sábado, 28 de febrero de 2009

¿Todo vale en las crisis?

Cuando comenzaba esta crisis, es decir el pasado verano, las compañías operadoras, los motores del sistema de la sociedad de la información, comenzaron a hacer sus cuentas y decidieron plantear presupuestos de guerra para el año en curso.

Por eso los que conocíamos esta circunstancia no no hemos sorprendido al ver las dificultades de todos aquellos que se encuentran aguas abajo de la cadena de valor.

Compañías que viven de la subcontratación, suministradores de tecnología, consultorías, empresas de trabajo temporal, compañías de servicios, etc., han visto como sus fuentes de contratación mas habituales se secaban de repente.

¿Acaso es que lo que estaban haciendo no tenia valor?

Después fueron las empresas que viven de los presupuestos de comunicación y marketing.

Corregidos dichos presupuestos hasta la anorexia, agencias de publicidad, eventos, ferias y exposiciones, etc. se vieron afectadas y asfixiadas.

Después los medios de comunicación, que al fin y a la postre, viven de vender espacios para publicidad, mal que les pese, entraron en barrena.

Y finalmente, con los despidos y la psicosis consiguiente, el consumo comenzó a declinar y los operadores de telecomunicación también sintieron el declive de sus ingresos, con lo que en línea con la política de mantener los márgenes así se hunda el mundo, se da otra vuelta de tuerca a los presupuestos, y vuelta a empezar en la espiral destructiva.

Ni siquiera se está salvando el mercado de las televisiones de plasma, que todo el mundo pensaba sería una tabla de salvación de la industria, pero cuyas ventas han comenzado a declinar aunque los precios han descendido de forma acelerada.

Me parece a mi que en las crisis, y mas si son como esta, es decir muy graves, habría que proponer una tregua de ratios financieros, y las compañías que tienen los grandes volúmenes de negocio, deberían dar un poco de ejemplo y llevar a cabo planes de inversión que ayudasen a la sociedad en la que habitualmente viven y se enriquecen, a salir adelante.

También los políticos podrían hacer una pausa en sus ridículas peleas, y sentarse a hablar con los empresarios, para tratar de hacer algo positivo.

Si no se hace así, vamos a vivir momentos muy amargos.

jueves, 26 de febrero de 2009

Ikea Telecom

Ikea lanza su propia oferta convergente (voz y datos, en fijo y móvil) y ya no me sorprende nada. Sí, Ikea, los suecos de los muebles que empiezas montando con ilusión para acabar maldiciendo contra el norteño que diseñó el modelo Konörtrell. Pues esos ahora te venden servicio de telecomunicaciones, y parece ser que ya lo estaban haciendo en UK, así que supongo que saben lo que se hacen.

Lo que cada vez queda más claro es que las telecomunicaciones se están convirtiendo en una commodity. Ya no solo las lladas entre teléfonos fijos nacionales, que se ofrecen de forma gratuita en cualquier servicio, sino la propia conexión de ADSL o 3G ya no se ve como un servicio de valor, sino como un supuesto.

Supongo que Ikea ofrecerá la misma propuesta de valor en telecomunicaciones que con sus muebles: fácil y barato para construir tu hogar ideal; eso sí, con un servico de atención al cliente o de valor añadido bajo mínimos. Si ya venden cocinas y colchones, ¿por qué no conexión a Internet? Total, el mecanismo de compra del producto a una empresa tercera es el mismo y el canal de distribución ya lo tienen montado. No hay más que poner el nombre de Ikea y ya está listo para vender.

Al otro extremo del espectro nos encontramos con Telefónica, Orange y, recientemente, Vodafone, que han de tratar por todos los medios de convencer a los clientes que su producto es tan mejor que merece la pena pagar más por él, en tiempos de crisis como estamos. Para ello han de utilizar sus propias armas, comenzando por la oferta de servicios de valor añadido que hagan diferenciar su producto, cuya base es la misma del de la múltiple competencia que está surgiendo.

¿Hay mercado para todos? Pues esa es una buena pregunta, porque entre operadores tradicionales y OMVs para móviles pueden montar ya un partido de fútbol 11. Siempre que he creído que algunas compañías sí que serán capaces de ofrecer con éxito servicios de telecomunicaciones como complemento a su producto base, apoyándose en la marca. Otras se quedarán en simples proyectos o acabarán desapareciendo. Veo a Ikea más en el primer grupo, enfocada en todos aquellos jóvenes que buscan la independencia y que realmente no les importa mucho quién les provea las telecomunicaciones mientras puedan hablar por teléfono y consultar el mail. Ahí están los suecos para ofrecer un servio agregado y completo de construcción de hogar. ¿Habrá que montar también un router comprado a piezas?

Pero con lo que me quedo de esta noticia es sin duda la llegada de las telecomunicaciones al terrenos de las commodities. No es un hecho ni bueno ni malo, quizá esperable y deseable. Al fin y al cabo, soy de los que piensan que una conexión a Internet debería estar al nivel del agua y la luz de nuestros hogares.

En España nos gustan mucho las redes sociales

Leo hoy que en España hay 13 millones de usuarios únicos de redes sociales, 3 de cada 4 internautas estimados. Esta cifra supone un porcentaje que se sitúa en en 2º puesto a nivel europeo, demostrando una vez más lo mucho que nos gusta a los españoles relacionarnos.

Y la verdad es que no me sorprende. Hace un años este mismo auge lo vivió el Messenger, aplicación que debió de llegar a utilizar toda la juventud española. Y ahora ocurre lo mismo con el Tuenti y, en menor medida, con el Facebook. De hecho confieso ser el primero que usaba el Messenger y que con el paso a Facebook lo he dejado abandonado en mi lista de programas. Tod@s unid@s bajo un mismo techo.

También es curioso, aunque no sorprendente, que Tuenti tuviese un millón más de usuarios únicos registrados que Facebook en España durante el último mes del 2008. Los 3 de cada 4 internautas españoles que hacen uso de al menos una red social normalmente pertenecerán a los estratos más jóvenes de la sociedad, aquellos que tienen una concepción totalmente distinta del concepto "privacidad". Esta nueva Generación M (de móvil), de mentes digitalizadas, ha mostrado su clara preferencia por Tuenti para mantener sus contactos del colegio o universidad. Tienen más tiempo libre y más ganas de experimentar, así que son los que más uso le dan a la red. Por otro lado, la Generación Y, aquellos nacidos en los '80, preferimos Facebook, como lugar de reencuentro con amigos y conocidos de los últimos 20 años.

Sea como fuese lo cierto es que de esta manera se ve claramente quiénes son los que usan Internet, y para qué lo hacen. Las redes sociales han supuesto un nuevo hito relevante en la historia de Internet. Ahora sólo nos queda preguntarnos cuál será el siguiente y cuándo llegará.

lunes, 23 de febrero de 2009

Entretenimiento europeo

Siguiendo los pensamientos que me llevaron a la reflexión del día de ayer acerca de la televisión de pago en España, me planteo la posibilidad de generar entretenimiento a nivel europeo.

Porque si queremos perseguir el modelo de los EEUU, que de otra cosa no sabrán pero el mundo del entretenimiento lo dominan, deberíamos reestructurar nuestros formatos. Pongamos por ejemplo el deporte por excelencia en el viejo continente: el fútbol. A día de hoy existe la Champions League, sí, pero ¿no daría muchos más beneficios a nivel europeo una liga con equipos de los distintos países? Una liga que venda sus derechos de retransmisión en los diversos países representados (y seguramente no representados también), que tenga partidos todos los días entre semana, dejando el sábado y domingo para las ligas de los países.

Igual que con el fútbol, pasa con la televisión y las películas. ¿Por qué las producciones que se graban hoy en día se quedan normalmente dentro del país de origen? ¿Por qué no se ruedan más series y películas pensando en Europa? Por un lado está el tema de las diferencias de cultura entre los países, pero creedme si os digo que en mi experiencia las diferencias son las mismas entre Alaska y Florida. Más bien yo creo que es el idioma la principal barrera, pero quizá la imaginamos más alta de lo que es. Ciertamente España no es el país donde más se prodiga el uso de una segunda lengua, pero en la mayoría de los países europeos hablar inglés es bastante común. Y entre los jóvenes prácticamente se da por sentado. Se podrían hacer grandes producciones en inglés subtituladas a los distintos idiomas europeos y creo que, de ser bien gestionadas, sería posible alcanzar grandes éxitos.

Y así en general con todos los formatos de entretenimiento. Porque sin dejar de lado los formatos locales, un formato global continental es perfectamente factible y potencialmente rentable. Y creo que algún día llegará.

Dudas sobre la TV de pago en España

El otro día andaba pensando acerca de la televisión de pago. De como en EEUU este modelo es la base de toda la televisión que merece la pena, y como en España tiene un aura premium totalmente distinto. Mientras en tierras americanas mucha mucha gente dispone de algún operador de cable que le suministre entretenimiento, en España sólo los más pudientes es subscriptor de Digital + o Imagenio.

Obviamente, buena parte de culpa de ello la tiene la supuesta "buena calidad" de nuestra televisión en abierto, que no tiene comparación con la que existe al otro lado del charco. Pero yo no puedo dejar de pensar que algo no funciona bien.

Y esto es así porque no es concebible que no conozca a nadie de entorno de amistades que disfrute de la televisión de pago. En muchos casos estos amigos son perfectamente pudientes para llevar este pago extra, pero ninguno lo hace, ya que a nadie le compensa lo que ofrecen a cambio. Y mi caso en particular es aún más destacable, ya que me encantan las series, el cine y los deportes, pagaría encantado una televisión de calidad, y no puedo hacerlo.

Creo yo que tanto Digital + como Imagenio deberían mirarse esto. Porque no se están centrando en los clientes jóvenes, que podrían estar pagando durante muchos años. Una clientela potencial que cada vez mira más hacia Internet y que busca los contenidos audiovisuales por "canales alternativos". Pero que no debería ser tan difícil de atraer, ya que la televisión como centro de entretenimiento puede ofrecer muchas ventajas.

Especialmente interesante es el caso de Imagenio, que dado su modelo de funcionamiento, tendría bastante fácil integrar servicios sobre Internet. O que podría tratar de llegar a acuerdos con canales como Fox para difundir sus series a la vez que en EEUU, subtítulos incluídos. O que podría ofrecer servicios de vídeo y música en streaming. O que servir HD de verdad, y no sólo en un canal, para poder disfrutar a tope de mi tele. O que... Montones de posibilidades que podrían hacer que yo me interesase en pagar por tener acceso a una televisión de pago.

¿Están haciendo algo mal o sólo me lo parece a mí?

sábado, 21 de febrero de 2009

Miedo en los medios

Ayer por la tarde hablaba con un amigo, veterano periodista curtido en mil batallas, y hasta ayer ferviente creyente en el futuro de los medios y de la profesión.

Estaba alarmado por la situación del medio para el que trabaja, (uno bastante importante), y por primera vez le noté pesimista respecto a la situación general, y a su posible evolución.

Hoy me desayuno con la nueva ley que permite las concentraciones accionariales en los medios de comunicación, ley que abre la veda de las consolidaciones, de las que ya hemos hablado aquí.

Se dice en la información que de las 6 cadenas de televisión nacionales, podríamos pasar a solo tres, como ayer se decía que la guerra del futbol está dañando al negocio tanto como la disminución de la publicidad.

Es evidente que los problemas de Sogecable están llegando demasiado lejos, pero no creo que en Mediaset estén para tirar cohetes.

Y ¿que se puede hacer?

Las audiencias están cada vez mas enfangadas en la basura, desde el regodeo popular ante los asesinatos de jóvenes, hasta la retrasmisión de la muerte en directo de una jóven británica antigua participante en el gran hermano de aquel antaño admirable país.

La información se nos precipita desde todas partes y por lo general no nos interesa, y desde luego no para pagar por ella.

La política es un soberano aburrimiento, en el que dos o tres clanes se disputan el voto con argumentos falsarios y risibles.

La doctrina de lo politicamente correcto impide los debates sobre los temas que de verdad preocupan, (y no los que interesan a las ONG politicamente correctas).

Es una paradoja terrible que en la sociedad de la información, las dos profesiones mas afectadas y amenazadas sean la de los periodistas y la de los informáticos.

jueves, 19 de febrero de 2009

Incordiando a tus clientes potenciales

Ya pensé en hablar de esto hace unos días, pero la verdad es que luego se me pasó. Sin embargo, el haberme tenido que quedar en casa un par de día debido a una molesta gastroenteritis me lo recordó, y ya cuando me vi tan reflejado en la experiencia de esta persona, me decidí a escribir sobre ello.

¿Qué le hace a una persona dedicar una página web a Orange para expresar el desprecio que siente hacia la compañía? Pues ni más ni menos que las molestas llamadas que realizan los call centers subcontratados por esta operadora para que transmita a los clientes de Telefónica la gran oportunidad que tienen de ahorrar en su factura de teléfono.

Y es que son realmente molestas estas llamadas. No por las horas a las que se realizan, que también (¡no fallan el viernes a la hora de la siesta!), sino por sus continuas repeticiones. Y por más que uno se empeñe en explicarles que no tienes intención de cambiar de operadora, ellos llaman al día siguiente otra vez... Pero no es sólo Orange. Ya.com (de Orange) y Tele2 (Vodafone), aunque en menor medida, también torturan mis descansos en casa.

Yo me imagino que en las estadísticas de las mentes pensantes de Orange habrá un par de gráficas que indiquen claramente y sin dar lugar a duda alguna que este tipo de práctica es rentable. Cada llamada no será muy cara y siempre habrá un nuevo cliente capturado a la competencia que valide el medio sobre el fin. Pero la mala aura que están construyendo alrededor de la marca Orange, difícil de eliminar de la mente de potenciales consumidores, también tiene su coste y yo espero que esas mismas mentes tengan esto en cuenta.

¿Cuál es vuestra experiencia? ¿A vostr@s también os llaman tan repetidamente?

Ingenieros (TIC)

Ayer tuve la oportunidad de conversar largo y tendido con dos profesores de la Politécnica de Madrid, que están realizando un informe sobre la cuestión del encaje entre oferta y demanda de ingenieros tic en España.

Este estudio es consecuencia de la extendida opinión existente y que es que en toda Euiropa occidental faltan gran cantidad de estos ingenieros. Opinión que se ve confirmada por los datos, esos si incontrovertibles, y que dicen que el número de alumnos de estas especialidades disminuye en todos estos países, donde se dan ya casos de aulas semivacias. escuelas en números rojos, notas de entrada mínimas, pérdida de calidad del alumnado, etc.

Mi opinión al respecto es que no deberíamos confundir los términos ingeniero Tic con el de profesional Tic.

Es evidente que mas allá de la actual crisis, las tic seguirán empapando todas las actividades humanas, desde la energía hasta la sanidad, y que por tanto cada vez harán falta mas profesionales de éstas materias, pero me parece una grave irresponsabilidad considerar que todos o incluso la mayor parte de esos puestos de trabajo deberían ser llevados a cabo por ingenieros.

Dedicar cinco o mas años a formarse para que luego te dediquen a tareas para cuyo desempeño vale cualquier persona con seis meses de formación, es muy frustrante y es una pérdida de prestigio de la carrera y su titulación.

Lamentablemente la informática es una carrera muy permeable al intrusismo, y las telecomunicaciones una actividad que no puede absorber a todos los titulados que salen y que muy a menudo van a parar igualmente a los ordenadores, lo que está causando la sensación de que cualquiera puede hacer cualquier cosa, sensación que se agrava porque la inmensa mayor parte del trabajo que se realiza en nuestro país tiene que ver con la mecanización de tareas de gestión, para lo que muchas veces es mejor ser de económicas que ingeniero.

Por otra parte, la aparición del mercado de la subcontratación, con sus absurdas políticas de contratación siempre a la baja, pone a las empresas subcontratistas ante la necesidad de contratar siempre a menores costes, lo que conduce a buscar ingenieros en paises del tercer mundo, como una solución, y francamente no lo es.

Ciertamente es una tragedia para occidente el que la globalización haya creado un mercado de trabajo que ha pasado de ser de mill millones de personas, a otro que es de tres mil millones de personas.

Es una tragedia porque no hay mecanismos que frenen las consecuencias en salarios o en puestos de trabajo de este enorme ensanchamiento del mercado, y esto se nota ya en el mercado de las tic.

Enormes masas de ingenieros chinos e hindúes se ofrecen para trabajar por salarios mucho menores que los nuestros, y después llegarán los de otros países.

Eso conduce a pensar que tal vez esos trabajos van a ser fagocitados por ellos y si eso es así, el hecho de que los estudiantes europeos se alejen de las escuelas de ingenierias informáticas y de teleco, solo sea un síntoma de inteligencia de nuestros muchachos.

Y después, para hacer trabajos menores, cualquier persona con una formación menor sirve mas que de sobra.

Es verdad que cada vez harán falta mas de estos profesionales, pero no los llamemos ingenieros, por favor.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Subvencionando a base de publicidad

Estos días está teniendo lugar la MWC (Mobile World Congress) de Barcelona, centro de reunión de todo el mundillo del hardware y, cada día con mayor peso, del software dedicados a telefonía móvil. Resulta curioso cómo ferias como el SIMO se han visto condenadas a su desaparición debido al cambio de los tiempos y el flujo de noticias, así como por la crisis, mientras que otras ferias como esta viven buenos tiempos.

El caso es que esta mañana he leído un artículo en El Confidencial en el que se desvela la noticia de que Telefónica va a subvencionar llamadas y SMSs en los móviles a través de publicidad. Este "servicio" sería opcional para los consumidores y personalizable, de tal forma que se podría elegir qué tipo de anuncios se recibirían, en qué formato e incluso en qué franjas horarias.

Esta iniciativa ya la lleva aplicando Orange desde hace tiempo, con éxito supongo, ya que si no entiendo que ya la habrían retirado de su oferta. La principal diferencia que veo es que mientras que con Orange el "sufridor" es el inocente amigo que llama al cliente de Orange, que no ve beneficio alguno por tragarse el anuncio, en la modalidad de Movistar el receptor del anuncio y benefactor del mismo son la misma persona.

En tiempos de crisis cualquier medida es buena. Y si bien la verde pradera de Internet comienza a estar saturada con publicidad, aún quedan ciertos reductos explotables a través de esta vía. Reductos que hasta ahora sólo han sido de pago vuelven la vista hacia la publicidad para cubrir el margen de ganancias, situación que me recuerda a cuando Canal +, allá cuando era un canal codificado, no emitía ningún anuncio para finalmente claudicar a la publicidad tradicional. Una vez entrada en esta espiral de recurrencia a los anuncios como fuente de financiación, ya es complicado salir.

Además, no olvidemos que las compañías de telefóno deben de ser las compañías que más información tienen acerca de nosotros, sólo por detrás de los bancos. Así, la publicidad contextualizada puede tener un gran potencial, siempre y cuando no sea demasiado intrusiva.

En definitiva, una opción que demuestra la difícil situación por la que pasamos todos, incluso Telefónica, haciendo que consideren nuevas alternativas antes consideradas como "vías para operadores alternativos" (entiéndanse bien las ""). Aunque en el caso del gran operador español sea por temor a ganar unos cuantos millones menos que el año pasado...

lunes, 16 de febrero de 2009

Periodistas

El otro día recibí una convocatoria de la Asocación de la Prensa de Madrid, para una manifestación para reclamar la dignificación de la profesión de periodista.

Demasiado tarde, pensé para mi mismo, yo no sé si esta profesión ha tenido alguna vez dignidad, o como la pintan los autores del XIX, ya en sus orígenes tenía esta curiosa mezcla de miseria y de falsa importancia, que hoy todavía presenta.

Y no es porque no sea importante en una sociedad abierta, que debería serlo, sino porque la fragilidad de las empresas periodísticas, unida a la insoportable presencia de la política en la vida pública, hace que periodistas, políticos y faranduleros estén tan mezclados y a la vez revolcados en la basura, que todo lo que dicen, inclusi lo que es importante, tenga un apestoso aroma a manipulación y mentira interesada.

La llegada de lo digital a este revuelto, o mejor dicho a este plato de duelos y quebrantos, ha supuesto una sacudida que debilita aún más a las maltrechas empresas, y las pone, aún más, en manos de intereses, que no son los del ciudadano.

Si a esto se une la canallesca multiplicación de escuelas de periodismo, que precipitan al mercado de trabajo a miles de candidatos a periodista cada año, tenemos una situación en la que un periodista vale mucho menos que una señora de la limpieza, y en la que los periódicos y medios en general, utilizan esta mano de obra esclava, de forma irresponsable, y sobre todo indigna.

El número de personas dispuestas a pagar por el producto periodístico disminuye continuamente. La tarta publicitaria se encoge y diversifica. Los periodistas cada vez están menos preparados y peor pagados.

¿Como se arregla esto?

Segun Sarkozy, dando dinero a las empresas periodísticas.

Segun otros, cobrando por contenido.

Segun todos los empresarios de los medios, echando gente a la calle.

Segun otros, transformando periodistas en payasos o bufones.

El mundo digital se abate sobre la profesión periodística como un vendaval, y la crisis económica agrava la situación.

¿Volveremos al periodista menesteroso galdosiano?

Puede que en la actual revolución industrial, la de la era de la información, el puesto de las hilanderas de los telares de Manchester, lo ocupen los periodistas de redacciones multidisciplinares, trabajando en turnos interminables por 500 euros.

Y si no, al tiempo.

De cine

A final de la semana pasada leí un artículo en el que se recogía cómo los dueños de los cines lamentaban el descenso de las ventas de entradas sufrido durante el año 2008 en comparación con períodos anteriores, a la vez que se congratulaban de una aparente recuperación en lo que llevamos de 2009. Ante este comentario no pude más que quedarme así: O_0

La recaudación del año 2008 fue mala simple y llanamente porque las películas fueron malas. Posiblemente el pasado año fue uno de los peores en los últimas décadas del cine, y muchos cinéfilos corroboran esta afirmación. Malas películas, precuelas y secuelas poblaron nuestra cartelera, dejando patente una clara falta de originalidad en Hollywood. Y no me hagáis hablar de nuestro querido cine patrio...

Obviamente, la primera excusa que se presentó fue la así llamada piratería y el terrible daño que le estaba haciendo a las salas. Una vez más, el desgastada falacia que afirma que una descarga supone una entrada menos. Por favor, que alguien explique a esta gente que pagar 7€ por ver Disaster Movie (cuyo nombre en español afortunadamente mi mente no creyó oportuno recordar) debería estar registrado como crimen contra la humanidad.

Pero, oh, sorpresa, resulta que cuando se estrenan películas como Seven Pounds (me niego a poner su nombre en español), El curioso caso de Benjamin Button o Valkiria, la gente sí que va al cine. Y no son todas obras maestras, pero al menos son buenas películas.

Cierto es que también hay que tener en cuenta para entender este fenómeno que vivimos tiempos de crisis, donde la gente prefiere salir al cine y cenar por ahí antes que irse a esquiar a la sierra el fin de semana. Y que ahora es precisamente cuando se estrenan las películas que aspiran a llevarse algún Oscar, para que su recuerdo perdure en la memoria de la Academia a la hora de las votaciones.

Pero la realidad final es que la ecuación es simple: mejor cine, salas más llenas. ¿Realmente es necesario culpar de todos los males al intercambio de archivos en la Red? Creo que es evidente que el hecho de ir al cine como acto social va más allá de ver la película, además de que la experiencia es totalmente diferente. Igualmente, ¿es necesario estrenar tantas películas, muchas de ellas de ínfima calidad, a lo largo de un año? Ahora la gente que quiere está mucho más informada y puede saber si una películas es mala o buena antes de comprar la entrada, por lo que es mucho más difícil "engañar" al público objetivo.

Vaya, que no creo que a los exhibidores de cine les haya pillado por sopresa estas estadísticas...

jueves, 12 de febrero de 2009

Por las calles de Madrid

Aprovechando mi recién lograda independencia de los horarios empresariales, me paseo mucho más y por sitios antes no transitados, y he percibido un repunte de la venta mantera, que no me imaginaba.

Coincide esta percepción con el renovado debate sobre la despenalización de esta actividad, debido a que el número de personas encarceladas por este motivo ha llegado a un límite poco tolerable, sobre todo teniendo en cuenta que parece ser mas grave vender copias piratas que atropellar a una persona y salir zumbando.

Como siempre he mantenido en este blog, y en cualquier sitio, que me parece que los contenidos deben encontrar una forma de ser remunerados, y que me parece que esa forma no puede ser la de criminalizar a la mayor parte de la población, me parece que va llegando el tiempo de sentarse y pensar.

Y ese diálogo no puede ser el monólogo de la SGAE, ni el discurso ácrata del todo gratis.

La cuestión se está complicando porque el lobby de los autores tiene tanto poder en el posicionamiento de los políticos, que estos solo vén por sus ojos, lo que lleva a situaciones como las de los manteros encarcelados, y puede llevar a otra de internautas encarcelados a continuación.

En este debate hacen falta voces moderadas que pongan encima de la mesa que efectivamente hay que pagar por los contenidos, pero que los precios actuales no son realistas.

En un mundo en crisis, la búsqueda de soluciones baratas a las necesidades de consumo van a estar a la orden del día, y la diferencia entre el estilo de vida de los artistas y el de sus fans es ya obscena, y no puede conducir a nada bueno.

El otro día escuchaba a uno de estos artistas asumir que caen antipáticos, en referencia al asunto de los derechos de autor, y no deja de ser paradójico que artista y público se encuentren tan alejados.

El debate del pago por los contenidos tiene que trascender a los que están directamente implicados, o de lo contrario los maximalismos no nos dejarán avanzar.

Y por el camino una serie de personas, que no son delincuentes, van a ser triturados por unas leyes que echan un pestazo insoportable a instrumentación de los derechos (y privilegios), de una minoria.

miércoles, 11 de febrero de 2009

La desintermediación del entretenimiento televisivo

Leo que que la cadena de televisión Cuatro ha comprado los derechos de la nueva serie de Joss Whedon, Dollhouse. Esta serie aún no ha debutado en EEUU, lo hará este viernes, por lo que su éxito es una incógnita. Hasta pasados unos cuántos capítulos no se podrá conocer realmente la media de sus seguidores ni, por lo tanto, el valor del contenido. Sin embargo, Cuatro ha apostado por la serie, anticipándose a sus posibles competidores en el mercado español y a las cientos de personas que descargarán los primeros capítulos en Internet.

Personalmente, creo que este movimiento es un error. A no ser que hayan comprado la serie como parte de un paquete, lo cual no creo que haya sido así debido a la novedad del producto. Y creo que es un error porque me da la impresión de que el argumento principal para la compra ha sido competir contra la distribución por Internet.

Dollhouse es una serie de ciencia ficción, creada por una mente que ha dado luz a algunas de las series con más seguidores, como son Buffy y Firefly. Su público objetivo es claramente el segmento joven, precisamente el que está abandonando la TV por la Red. Precisamente el que Cuatro tiene marcado en rojo en su plan estratégico.

Pero es que este público seguirá llegando a la serie a través de Internet, no a través de Cuatro. Por mucho que se empeñe la cadena de televisión, emitir la serie con 2 semanas de desfase con respecto a EEUU ya es 2 semanas tarde. Y no sólo eso, sino que el doblaje, las interrupciones por anuncios, o depender de los horarios de Cuatro suponen barreras insalvables para la nueva generación de espectadores. En definitiva, al gente no quiere un intermediario, y si lo hay, que sea lo más transparente posible.

Llegará el día en el que la Fox estrene sus series a nivel mundial, no me cabe duda alguna. A través de su cadena estadounidense, de sus otras cadenas en el extranjero y de Internet, cada una de ellas con sus anuncios convenientemente contextualizados geográficamente. Una primera ventana de explotación desintemedializada, porque nadie quiere depender de demasiadas entidades. Porque Internet lo hace posible.

martes, 10 de febrero de 2009

¿Podrá soportar España 4.000.000 de bajas de clientes de banda ancha?

Me uno a esta característica manifestación con tintes de protesta que hoy puebla la Red. Parece ser que se han calculado en 4 millones el número de clientes que se darían de baja del ADSL o cable en caso de que se llegue al acuerdo de REDTEL con las sociedades de gestión de derechos de autor (SGAE & Co.), según el cual se impondría del modelo francés de los 3 avisos y desconexión a aquellos internautas que usen P2P.

A mí 4 millones de bajas, así a bote pronto, se me hacen muchas. Un vistazo rápido al último informe mensual de la CMT, de noviembre, me muestra que el total de líneas de banda ancha al acabar el mes no llegaban a los 9 millones. Es decir, se supone que el 44% de los clientes se darían de baja, casi 1 de cada 2. Como ya he dicho, muchos se me hacen a mí.

Sí que es cierto que, de instaurarse esta medida, podría preveerse un empobrecimiento en el tipo de líneas contratadas. La gente contrataría menos ofertas de 20 megas o de "alta" velocidad, y se mostraría más conforme con los 2 ó 3 megas, lo justo para una navegación fluida.

Pero es que ni siquiera este escenario creo que vaya a cumplirse. Simplemente porque, de criminalizarse el P2P (una medida similar a prohibir los cuchillos de cocina porque pueden ser utilizados para matar), se usarán otras herramientas, algunas de las cuales ya están en marcha. Así que todo seguirá igual, los clientes contentos con sus descargas pero aburridos de una industria ciega y obcecada; los operadores contentos, cobrando cantidades obscenas por velocidades vergonzosas; y los intermediarios llorones que seguirán viendo su artificial modelo de ingresos derrumbarse.
Pero vamos, que todo esto no quita que la medida sea una vergüenza y que bien les vendrían las 4 millones de bajas, aunque España lo sufriría mucho.

Firmado: La Jungla Digital y 1.740 firmas más (por el momento). Pon la tuya publicando el texto en tu blog.

lunes, 9 de febrero de 2009

YouTube TV

Curioso, curioso, como YouTube trata de desmarcarse de esa imagen de proveedor de vídeos de rápido consumo en el ordenador, para posicionarse como una auténtica alternativa de ocio. Y para ello nada como conquistar el tótem del entretenimiento familiar: la televisión.


YouTube en el televisor, a través de la Wii y PS3, a la espera de la llegada sin intermediarios de Internet a la TV. Google no se quiere quedar restringido a la pantalla de la computadora ya que los espectadores potenciales serían mucho menos. Y creo que lo van a conseguir, y en unos años YouTube será como un canal más que tendremos a nuestra disposición. Eso, si entendemos que habrá canales tal y como los conocemos hoy en día, que yo cada vez lo tengo menos claro...

La solución es digital

Hoy, nueve de febrero de 2008, reunida en pleno la plana mayor de la industria de las eTIC, han hecho saber al conocimiento de la sociedad, que si se quiere salir de esta crisis hay que apostar por el futuro, y no por repartir dinero a tontas y a locas, como desafortunadamente se está haciendo en nuestro país.

En la sede de la CEOE, donde no cabía un alfiler, su presidente, Gerardo Díaz Ferrán, y el presidente de AETIC, Jesus Banegas, leyeron un manifiesto, en el que se reclama un incremento de 5000 millones de euros sobre las inversiones actuales, (mas o menos 10000 millones), para poner en marcha un plan de construcción de infoestructuras, de equipamientos telemáticos para empresas y hogares, de formación de la demanda, de instrucción pública, de apoyo al I+d, de generación de oferta tecnológica española, de inclusión de las TIC en los planes de sostenibilidad e integración social, y en fin, de puesta al día de nuestro modelo económico.

La ídea es abrir un debate nacional sobre la necesidad de dar este salto adelante si queremos que nuestro país se incorpore definitivamente al club de los mas desarrollados, de los países que crean empleos de alto valor añadido, y en definitiva riqueza para que sus sociedades puedan seguir siendo del bienestar, y no del desempleo.

Como somos lo que somos, no se si esta iniciativa tendrá éxito, pero lo vamos a intentar.

domingo, 8 de febrero de 2009

Google Earth sigue creciendo

Una de las virtudes más maravillosas de Internet es la democratización del conocimiento, el poner al alcance de unos pocos clicks cualquier información que uno quiera. Recuerdo mis años de colegio y el uso de la enciclopedia y otros textos de temática específica y no puedo más que alegrarme de que esos tiempos hayan quedado atrás.

Para mí, el exponente más claro de esta omnipresencia de conocimiento es la Wikipedia, a la cual estoy tan agradecido que hasta he llegado a donarle en reconocimiento a su labor. Y, posiblemente, el segundo puesto se lo llevaría Google es su pertinaz ansía por ordenador toda la información del mundo. Un objetivo tan ambicioso como infinito, pero al que parece que poco a poco van acercándose.

Y se acercan con iniciativas como el Google Earth, que en su versión 5.0 nos ofrece una perspectiva aún más profunda de nuestro planeta. Y nunca mejor utilizado el término "profundo" ya que esta nueva edición permite explorar el fondo marino. Y no sólo los océanos son novedad, sino también el planeta Marte, cuya superficie podemos indagar, descubriendo sus relieves, montañas y valles. Como curiosidad, el robot marciano con inteligencia artificial Meliza, con el que podemos conversar, aunque no está muy logrado, la verdad.


Otro aspecto novedoso en Google Earth que nos queda más cercano son las 14 obras maestras de la pintura del Museo del Prado que han sido fotografiadas en alta definición y expuestas de manera virtual para todo el mundo interesado. Para verlas, no hay más que ir hasta este museo dentro de la aplicación y clickear sobre el icono que nos mostrará el menú de elección. Realmente merece la pena pasarse por ahí porque, si bien el cuadro en su totalidad no se admira igual, esta vista permite observar un detalle inalcanzable en el Mundo Real. Insisto, merece la pena hacer una visita a este museo virtual.

¡Ah, se me olvidaba! También se ha añadido la opción de ver los lugares en el pasado y su evolución en tiempo. Muy interesante para ver cómo han evolucionado los paisajes, las ciudades o simplemente el solar de tu casa en los últimos años.

Gracias Google, gracias Wikipedia, gracias Internet. Gracias a la Red el conocimiento global está al alcance del pueblo como nunca antes se hubiese podido imaginar.

Virtualidad y estado de ánimo postmoderno

Los domindos por la mañana son espacios propicios para la reflexión, y para la lectura de artículos de los que se publican en las voluminosas ediciones de fin de semana de los periódicos.

Ente mis articulistas favoritos está Moises Naim, editor de una revista de política internacional, que se edita en Washington, y autor de libros donde se analizan las corrientes subterraneas que mueven de verdad el mundo, la última vez sobre la economía criminal y los flujos de capital subsecuentes. (mnaim@elpais.es).

Hoy habla de la paradoja que se origina entre la sobreabundancia de información y la falta de conocimiento.

Y la relaciona con tres casos: el del Papa y la rehabilitación de un obispo abiertamente pro-nazi, el de Obama y sus fallidos altos cargos con trampas en hacienda, y el de los clientes de Madoff.

La información sobre el obispo, sobre los altos cargos y sobre el banquero estafador estaba disponible en Google. Los discursos del primero, las declaraciones de hacienda de los segundos, y las demandas de los clientes de tercero, eran conocidas o estaban al alcance de la curia vaticana, de los asesores de Obama, y de los inversores. Pero nadie hizo caso.

La cuestión es que todos los que leemos la reflexión de Naim comprendemos perfectamente que es lo que pasa.

Lo que sucede es que por una parte la sobreabundancia informativa nos satura y nos aburre, y lo segundo, que es mas importante, es que sencillamente preferimos no saber.

Vivir en un mundo en el que tenemos que someter a escrutinio cada movimiento que damos es insoportable. Cuestionar a cada persona que nos dirige la palabra resulta desesperante. Sentirnos en un mundo en el que no estamos seguros ni en la intimidad de nuestra casa, asusta mas que la potencial amenaza en si.

Internet es un mundo amenazador. Cada vez que abrimos el ordenador podemos ser espiados, infectados, manipulados.

Cada vez que hacemos una tele-compra nos pueden clonar la tarjeta, y tambien puede ocurrir cuando pagamos en un restaurante, o un pub.

Si inverimos en un fondo, puede que perdamos hasta la camisa, y lo mismo sucede con los planes de pensiones.

Si compramos comida envasada nos pueden estar envenenado, y si la compramos en un mercadillo mas aún.

Así que preferimos la fé. Queremos creer que los obispos no pueden ser nazis, que nuestros colaboradores no pueden ser unos tramposos, que nuestros banqueros son honrados, que cuando abrimos el ordenador no se nos va a colar un troyano, que cuando compramos en Amazon estamos hablando efectivamente con Amazon y no con la máfia, que cuando depositamos nuestro dinero en un banco no nos van a estafar.

No tenemos tiempo para comprobar todas las cosas, y además no queremos volvernos paranoicos, ni terminar viviendo en una cueva como eremitas medievales.

Pero lo cierto y descorazonador es que hay que tomar cada vez mas precauciones.

La jungla digital está llena de peligros, y la vida real llena de sinverguenzas.

viernes, 6 de febrero de 2009

En la p... ruina

Dice Paolo Vasile, que es el presidente de Tele5, que las televisiones privadas no es que estén en crisis, sino que están directamente en quiebra.

Es una opinión algo exagerada, pero que encierra dos cosas: un deseo, y una realidad.

El deseo, indisimulado, es el de que las televisiones públicas desaparezcan de la lista de competidores, de lo que es el auténtico negocio de los medios, que es como alguno sabe, el de la venta de publicidad, de donde proviene la mayor parte de los ingresos de las empresas televisivas.

La realidad es la del capítulo de gastos de esas empresas, estirado hasta lo ridículo en la puja por los eventos deportivos decisivos, que hace que se pague a los futbolistas lo que no se paga a los periodistas.

En el primer asunto la cosa está chunga, porque la tarta publicitaria se achica, de 16.100 meur en 2007 a 14.400 en 2008, y porque las previsiones para 2009 son mucho peores, y porque las televisiones públicas están compitiendo de forma navajera bajando tarifas, para no cargar más el debilitado erario público.

En el segundo, la cosa está más chunga todavía, porque todo el mundo sabe que sin contenidos deportivos las audiencias palidecen, pero pagando lo que se paga hoy por los derechos de futbol, motociclismo, tenis, etc, tus cuentas revientan.

Así que, las acciones de las empresas audiovisuales están por los suelos, las empresas despiden a toda marcha, y los sueldos de los que trabajan entre bambalinas, o sea que no son imprescindibles, comenzando por los periodistas, son rebajados hasta el límite.

La verdad es que desde este foro siempre hemos puesto en duda la necesidad de mantener televisiones públicas, y en ese sentido doy la razón al señor Vasile, pero no solo debe mirar a la columna de ingresos.

Seguir pagando las cantidades que se pagan por el futbol y demás es suicida y alimenta la orgia de precios de jugadores que ya ha sobrepasado la raya de la obscenidad.

Un acuerdo entre emisores es necesario para contener esa puja permanente de los derechos del futbol, porque el enfrentamiento entre Sogecable y la Sexta tiene toda la pinta de acabar como el rosario de la aurora.

Hay una nueva televisión en el horizonte, y no me refiero a la TDT, sino a la que vendra por el cable de fibra óptica, y a lo mejor es que el modelo (analógico) de las actuales empresas televisivas ha caducado.

jueves, 5 de febrero de 2009

España, ¿bien o mal?

La descarga de archivos sin ánimo de lucro es legal en España. Repito, es España. En los países que nos rodean en Europa este tema se gestiona de distinta manera, aunque alcanzan los mismos resultados al intentar vigilar a los usuarios: nulo.

Por ello en grandes países como Francia o Reino Unido se han lanzado iniciativas para establecer algún tipo de control que funcione. Un control que normalmente pasa por encargar a las operadoras que vigilen los datos que circulan por sus redes, levantando cuestiones morales ocasionadas por el hecho de que una empresa privada vaya a vigilar la información que el pueblo transmite adoptando el rol de policía de Internet. Además, este tipo de actuación pone en manifiesto peligro la neutralidad de la Red, tan importante como frágil.

No obstante, todo aquel con un cierto conocimiento de Internet sabe que este tipo de controles son inútiles. Un simple cifrado de los datos escapa totalmente de este mecanismo, así que no es más que otra pequeña barrera a saltar. Parece en las altas esferas nadie se ha parado a pensar que por muchas dificultades que pongan a los internautas, si no ofrecen una mejor alternativa, la compartición de archivos será la opción elegida. De hecho, sospecho que en las altas esferas nadie se ha parado a pensar, y punto.

Lo que realmente me preocupa es el ambiente de contenida alegría que existe en España, congratulándonos en el hecho de que aquí no se estén tomando este tipo de medidas. Parece que en nuestro país os que mandan ven y entienden Internet de otra forma y, sinceramente, no creo que sea así. Lo que creo es que vamos retrasados con respecto al resto de Europa. Que cuando Francia y Reino Unido entiendan la futilidad de estas barreras y cambien el panorama de propiedad intelectual, nosotros estaremos empezando a ser vigilados por Telefónica y sus colegas.

Tan lamentable como cierto, no es que hayamos saltado hacia adelante, es que vamos varias zancadas por detrás.

miércoles, 4 de febrero de 2009

La parafernalia de los Goya

El domingo pasado se celebró la gala del cine español donde se premia a los trabajadores del cine español. Claro, sabiendo quién paga a toda esta gente uno se podía hacer a la idea de cómo iba a ir la cosa, y la verdad es que cumplieron bastante bien con el guión previsto. Cuando el cine español hace aguas en las salas de exhibición, el "negocio" sólo es viable gracias a las subvenciones, así que desde el minuto uno todo fue criminalización del pueblo a causa de las descargas y exaltación del Ministerio de Cultura.

Claro, la Red no tardó en saltar, alegando principalmente que las descargas de películas españolas son nimias. La relación entre entradas de cine vendidas y descargas desde Internet suele mantener una relación directa y en este caso también se cumple. Si poca gente va al cine a ver la última españolada, espera pocas descargas. Porque no hay un razonamiento más falso que pensar que una descarga equivale a una entrada no vendida, por mucho que se empeñen en que es así.

Hoy también leo que el Gobierno va a destinar 75 millones de € a financiar el cine español, aunque si leemos la noticia completa no es exactamente así. De todas formas, en los tiempos de crisis que vivimos, destinar más dinero a subvencionar un cine que no es capaz de ser por sí mismo se merece la mayor de las críticas.


Más aún, cuando veo este gráfico obtenido de Soitu donde se ve claramente que las películas españolas han pasado de 46 producciones en 1998 a 126 en 2008 (¡un crecimiento de más del 150%!), se entienden muchas cosas. Se entiende que un país de 45 millones de habitantes no puede estrenar más de 2 películas cada semana del año. Se entiende que toda la gente que hace esas películas no vive de las entradas, sino de las subvenciones. Se entiende que alguien ha descubierto que se puede hace mucho dinero a través de esas subvenciones, independientemente de la calidad de la cinta. Se entiende que a ese mismo alguien le duele que las subvenciones puedan disminuir a raíz de la crisis.

En fin, que menos criticar a los españolitos y más pensar en qué nos gusta ver en el cine, que no lo olvidemos, es arte, pero no deja de ser un negocio que debe cuidar a su cliente. Un negocio que debe ser rentable por sí mismo, y no a base de mis impuestos. Ni, ya puestos, de ese pico que han de aportar también todas las cadenas privadas de emisión en abierto. ¿Por qué?

martes, 3 de febrero de 2009

La Cina e vicina

Así se llamaba una película italiana de los sesenta, que supongo que versaría sobre el peligro amarillo, que en aquellos momentos y con el camarada Mao Zedong en plena revolución cultural, hacía furor entre los jóvenes radicales europeos.

Me ha venido a la memoria, a raiz de la publicación de una clasificación mundial de empresas por el número de patentes publicadas al año, y que encabeza Huawei Technologies en 2008, con un total de 1737 patentes.

¡Eso si que es una revolución cultural y no la de los guardias rojos!

La cifra tiene mas relevancia aún si la comparamos con Nokia, que ocupa el puesto séptimo de la lista, con 1005 patentes, o Ericsson, novena con 984, o Microsoft decimocuarta, con 805.

Me hace recordar también el caso de la industria japonesa del automovil, que el general Mc Arthur, en su posición de gobernador del recién derrotado país tras la guerra mundial, introdujo para dar salida a los activos industriales anteriormente dedicados a productos militares, y que estaban inactivos y la gente parada.

Los primeros coches fueron un poco de risa, pero luego...

Hoy día Lexus es una marca de más presitigio que Cadillac (que los jóvenes ya no recuerdan).

Me temo mucho que vaya a pasar lo mismo con los sistemas de teleco.

Hemos sido un poco condescendientes con la industria teleco china, pensando que sus éxitos se debían solamente al precio, (como sucedió con los coches japoneses al principio), pero ahora resulta que son ellos los que innovan y los que van por delante.

La Cina e vicina, la China está cerca, y tiembla la industria europea.

Ejércitos de ingenieros asiáticos marchan sobre occidente, y aquí andamos todavía con la canción de la liberalización, (mientras en China andan con el proteccionismo mas descarado, imponiendo estándares locales y requerimientos de imposible cumplimiento para los foráneos).

Dice Obama que hay que comprar a la US Steel, y nosotros con el sonsonete de la globalización.

Nos rasgamos las vestiduras porque sube el desempleo, y a la vez desmantelamos nuestras industria y las mandamos al Oriente.

¿Pero es que no hay nadie en la UE con pensamiento de largo plazo?

(Esa pregunta está de más con respecto al gobierno español)

lunes, 2 de febrero de 2009

Davos

Davos es una pequeña ciudad suiza, en la que transcurre la célebre novela de Thomas Mann, "La montaña mágica".

En dicha novela unos personajes diletantes y tuberculosos discuten hasta la saciedad sobre lo divino y lo humano, mientras mas allá de la montaña la vida real sigue su curso.

No se si se eligió esta localización para el World Economic Forum, por simpatía con ese precedente literario, o simplemente por razones de seguridad, pero el caso es que esta reunión de las mentes mas preclaras del mundo, con su mezcla de líderes políticos, empresariales, bancarios, y periodistas, a los que se añaden actores y cantantes, en su condición de líderes sociales, tiene bastante de conversación diletante, es decir poco práctica.

Este año tocaba reflexión, y claro de eso ha ido la cosa, sobre todo porque todos estos años atrás se hablaba de crecimiento sin límites, y de lo bien que nos iba, y de que había que salvar al planeta, y a los pobres, etc.

Cuando se habla así, es que no se piensa seriamente hacer nada ni por el planeta ni por los pobres.

Pero ahora todo el mundo mira con inquietud el número creciente de parados, y sobre todo el número creciente de personas de la clase media, en los países avanzados, que pierden sus posibilidades de consumo y la esperanza en una jubilación soleada, así como las expectativas de que sus hijos vivan mejor que ellos.

Ese ejército de parados y subempleados, que está comenzando a inquietarse y a manifestarse, y que a medida que se vayan agotando los recursos del desempleo y los subsidios, van a empezar a mostrar su cólera. (Cómo ya está ocurriendo en algunos países).

Alguno de los participantes en esta cumbre ha dicho que hay que urgir a los gobiernos a tomar medidas para evitar los despidos masivos y imponer a los analistas financieros que no penalicen a las empresas que no despiden.

Como esto mismo lo he dicho yo desde hace años, y como sé positivamente que no se va a hacer, y que las empresas seguirán despidiendo como única forma de sobrevivir, y mostrando sus beneficios como única forma de hacer visible su éxito, creo que vamos a vivir tiempos difíciles, y que particularmente en Europa, la gente va a andar muy cabreada.

Hace años se pactó en Lisboa una agenda de medidas para fomentar la competitividad de nuestros países. Ahora se va a revisar.

No solo hemos avanzado poco o nada, sino que nuestras empresas tecnológicas viven momentos de angustia, y los operadores de telecomunicaciones, que se suponían las locomotoras del avance, están a la espera de una regulación aceptable.

Y mientras tanto, operadoras e industrias despiden a miles de empleados cada año.

domingo, 1 de febrero de 2009

Madrid digital

La semana pasada se presentó en Madrid un Plan Director de Infraestructuras, a ver si nos vamos acostumbrando a hablar de infoestructuras, relacionado con nuestra candidatura olímpica.

Dice cosas sensatas, en especial que una ciudad como Madrid necesita que sus ciudadanos y empresas tengan a su disposición unas redes de telecomunicaciones que garanticen los 50 o los 100 megas, y no los 1 o 3, de los que ahora disfrutamos.

También dice que debemos aprovechar las obras urbanas para tirar el cable de fibra óptica o poner mas antenas, para no molestar a los ciudadanos mas de la cuenta, o que hay que compartir las infraestructuras, para hacer la cosa mas viable.

Lo divertido empieza cuando el ayuntamiento nos informa que "se deberán" invertir 4400 millones de euros, y mira hacia los operadores a ver si cuela.

Ya hemos hablado aquí de como en otras ciudades se han formado consorcios para llevar a cabo el despliegue de infoestructuras, y de como los ayuntamientos han puesto su parte en la tarea.

Aquí, no solo se llega tarde, sino que se pretende que la faena la pague otro.

Eso después de estar preparando impuestos sobre las antenas de telefonía móvil, después de haber convertido la búsqueda de emplazamientos en un infierno, y después de regalar el wifi allá donde se les ocurre.

El plan del ayuntamiento de Madrid está muy justificado, y es necesario, pero ya va siendo hora de que nuestras autoridades maduren en lo que respecta a la necesidad de transformar nuestra economía de cara al siglo XXI, y se den cuenta de que tienen que arrimar el hombro, y la cartera, y no limitarse a pedir con una mano y a meter la otra en el bolsillo del mismo al que piden.

En fin, si con esto de las olimpiadas, puede establecerse un nuevo diálogo entre ayuntamientos y operadores, bienvenidas sean.

Estamos perdiendo un tiempò precioso,... y los demás van corriendo.