viernes, 6 de febrero de 2009

En la p... ruina

Dice Paolo Vasile, que es el presidente de Tele5, que las televisiones privadas no es que estén en crisis, sino que están directamente en quiebra.

Es una opinión algo exagerada, pero que encierra dos cosas: un deseo, y una realidad.

El deseo, indisimulado, es el de que las televisiones públicas desaparezcan de la lista de competidores, de lo que es el auténtico negocio de los medios, que es como alguno sabe, el de la venta de publicidad, de donde proviene la mayor parte de los ingresos de las empresas televisivas.

La realidad es la del capítulo de gastos de esas empresas, estirado hasta lo ridículo en la puja por los eventos deportivos decisivos, que hace que se pague a los futbolistas lo que no se paga a los periodistas.

En el primer asunto la cosa está chunga, porque la tarta publicitaria se achica, de 16.100 meur en 2007 a 14.400 en 2008, y porque las previsiones para 2009 son mucho peores, y porque las televisiones públicas están compitiendo de forma navajera bajando tarifas, para no cargar más el debilitado erario público.

En el segundo, la cosa está más chunga todavía, porque todo el mundo sabe que sin contenidos deportivos las audiencias palidecen, pero pagando lo que se paga hoy por los derechos de futbol, motociclismo, tenis, etc, tus cuentas revientan.

Así que, las acciones de las empresas audiovisuales están por los suelos, las empresas despiden a toda marcha, y los sueldos de los que trabajan entre bambalinas, o sea que no son imprescindibles, comenzando por los periodistas, son rebajados hasta el límite.

La verdad es que desde este foro siempre hemos puesto en duda la necesidad de mantener televisiones públicas, y en ese sentido doy la razón al señor Vasile, pero no solo debe mirar a la columna de ingresos.

Seguir pagando las cantidades que se pagan por el futbol y demás es suicida y alimenta la orgia de precios de jugadores que ya ha sobrepasado la raya de la obscenidad.

Un acuerdo entre emisores es necesario para contener esa puja permanente de los derechos del futbol, porque el enfrentamiento entre Sogecable y la Sexta tiene toda la pinta de acabar como el rosario de la aurora.

Hay una nueva televisión en el horizonte, y no me refiero a la TDT, sino a la que vendra por el cable de fibra óptica, y a lo mejor es que el modelo (analógico) de las actuales empresas televisivas ha caducado.

4 comentarios:

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Pues para estar en la ruina no veas tú la cantidad de anuncios que meten, que no se puede ver nada sin estar más tiempo viendo anuncios que contenido.

Ah, y si tan mal están de pelas, que no le den millonadas a delincuentes, tú ya me entiendes :)

Alejandro Cordón dijo...

Lo que pasa es que es un círculo vicioso, porque el dinero lo sacan de la publicidad, de ahí que metan tantos anuncios. Y, nos guste o no, se pagan millonadas a delincuentes porque la gente lo ve y eso es lo que atrae a la publicidad.

No sé que es más lamentable, si el modelo de negocio en sí o que sobreviva a base de una población que quiere ver a Farruquito... Bueno, sí que lo sé...

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Lo segundo, lo segundo!!! Jajajaja.

Alejandro Cordón dijo...

Efectivamente! :-D