domingo, 22 de abril de 2012

Panorama desde el puente

Mientras en España nos cargamos entre todos la monarquía, que al parecer ahora ya no tiene mas defensores que algunos antiguos republicanos, como yo mismo, en Francia se está jugando algo mas que unas presidenciales.

El debate de si seguimos limpiando y disciplinando, o ponemos en marcha la máquina de hacer billetes para reactivar la economía, no ha llegado a España porque aquí estamos demasiado entretenidos con los elefantes, y porque el PSOE ha quedado totalmente desarticulado y carece de cualquier credibilidad a la hora de plantear iniciativas a la política de recortes.

Pero Hollande, el candidato francés a la presidencia, lleva esa cuestión como gran epicentro de su programa y en Francia llevan ya mucho años de gobierno conservador, con lo que están fatigados de tanta disciplina, así que el socialismo francés puede ganar, y si eso ocurre el eje Merkell-Sarkozy, que es quien impone las reglas del juego a todos los demás, se va a terminar.

Yo la verdad, no se que será mejor o peor.

Me dice el sentido común que en nuestro caso no hay mas remedio que seguir con los recortes porque nuestra opulencia era demasiado artificial y el modelo económico en que estábamos instalados basado en las obras públicas, (el cemento), y la construcción, (el ladrillo), no tenía nada de sostenible.

Igualmente me dice que la banca española tiene que limpiar sus balances, cosa que se resiste a hacer, y tiene que permitir que los precios de la oferta y la demanda se encuentren en algún lugar, por mas que ese encuentro les vaya a costar la ruina a mas de alguno.

Y finalmente me dice también que se deberá proceder a un reajuste de las administraciones públicas que elimine todo lo que sobra que es mucho, como por ejemplo el número de universidades, y tantas otras cosas.

Por mucho que se eche un poco mas de madera a la caldera de la locomotora europea, en realidad nosotros no tenemos gran cosa que alimentar, y eso no nos evitará tener un paro monstruoso y unos servicios sociales hipertrofiados.

O sea que aquí gane quien gane en el país vecino, y tantas veces enemigo, nos tenemos que comer el marrón de las consecuencias de los desaguisados de nuestra clase política a lo largo de los años.

Algunos apuntes al margen.

Me duele ver la caida de Nokia, que no por esperada deja de ser dramática para Europa.

Desde luego que no podía ser que se mantuviese una cuota de mercado que llegó a ser del setenta por ciento.

Espero que los finlandeses que son gente dura sepa sortear los peores momentos y sobrevivan.

Yo que he conocido a la Nokia que vendía televisores espero que sepan sacarse algun conejo de la chistera.

Hoy leo que una mafia traía lisiados de Rumania "prometiendoles un empleo en España".

¿Cuantas veces nos van a contar el cuento de la promesa del empleo?

¿Es que a los responsables de la policia española no se les ocurre nada mas para justificar que nuestras ciudades se hayan llenado de gitanos del este?

Hoy he visto a uno en un cruce de la calle Alcalá con el consabido carrito de la compra, robado, lleno de cachivaches.

Lo extraordinario es que en su muñeca brillaba un enorme reloj ¡de oro!.

Final.

El Madrid ha ganado por fin en Barcelona.

Se ve que finalmente hasta Villar y su cuadrilla han comprendido que se estaban pasando muchos pueblos. Veremos si también se aplica a Platiní esta epifanía.

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