domingo, 30 de diciembre de 2007

¿Adónde van mis impuestos?

Entiendo que lo que haga el Gobierno con el dinero recaudado no satisfará a todos los contribuyentes. Nunca llueve a gusto de todos. A veces unos sectores se ven más favorecidos que otros y eso siempre lleva a disconformidades. Pero hay cosas que ya pasan de castaño oscuro.

Como la nueva web que ha lanzado el Gobierno acerca de la piratería. Una página eminentemente desinformativa, aunque mucho me temo que el objetivo era el opuesto. Para los curiosos, aquí podéis echarle un ojo.

Un sitio que mezcla los conceptos de descargas gratuitas (como bien podría ser la última versión del Quicktime de Apple), con la piratería (venta de copias no originales), con la compartición de archivos (vía e-mule, por ejemplo).

Un sitio que pone en el mismo saco las industrias del cine y la música, donde el derecho a la copia privada es un hecho, junto con la industria del software, donde lo que hay es copia de respaldo, que ha de hacerse a partir de un original en propiedad.

Un sitio que habla de "descargar de forma pirata". ¿Qué es eso? ¿Hacer click con un parche en el ojo, bebiendo grog y mascullando palabras malsonantes?

Un sitio que habla de "apropiarse gratuitamente del trabajo de un artista", concepciones de la red que rozan lo absurdo y demuestran un profundo desconocimiento de la nueva economía de la Internet. Ya no hay escasez del producto o servicio, y si yo obtengo un bien no es a cambio de la perdida del mismo bien por parte de otra persona. En todo caso, esa apropiación podría referirse a que las personas distribuyen la obra atribuyéndose la autoría, pero una vez más, el lugar a la duda toma presencia.

Un sitio que dice que "si la gente deja de ir al cine, comprar o alquilar, las películas tendrán menos presupuesto". Correcto, pero ¿quién ha dicho que haya que comprar películas en DVD? ¿Y qué hay de otras fuentes de beneficio como el merchandising, la publicidad, el streaming, etc.? Que el modelo de negocio actual esté en decadencia no quiere decir que no se presenten otras oportunidades para explotar el producto.

Y así podríamos seguir, encontrando inconsistencias, banalidades, ideas prefabricadas y propaganda estilo 1984. No sé qué es peor, si la posibilidad de que el grupo de proyecto que ha desarrollado la web no tenga ni idea de lo que hablan y estén mezclando conceptos, o que realmente la intención del sitio sea la de confundir y desinformar al ciudadano medio.

De hecho, sí que sé qué es lo peor de todo: que lo estén haciendo con mi dinero....


¡FELIZ AÑO NUEVO!

2 comentarios:

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Adónde todo junto!! :)

¿Te veo esta tarde? Un abrazo!

Alejandro Cordón dijo...

Pos zí... es junto... Pero no tenía ni idea, eso no ha sido fallo, sino incultura :P

Un saludo!