jueves, 29 de abril de 2010

Dejemos el ratón y teclado

Hoy, una de las conversaciones que he tenido con mis amigos en Buzz (sí, pertenezco a esa especie ya casi extinguida), me ha hecho pensar sobre el manejo de los ordenadores, móviles y demás dispositivos.

A raíz de la pronta aparición de una tableta a cargo de HP, junto con otras de Toshiba o Google, discutíamos si les será posible competir contra el iPad. Y si bien aparecían como fortalezas del producto de Apple la pantalla, el hype generado o el marketing, yo me decanto más por otra característica que creo que no es valorada lo suficiente en los análisis: la interfaz de usuario.

Desde que el ordenador personal entró en las vidas de los usuarios de a pie, éste ha sido manejado a través del ratón y el teclado. Y así hemos vivido los últimos 25 años, aprendiendo a manejar las máquinas mediante estos periféricos. Y el usuario de a pie no se caracteriza precisamente por ser un ente que aprenda deprisa.

Por ello, todo lo que se ha construido después sobre esta base (sistemas operativos, aplicaciones, máquinas...) se hizo pensando en ser manejado mediante ratón y teclado, retroalimentando la necesidad de estos periféricos.

Cuando los móviles empezaron a ser más potentes y las llamadas eran lo mínimo que se esperaba de ellos, pronto se hizo patente la necesidad de manejarlos sin ratón ni teclado. Pero el esquema mental ya estaba construido y los terminales se hicieron con carpetas y archivos, cursores, miniteclados y bolitas como las de un ratón...

El gran acierto de Apple con el iPhone fue reimaginar cómo debería ser un móvil, pensado sin prejuicios, pero con el conocimiento de 25 años de fabricar ordenadores. Eso dio lugar a un nuevo ecosistema, basado en aplicaciones manejadas a través de una pantalla táctil, que lleva arrasando en el mercado 3 años y que a los competidores aún les está costando igualar.

Ahora Apple amplía la pantalla del iPhone y traslada el concepto a un nuevo tipo de ordenador en formato tableta. Que realmente no era tan nuevo, ya que ya habían existido experiencias previas, pero de escaso éxito. ¿Por qué? Porque no dejaban de ser ordenadores tradicionales sin teclado, siguiendo un modelo que no estaba pensado para ser usado así.

Para obtener una gran experiencia de usuario en una tableta no se puede utilizar una interfaz pensada para un ordenador. E igual pasa con los móviles, e igual pasará cuando se extienda el uso del televisor como una pantalla más. Por eso creo que realmente el éxito de otras tabletas reside en la capacidad para abstraerse del modelo de ratón y teclado para llevar de la mano al usuario de a pie hacia una nueva forma de interactuar con una computadora. Y no sólo me refiero a los periféricos, sino también a los sistemas operativos, hardware y software.

Esperemos que HP y Toshiba no se limiten a instalar Windows 7 e inflar el dispositivo con funcionalidades, porque eso no va a funcionar. Si Google hace algo basado en su SO Chrome sí que puede presentar batalla y realmente es en el que tengo más confianza.

Veremos qué pasa. De momento tendremos que aprender a dejar de utilizar el ratón y teclado.

miércoles, 28 de abril de 2010

Credibilidad

Claridad

+

Coherencia

+

Compromiso

=

Credibilidad


Una de las lecciones más interesantes que aprendí en el curso al que tuve la oportunidad de asistir la semana pasada. Conocimiento básico para todo aquel que quiera presentar un plan de negocio a un inversor...

lunes, 26 de abril de 2010

Con un iPad...

Hace 10 días tuve la oportunidad de visitar New York y, aunque no era mi intención inicial, no dejé pasar la oportunidad de hacerme con el nuevo capricho de Apple, el iPad. Después de estos días probándolo creo que ya estoy en condiciones de emitir una opinión crítica...

Básicamente, el iPad tiene en su mayor virtud si principal defecto: sirve para todo, pero no es el mejor en nada. El ejemplo más claro de esta rocambolesca característica es la función de lector de ebooks. Después de leer en él repetidas veces puedo afirmar que se puede hacer. Ni cansa la vista ni resulta incómodo y, de hecho, el color y la nitidez se agradecen en la lectura, sobre todo en la de cómics. Ahora bien, creo que si únicamente quieres leer, mejor cómprate un lector de ebooks. Para empezar porque la pantalla del iPad refleja cuando hay mucha luz externa, por lo que leer en exteriores, aunque aún no lo he probado, promete ser incómodo. Además, la tableta se me hace un poco grande como para llevarla encima en el metro o por la calle, cosa que no ocurre con los ereaders.

Otro caso similar es el de la música. El iPad tiene iTunes y funciona perfectamente como reproductor de música. No obstante, no lo cambiaría por mi iPod si estuviese interesado en disfrutar únicamente de esa función. O navegar por Internet, que se sigue haciendo de forma mucho más cómoda en un explorador de un ordenador. Y así podríamos seguir sucesivamente enumerando todas y cada una de las funcionalidades de la tableta de Apple, encontrando otras alternativas que funcionan mejor. El gran pero es que el iPad te permite hacer todas ellas de manera suficientemente buena y en un único dispositivo, y ahí es donde radica su verdadero valor.

Su tamaño y su versatilidad como plataforma de aplicaciones hace de esta máquina un complemento idóneo para la casa. Insisto en dos palabras que he mencionado y no ha sido sin pensar: complemento y casa. No sirve como único ordenador en el hogar, no es un sustituto, sino un dispositivo complementario que aporta otro tipo de ventajas, igual que un iPod Touch tampoco lo es. Y pienso que su sitio se encuentra en interiores, ya que, como ya he comentado, su tamaño y tipo de pantalla harían incómodo su uso fuera.

De hecho, el iPad empezó en mi casa ubicado en el salón y, poco a poco y con el uso, se ha ido desplazando hacia el dormitorio. Ahora descansa sobre mi mesilla y lo uso principalmente desde la cama, donde resulta mucho más cómodo que un portátil. También cabe destacar lo tremendamente útil que es para los viajes (como bien pude comprobar a mi vuelta), dándote acceso a libros, música, juegos, películas (se ven genial, aunque el ya comentado reflejo hace que, cuando sea de noche en el vídeo, uno vea reflejada su gran cabeza en la pantalla) y toda clase de entretenimientos. Qué pena que no viaje más a menudo...

Por último, no querría dejar de mencionar una frase que no sé dónde leí (supongo que en Twitter) y que refleja la gran verdad del iPad: "decir que un iPad no es más que iPod grande es como decir que una piscina no es más que una bañera grande". Y así es; son similares, pero no son lo mismo. Las posibilidades que se abren únicamente modificando la variable tamaño son enormes y a veces hay que poner los dedos sobre la pantalla para darse cuenta.

En resumen, yo estoy encantado con mi nuevo juguete (cómo no iba a estarlo, después de gastarme 400€). No sustituye a mi portátil, pero me sirve de fiel escudero. Tiene sus momentos y ha restado tiempo de uso al ordenador y al iPhone. Además, me ha quitado las ganas de comprarme un ereader (no me acaba de convencer el monocromo) y ha acabado con las disputas en casa por quién usa el ordenador. ¿Qué más se puede pedir?

jueves, 22 de abril de 2010

Sobre nuestra escasa capacidad de influencia

Ayer tomé parte del consejo de editorial de la revista Telos, que publica la Fundación Telefónica y anteriormente aquella fundación, igualmente de Telefónica, que se llamó Fundesco. Lleva 25 años publicándose.

El consejo está formado principalmente por académicos, o sea profesores universitarios, y también estamos un poco como de rondón, algunos representantes de la industria.

Los académicos no nos ven con muy buenos ojos a los industriales, porque piensan que podemos "desnaturalizar" la revista, que ha sido siempre muy de las ciencias de la comunicación, para llevarla a los campos de batalla de la influencia y el lobby.

A mi no me da reparo alguno no ya defender a nuestra industria de las TIC, sino efectivamente ganar un poco de capacidad de influencia en las administraciones públicas, que se caracterizan en nuestro país por proclamar cuanto les importan las tecnologías de la información, para dar toda prioridad a la industria del ladrillo y el cemento. (Y todas las ayudas).

Pero eso no quiere decir que necesariamente tengamos que convertir a Telos en portavoz de la industria.

Bastaría con que pudiésemos dedicar una parte de la revista a tratar los temas críticos de nuestro sector, aunque fuera de una forma académica.

Parece que defender que se realicen las infraestructuras de banda ancha de alta velocidad sea algo vergonzoso, cuando debería ser algo que estuviese en la agenda no solo de nuestro sector, sino de muchos otros, y en particular de la universidad.

Todos los elementos de la agenda digital son críticos para el porvenir de España como nación: las infraestructuras necesarias para integrar y vertebrar el territorio y la sociedad; la capacitación digital, necesaria para la productividad de nuestra economía y para la inclusión de las distintas clases y generaciones; la generación de servicios y contenidos, necesaria para la sostenibilidad presente y futura del sistema de vida actual; y finalmente la generación de un marco legal y de actuación seguro y fiable, necesario para el progreso y la calidad de nuestra vida.

El que haya que defender estos principios como si defendiésemos el derecho a fumar o el uso de la gasolina con plomo, me parece un signo de nuestra mediocridad como país.

martes, 20 de abril de 2010

Bajo el volcán

No voy a glosar mas que de refilón, la célebre novela de Malcolm Lowry en la que un desesperado consul británico se autodestruye poco a poco ante la impotencia de sus allegados, bajo la sombra ominosa de los volcanes mejicanos.


Voy a hablar de las tres lecciones que se deducen de la erupción del volcán islandes Eyjafjalia, y la consiguiente nube de ceniza que ha obligado a cerrar el espacio aéreo europeo, y ha provocado un caos como no se recordaba, con millones de personas afectadas y pérdidas económicas aún sin evaluar completamente.

La primera lección es que la naturaleza existe.

Nos empeñamos en minimizar su existencia colocando entre ella y nosotros ingentes capas de tecnología, infraestructuras y sicología postmoderna, pero de vez en cuando nos arrea una patada y nos pone en nuestro sitio.

La segunda lección es sobre los principios de precaución y la aversión al riesgo de las sociedades modernas, que conducen a decisiones exageradas aunque inevitables.

Ningun jefe de estado europeo hubiera podido hacer otra cosa que cerrar los espacios aéreos una vez que hubo un informe, por teórico que fuese, que indicaba la existencia de un riesgo para los vuelos en la zona afectada por la nube de ceniza.

Nadie podría haber ignorado dicho informe y nadie hubiese sido capaz de soportar la presión de los medios,...y de las compañías de seguros.

Los mismos tertulianos que claman hoy contra la "burocracia bruselense", hubiesen chillado como posesos en caso de accidente contra los "insensatos capitalistas".

La tercera lección es sobre el tamaño de Europa.

Somos muy pequeños. Ya se vió en el accidente de Chernobil, cuando la radioactividad viajó desde Ucrania hasta España e Italia en una horas.

Ahora un volcán islandes ha cubierto la mayor parte de la UE igualmente en horas, y ha interrumpido unos tráficos de personas y mercancias que son ya considerados por todos como domésticos.

Hoy es normal que un alemán tenga casa en Mallorca, o que estudiantes de cialquier país pasen el finde en otro.

Pero nuestros gobiernos se obstinan en mantener la ficción de los estados y eso hace que nuestra respuesta a las crisis sea muy lenta.

Los europeos tenemos que revisar tanto nuestro concepto del riesgo y el estado del bienestar como que partes de la soberanía de los estados tienen que supeditarse a la realidad de la unión.

El consenso está bien para algunas cosas, pero cuando hay que tomar decisiones hay que ir mas rapidito.

jueves, 15 de abril de 2010

Satélites y televisores

Ayer, (y hoy), he asistido a unas jornadas organizadas por el Centro de Estudios Europeos sobre la cuestión de la crisis y sus salidas.

Digital Europe patrocinaba una comida con eurodiputados y allí hemos estado.

Me he encontrado una vez mas con un amigo alemán, que es responsable de las ventas en gran parte de Europa del Grupo Astra, el de los satélites.

Markus, que así se llama, es un entusiasta de lo suyo, o sea de los satélites, y cree firmemente en su futuro como transportadores de la señal de televisión, tanto la actual, como la HD, y la que viene, es decir la 3D.

En España, Astra no se come un colín como consecuencia de Hispasat, que hace lo mismo que ellos pero es una empresa española, pública, semi pública o recientemente emancipada. Con mucho apoyo de cualquier forma.

Pero mas allá de eso, ellos siguen insistiendo, recordando que en esto de las infraestructuras de comunicaciones, la perseverancia es esencial, y la paciencia también.

A mi me parece que el satélite es un complemento a cualquier sistema de competencia en servicios, sobre todo porque el que lo quiere tiene que instalarse una plato antena, y eso tiene su coste e implica un acto de voluntad manifiesto.

Me parece que pueden convivir la ofertas de Canal Plus con cualquier otra.

Por otra parte España es una país difícil para estas cosas dado nuestro extendido analfabetismo en materia de idiomas, que hace que la oferta de canales internacionales sea poco atractiva.

¿Podría ser la 3D una forma de aumentar el valor de estas ofertas?

Al fin y al cabo va a ser una tecnología de entrada lenta y demasiado cara inicialmente como para que atraiga a los grandes operadores.

Con televisores 3D a tres mil euros y gafas a doscientos, me parece que el público objetivo será minoritario, incluso entre los fanáticos futboleros.

El satélite además es un excelente instrumento contra las tiranías y teocracias varias, pero aquí de momento no tenemos que sufrir esa situación.

La alta definición puede ser arma de entrada, pero no se si la experiencia de Canal Satélite Digital está siendo buena en términos económicos.

En fin que no lo tiene fácil mi amigo Markus en España.

miércoles, 14 de abril de 2010

La tasa "Google" avanza

La idea de tasar el uso de la red por parte de los grandes, ¿como llamarles?, canalizadores de la red, es decir los Google, Yahho, etc., está avanzando en la UE, donde las presiones de los grandes operadores, a los que se ha unido Vodafone, comienzan a hacer mella en los hasta ahora inflexibles reguladores comunitarios.

La realidad de que esos operadores no están invirtiendo para construir las redes de nueva generación, NGNs, y la necesidad de que esas redes se desplieguen en Europa a fin de propiciar la generalización de nuevas generaciones de servicios y contenidos, antes de que americanos y japoneses o chinos se hagan con todo el mercado, están despertando a los responsables de la nueva Comisión europea, y sobre todo a la responsable de las telecomunicaciones, Sra. Nelly Kroess, que ha pasado de ser el látigo de los incumbentes, (o sea las telefónicas europeas), para ser se aliado en esta pugna.

Se abre un periodo de consultas públicas sobre la neutralidad de red, tanto a nivel comunitario como de algunos países, y parece que esta vez los Google van a tener que esforzarse, ya que por los predios de la vieja Europa no tienen demasiados amigos.

Todo el mundo habla de incentivar la inversión, o de compartir el riesgo de la misma, y eso conduce a retocar la regulación de las telecomunicaciones, una vez mas.

La notoria asimetría entre unas telecomunicaciones a las que se hiper-regula en función de sus posiciones en mercados nacionales, y unas empresas de internet no sujetas a regulación alguna no es sostenible, aunque regular la RED es un empeño complicado.

Los conflictos entre negociación de derechos de paso y libertad de expresión son de alto calado y cualquier concesión que se haga a los operadores tendrá que ser vigilada con lupa por los reguladores.

Abrir la puerta de una posible autoridad del operador para decidir que pasa por su red, y que no, o que pasa deprisa y que despacio, es como abrir la caja de Pandora, que nadie sabe lo que saldrá.

¿Que pasaría si Google se niega a pagar tasa alguna?

¿Podrían Telefónica o Vodafone cortar el acceso a sus páginas?

¿Y si no paga y son Telefónica y Vodafone quienes se niegan a invertir en las redes?

Yo creo que tanto en la cuestión de las inversiones, como sucede con el problema de los derechos de autor, estamos ante problemas de altura que requieren soluciones igualmente de altura.

Una altura que requiere acuerdos, pero también requiere de una guía que tendrá que ser de caracter mundial.

Estamos ante un territorio que trasciende lo meramente nacional, pero también los grandes agrupamientos multinacionales.

Este problema es transversal a países e industrias, pero como sucede con el medio ambiente, tiene que tener una solución o vamos a la catástrofe.

Hemos vivido la infancia salvaje de un fenómeno como el de internet que nos ha cambiado la vida.

Hay que pasar a la edad de la madurez.

¿Podría ser este el primer caso en que la sociedad civil es capaz de articular una propuesta de cambio?

martes, 13 de abril de 2010

Cultura digitalizada

Este es un tema del que ya hemos hablado pero del que nos queda bastante para ponernos de acuerdo, y resulta que la Presidencia Española de la UE decidió que ayer era un buen día para hacerlo, y ademas en la Biblioteca Nacional.

Un tema tratado en la reunión me llama la atención, porque coincide con una conversación que mantuve ayer mismo con mis amigos libreros, (y editores), de Miraguano.

Se trata de la opinión en el sentido de avanzar hacia una fórmula según la cual el lector no pagará por el bien cultural en si, sino por su uso.

Me parece que ese es el corazón del problema ya que efectivamente cuando compramos un bien cultural, un libro, un DVD, un CD, tenemos la sensación, el convencimiento de que estamos comprando ese contenido, que pasa a ser nuestro a cambio de nuestro dinero.

Pero los autores no piensan así, ya que ellos piensan que cuando compramos uno de esos bienes lo que compramos es el uso personal de ese bien y además en ese soporte y solo en ese soporte.

De ello se derivan todas sus quejas sobre la pirateria.

Primera: que copiamos legal pero "injustamente" cuando en la intimidad de nuestra casa pasamos de un formato a otro, (de vídeo a DVD por ejemplo), y por tanto tenemos que "compensar" al autor.

Segunda: que violamos los derechos del autor cuando prestamos la obra que creíamos nuestra, a un tercero.

Tercero: que pirateamos cuando compartimos con desconocidos a través de internet.

La cuestión es ¿si no compramos el bien, porque este es tan caro?

Dice el sr. Bautista que en España el año 2008 hubo 2.400 millones de descargas ilegales, o sea comparticiones ilegales querrá decir.

No se como habrá llegado a esa estupenda cifra, ni que mecanismos de espionaje sobre la red utiliza la SGAE, pero la cuestión sigue en pié: ¿que compramos con nuestro dinero?

También participó Aldo Olcese, presidente de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, el lobby de las grandes industrias de contenidos para entendernos, y dijo algo interesante.

Olcese se caracteriza por no tener pelos en la lengua y dice generalmente lo que piensa.

No siempre es políticamente correcto.

Esta vez se le escapó una afirmación significativa: "Nos hemos negado a hacer una oferta legal sin una legislación que nos proteja"

Quiere decir, mientras los gobiernos europeos no pasen por el aro y establezcan leyes draconianas contra la compartición, las majors no van a rebajar sus productos ni van a poner en marcha mecanismos de alquiler vía streaming a precios adecuados.

Así que quedamos como estábamos al comienzo de la reunión.

Los autores y las industrias a las trincheras. Los gobiernos a perseguir a los ciudadanos, (¡con la que está cayendo!), y los ciudadanos a pagar, (los escandalosos precios de las majors), o a compartir/piratear, (según la versión de cada cual).

Yo pagué ayer 39 euros por una novela de ciencia ficción. ¿Alguien puede creer que por ese precio no se la puedo prestar a quien me de la gana?

lunes, 12 de abril de 2010

Los 300.000 IPad

El mundo financiero está revuelto con la cuestión del IPad.

Me parece bien ya que la alternativa es el "default" griego o demás desastres económicos y profecías del desastre universal, que ya nos tienen bastante acongojados.

Solo se vendieron 300.000 unidades de IPad el día de su salida al mercado y eso está por debajo de las famosas previsiones, así que andan los analistas dándole vueltas a las razones por las que este costoso aparatito no se ha vendido tanto.

A mi me parece que aunque la fórmula IPhone sea atractiva, eso no quiere decir que tengamos que abrazar cualquier propuesta del señor Jobs.

Tener un aparato con alta definición y bateria para mas de diez horas es estupendo para viajes intercontinentales, pero ¿cuanta gente lo necesita?

El hecho de que no vaya equipado con UMTS es también particularmente significativo.

Me parece que hay dos formas de mirar la red y su hiper-espacio: la de los que vienen del PC y la de los que provienen del teléfono.

Los primeros ponen delante la computación y los otros la comunicación.

Yo pensaba que el IPhone había resuelto la cuestión para siempre, pero no.

Claro que si el IPad tuviera teléfono incorporado, ¿para que tener un IPhone?

Pero, ¿para que tener un IPad si se tiene un portatil ultra-fino?

¿Y para que un lector digital?

No sé, me parece que la industria tiene que seguir adelante y vender cada trimestre mas que el anterior, pero no me parece igual de evidente que el consumidor tenga que comprar cada trimestre mas que el anterior, y esa es una contradicción difícil de superar sobre todo en tiempos de tribulación económica, cuando no sabemos si vamos a cobrar el mes que viene.

domingo, 11 de abril de 2010

Katyn

Lo sucedido ayer en el aeropuerto de Esmolensko es una prueba más de que mas allá de la lógica existen pueblos, entidades, lugares, que desafían las leyes de la probabilidad y concentran una carga de "mal rollo" muy superior a la que cualquier otro lugar o pueblo debería soportar.

Me traía a la memoria el otro día una lectora de la jungla el caso de Katyn, como una prueba de que algunos crímenes han quedado impunes a lo largo de la historia, y es verdad.

La historia negra del comunismo soviético y particularmente de Stalin está bastante documentada pero, ¿quien repara los millones de muertes sucedidas durante ese periodo? (¿50 millones?).

Pero es que el accidente de aviación de ayer en que la cúpula del estado polaco, acompañada por familiares de los asesinados en Katyn, se estrella en los bosques que rodean el aeropuerto de Esmolensko, y mueren todos, ¿como puede ser definido?

En Katyn 20.000 0ficiales del ejercito polaco fueron asesinados por la policía secreta soviética, la NKVD, por orden directa de Stalin.

Recordemos que tras en tratado de Brest-Litovsk, firmado por Molotov, (ministro de exteriores soviético), y Von Ribentropp, (ministro de exteriores alemán), Polonia fue dividida en dos zonas, una para cada uno de los dos países signatarios, y posteriormente invadida en Septiembre de 1939.

Tras una lucha desesperada el ejercito polaco se rindió. Parte a los alemanes y la otra a los soviéticos.

Cuando lo alemanes invadieron la URSS y causaron al ejercito soviético una tremenda derrota en Esmolensko, (casi un millón de prisioneros), descubrieron las fosas de Katyn.

Fueron utilizadas por la propaganda cinematográfica alemana con gran profusión, pero los aliados ignoraron esta acusación.

De hecho cuando una delegación del gobierno polaco en el exilio (británico), encabezada por el mariscal Sikorski, visitó a Stalin le entregó una lista con los nombres de los oficiales desaparecidos. (Existe una grabación cinematográfica del acto).

Stalin pone cara de poker y hace como si se fuera a ocupar de tema.

Y ahora, cuando Putin había levantado el velo de las negaciones y había permitido el acceso a los archivos de la policía secreta, por fin se iba a celebrar un acto de reconocimiento y reconciliación, en el lugar de los hechos.

Y entonces la niebla hace perder el rumbo al piloto de Tupolev (avión de fabricación rusa), y se mata la cúpula del estado polaco.

Sé, por mis contactos con las asociaciones de empresas de las TIC polacas, que Polonia está viviendo un momento dulce de su torturada historia.

Espero que este accidente no suma al país en una depresión profunda y puedan disfrutar del futuro sin la carga de esa mala suerte que parece que les persigue.

Pero una vez mas insisto: las heridas del pasado han de cerrarse.

sábado, 10 de abril de 2010

El desarme

No podemos ignorar en la jungla digital la importancia del anuncio realizado estos pasados días por Rusia y los Estados Unidos de América del acuerdo para reducir de forma drástica los arsenales de armas nucleares de ambas potencias.

Con un par de reflexiones.

La primera que estos acuerdos, que se firman cada determinado número de años, sirven fundamentalmente para limpiar esos arsenales de armas cuyas tecnologías han quedado obsoletas.

La segunda, que se aduce el peligro de que a mayor número de artefactos nucleares mas peligro de que alguno "se distraiga" y llegue a manos de los "malos", o sea de los terroristas islámicos que tienen a occidente rodeado, (véase un mapa), y también "penetrados", (sálgase a la calle).

Respecto a esto a mi se me ocurre que algo se nos está escamoteando, porque ni siquiera en lo peor del desastre del imperio soviético se ha escamoteado una de estas armas, como pronosticaba la literatura de "thrillers" políticos y de espías escrita en los años ochenta y noventa del pasado siglo.

¿Como es que en las repúblicas ex-soviéticas, llenas de almacenes y silos abandonados y corrompidas por la disolución del anterior sistema, ni una bomba atómica se haya escapado?

¿No es demasiado milagro?

No es que a mi me parezca mal que los amigos de Ben Laden no hayan podido echar la zarpa a uno de estos artefactos, pero ¿como ha sido posible?

Volviendo a tantos post como he escrito respecto a la virtualidad y la realidad, ¿cuanto de esa realidad se nos oculta?

Siempre me acuerdo de aquella frase que dice que si la gente supiera de que se habla en los consejos de ministros habría una estampida hacia las estaciones de tren y los aeropuertos.

No será para tanto, pero en las cuestiones del armamento nuclear me parece que nos están contando cuentos chinos.

viernes, 9 de abril de 2010

La virtualidad nos invade

Hace unos días, mientras veía el partido de fútbol entre el Barcelona y el Arsenal, pensaba: este chico Messi, no es un ser real, en realidad pertenece al mundo de Oliver y Benji, unos dibujos animados japoneses sobre un equipo de fútbol que siempre gana gracias a las proezas de sus estrellas, los ya mencionados.

Después leo las declaraciones del entrenador Arsene Wenger, que me confirma en mis apreciaciones, cuando afirma: "Messi es de playstation".

Gracias a los maestros Marshall McLuham y Umberto Eco aprendimos en los sesenta y setenta del pasado siglo como el mundo de los medios crea una realidad virtual que si bien emana de la real, la trasciende y termina siendo la que "verdaderamente" percibimos.

Una realidad que determina lo que hacemos y hacia donde nos dirigimos.

El mundo es todo lo que hace al caso, decía Wittgenstein, pero él vivió en un mundo anterior a la explosión de los medios audiovisuales, en el que la lógica parecía poder prevalecer.

Hoy esto es historia y lo virtual se ha adueñado de la realidad.

Messi regatea a los defensas con velocidad de playstation, los corruptos cogidos con las manos en la masa son percibidos como inocentes perseguidos injustamente por sus adversarios políticos, las cifras de paro alcanzan los cuatro millones de personas, pero nadie protesta, en plena crisis llegan las vacaciones y las playas revientan de turistas, los bancos están quebrados pero dan beneficios, la sociedad de autores, que es una entidad sin ánimo de lucro, compra teatros en todo el mundo,y ahora los editores de libros digitales españoles dicen que la piratería les ha costado ya ¡150 millones de euros!

Es maravilloso que algo que todavía no existe ya haya sido pirateado. ¡Pura virtualidad!

El único que no cree en lo virtual es el gobierno que ha lanzado un nuevo plan para construir infraestructuras, ¡de cemento y acero!, nada de tonterías de fibra óptica.

Yo francamente leyendo los periódicos y escuchando la radio, ya no se lo que es verdad y lo que es virtual.

Si algún día me dicen que Messi es extraterrestre de los que nos trajeron a este mundo, segun las teorías de Tom Cruise, y que Jaume Matas es un seguidor de la madre Teresa de Calcuta, no me sorprenderé más.

En realidad, ¿no será todo un decorado y nosotros unos trasuntos de Jim Carey?

jueves, 8 de abril de 2010

Pausa...

Afortunadamente, de vez en cuando tengo la oportunidad de viajar, una de las actividades que más me gustan. Los próximos 10 días los pasaré entre New York y Chicago, así que no tendré mucho tiempo de escribir por aquí.

No obstante, dejo las ideas en el tintero para recuperarlas a mi vuelta. Espero poder alimentarlas con nuevas experiencias :-)

martes, 6 de abril de 2010

La tiranía del menor

En tiempos de mis abuelos los hijos contaban poco.

Mis abuelos maternos tuvieron ocho hijos de los que fallecieron dos, y eso que pertenecían a la clase media rural. En las clases bajas era mucho peor el "ratio".

La relación padres/hijos era fría, y en muchos casos indiferente. Se trataban de usted.

No obstante los hijos respetaban a los padres, y sobre todo crecían en un ambiente en el que el respeto a la autoridad estaba firmemente arraigado.

Para la generación de mis padres los hijos comenzaron a ser importantes. Nacíamos después de una guerra y de las privaciones de una larga post-guerra y se nos recibió con alegría y esperanza.

Y hasta los años sesenta el respeto a la autoridad persistió.

En los colegios, en los parques, en los establecimientos públicos.

Y no solo en España con su dictadura. También en el resto del mundo occidental.

Pero la revolución de los sesenta, que fue fundamentalmente anti autoritaria acabó con ese respeto.

Entonces no se notó tanto la quiebra de ese principio, (nos sentimos aliviados la verdad), porque veníamos de lo anterior y lo teníamos asumido.

La quiebra y las consecuencias se han visto en las generaciones de nuestros hijos y de nuestros nietos.

La creencia de que los hijos son los reyes del universo y que tienen derecho a todo y ninguna obligación salvo la de divertirse, es una catástrofe.

El presupuesto de que todos nacemos buenos y que todo lo que hacemos es culpa de la sociedad, es el principio de la ruina moral en la que nos hemos instalado.

La consecuencia es una ley como la del menor, que consagra estos absurdos principios y que la izquierda, y parte de la derecha, defienden con la inflexibilidad con la que se mantienen posiciones religiosas.

El principio de que todos nacemos buenos, (la tabla rasa), y de que todos somos re-educables y re-insertables, es una de las piedras angulares del pensamiento progre-buenista, y su contradicción con las evidencia científicas hace igual de mella en nuestros actuales gobernantes como la observación del cielo a los que encarcelaron a Galileo.

Gracias a la ley del menor, asesinos patológicos como el de la katana, o ahora la muchacha del caso actual, salen a la calle tras varios años de costosa re-educación, que naturalmente no sirven de nada.

Gracias a la ley del menor, cientos de menores gitanos rumanos o magrebíes roban impunemente en las calles de nuestras ciudades.

Gracias a la ley del menor, las macrofiestas terminan en batallas contra la policía.

Hay que cambiar la ley, o mejor derogarla completamente.

Pero cambiar la ley no va a cambiar un hecho fundamental: no hay policía ni ley en el mundo que pueda sustituir el respeto a la autoridad, la de los padres, la de los maestros, la de los guardas jurados, o de quien sea.

Volver al mundo pre-revolución de los sesenta se me antoja imposible, y probablemente indeseable, pero el actual culto a la juventud y a su derecho a divertirse, debe terminar.

El mundo digital también necesita de leyes, pero sobre todo necesita una moral propia y una ética consecuente con ella.

No sé si queda algún filósofo por ahí, pero si los jóvenes no se toman este asunto en serio no habrá suficiente policía en el mundo para proteger ni vidas ni haciendas.

Ya sean virtuales o reales.

lunes, 5 de abril de 2010

¿Qué hará TomTom?

En mi opinión, los navegadores TomTom son ahora mismo los mejores del mercado para la conducción. Tengo uno de ellos y estoy encantado con él, ya que se ha opuesto firmemente a mi mente despistada, permitiéndome llegar a mi destino sin sobresaltos en más de una ocasión. Ahora bien, nunca he actualizado los mapas y no creo que nunca lo haga, por mucho que me manden e-mails insistiéndome.

Con la llegada del servicio de mapas gratuito de Google, el modelo de negocio del servicio de navegación por GPS tuvo que cambiar necesariamente. El siguiente paso que hizo camino fue el que tomó Nokia, cuando dejó de considerar sus mapas como un producto para empezar a tratarlos como un valor añadido a su oferta de terminales móviles. Así visto, los mapas has perdido su valor económico y a todos los demás players de este mercado no les queda otra que avanzar por dicho camino.

Leo en Xataka que TomTom ha empezado a ofrecer actualizaciones gratuitas de sus mapas en ciertos modelos de navegadores en EE.UU. y no puedo dejar de pensar que es el comienzo de un cambio que acabará cubriendo toda su oferta. Porque es que no les queda más remedio, ya que la compañía se encuentra en una posición delicada, entre los navegadores en teléfonos móviles y los que vienen integrados de serie en los coches.

Para mí la clave en la estrategia de TomTom radica en enfocarse más en la venta de su servicio de navegación y menos en la venta de dispositivos GPS con mapas. Esto sería, tratar de extender su presencia en todos la mayoría de puntos posibles: aplicaciones para teléfonos móviles (en todas sus diversas plataformas), acuerdos con fabricantes de automóviles, dispositivos GPS (propios y de terceros), e incluso en barras de pan si fuese posible. La estrategia sería similar a la que está siguiendo Amazon con su tienda Kindle.

Actualmente creo que el principal activo de TomTom es su propia marca, reconocida como una de las líderes en el mercado de la navegación, y sobre ella se tiene que apalancar. Si no, le va a costar mucho encontrar su sitio en una industria joven que se ha visto revolucionada por la convergencia de actores provenientes de otros lares.

sábado, 3 de abril de 2010

Sobre el florecimiento del 3D en el cine

Aprovechando estos días de vacaciones me acerqué al cine a ver Furia de Titanes, última película nacida de la mente de algún productor que pensó que si esa historia dio dinero a principios de los años '80, igual podría hacerlo ahora. Los carteles publicitarios anuncian con entusiasmo que la película se puede disfrutar en 3D, seguido de unas palabras, en fuente más pequeña que dicen que bueno, que si me empeño también se puede ver en 2D.

El caso es que yo opté por las 2D porque he de admitir que mi ilusión inicial por el 3D se está desvaneciendo poco a poco. Yo entiendo el razonamiento de estos productores: "si la película se estrena en 3D, cuesta más dinero, pero también recauda más, ¡así que vamos con ello!". Pero no tengo muy claro si ellos se ponen en mis zapatos (o en mi butaca, en este caso), que al fin y al cabo soy el que paga.

Furia de Titanes se pensó y rodó para ser estrenada en 2D, como cualquier otra película de los últimos años. Pero en esto que llegó Avatar e iluminó el camino de las productoras en época de vacas flacas. Ahora lo que se lleva es estrenar en 3D, así que se insufla algo más de dinero en postproducción (entre $40.000 y $150.000, según el resultado deseado), se ruedan un par más de escenas con objetos o personajes que se acerquen al espectador, y ya recaudar.

¿Ya está? No, no está, porque las críticas a la película están siendo bastante severas. Y no sólo al guión o actuaciones, que también, sino que el apartado técnico destaca por sí solo. Y es que no es lo mismo rodar pensando en 3D, como fue el caso de Avatar, que rodar de la manera tradicional y luego realizar la conversión de manera "artificial". Empezando porque todo contenido se ve condicionado de manera inherente por su envoltorio y ambos deben estar alineados si se quiere un buen resultado. Los planos no son los mismos, la forma de filmar no es la misma, la historia no se cuenta igual.

Parece claro que el recurso del 3D no es como el color, que favorece a (casi) todas las películas, sino una característica que valdrá para determinadas situaciones. La industria del cine tendrá que aprender a ser crítica para saber cuándo tirar de este recurso y a sacar el mayor partido a una nueva forma de narrar sobre la pantalla. Este es el caso de Avatar, que sin ofrecer un 3D exento de crítica, sí que supuso un replanteamiento y cambio en la forma de contar la historia.

Teniendo esto en cuenta, salta a la vista otro aspecto a contemplar. Se trata del sinsentido artístico que supone estrenar en ambos formatos, 2D y 3D. Económicamente se cubre mayor espectro del público, sí, pero si hemos dicho que la película no se hace igual, o se opta por uno o por el otro, son exclusivos. Este sería el caso de ver Avatar en 2D o Furia de Titanes en 3D, no es cómo se supone que se deberían disfrutar.

Y lo que es peor para la industria, si siguen cobrando más por el cine 3D, a la vez que ofrecen una peor experiencia para el público, éste les dará la espalda y dedicará su atención a otros centros de ocio. Se la están jugando, porque el 3D es un arma de doble filo. Si la cuidan y desenfundan con cuidado, les puede dar grandes resultados. Ahora, como se apresuren y se den muchos casos como el de la película de los titanes, van a pasarlo mal.

jueves, 1 de abril de 2010

Pederastia, pasión y tribulación en la red

Que buen día el de jueves santo para escribir sobre la pasión que está sufriendo la iglesia católica en relación al florecimiento de denuncias sobre abusos cometidos sobre menores (masculinos), a lo largo de los últimos cincuenta años. (Los cometidos antes se han diluido en el mar del tiempo).

Que poco se imaginaban los que lanzaron la cruzada contra la pederástia en la red lo que iban a provocar con su maniobra.

Y que poco se imaginaban los obispos la que se les venía encima.

Que mejor que la pederástia para arrojar una sombra de duda sobre los tráficos de contenidos en la red.

Quien podría oponerse a una investigación rigurosa de lo que nos intercambiamos por las redes, si de lo que se trata es de salvar la inocencia de niños esclavizados por sus progenitores o por traficantes sin escrúpulos.

Hay que ver la cantidad de redes de intercambio de fotografías y vídeos pederastas que la policia ha conseguido desmantelar en los últimos años.

No podía imaginar yo que hubiera tanto aficionado a la niñez y la pubertad.

¡Y además aquí en España!

Claro que la operación se desarrollaba en muchos países, como Irlanda, Austria, Alemania, Estados Unidos, Australia y allá donde se piratea.

Y las durmientes víctimas de ataques sexuales en los años cincuenta y sesenta y posteriores veían como el crimen cometido contra ellos se había convertido no ya en algo vergonzoso que había que ocultar, sino en un movimiento contra el mismísimo MAL, encarnado en aquellos profesores, alumnos mayores, curas de sacristía, que descargaban sus traumatizadas mentes en quienes no tenían posibilidad de defenderse.

Y comenzaron las denuncias, y ahora es un rio que no hay quien lo pare.

No hay día sin denuncia, y estas llegan hasta el mismo Papa de Roma, acusado de no haber tomado medidas en casos que le habían sido comunicados.

En el mundo intercomunicado cada vez es mas difícil mantener los secretos guardados del escrutinio público, pero lo cierto es que además resulta muy complicado prever como va a evolucionar una historia una vez que se pone en movimiento.

Ni quienes van a ser las víctimas colaterales.

Tendría su gracia que por establecer el principio del derecho a la intervención de las redes nos cargásemos a la iglesia católica que ha resistido durante casi dos mil años todo tipo de tribulaciones.