrató un servicio o producto (¿a quién no le ha pasado?), no podía más que aguantarse si no le escuchaban en sus reclamaciones y, como mucho, compartir la experiencia con sus amigos y conocidos. Hoy en día, esto es diferente, sólo necesitas hacerte oír con simpatía, para fomentar la viralidad de tu queja.
David Carroll, músico, viajaba con United Airlines cuando vio, desde la ventanilla del avión, cómo los trabajadores de la aerolínea lanzaban y destrozaban su guitarra Taylor, valorada en más de $3.500. David se quejó pero, cómo tantas otras veces, sus protestas cayeron en saco roto. Así que utilizó su ingenio y sus habilidades musicales para hacerse oír.
Vaya, que el daño que le está haciendo cada reproducción de este vídeo a la imagen de United Airlines vale bastante más que los $3.500 que se negó a pagar. ¿Socialismo del siglo XXI?
En este otro link se puede acceder al vídeo con subtítulos en español :-)
David Carroll, músico, viajaba con United Airlines cuando vio, desde la ventanilla del avión, cómo los trabajadores de la aerolínea lanzaban y destrozaban su guitarra Taylor, valorada en más de $3.500. David se quejó pero, cómo tantas otras veces, sus protestas cayeron en saco roto. Así que utilizó su ingenio y sus habilidades musicales para hacerse oír.
Vaya, que el daño que le está haciendo cada reproducción de este vídeo a la imagen de United Airlines vale bastante más que los $3.500 que se negó a pagar. ¿Socialismo del siglo XXI?
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