sábado, 20 de abril de 2013

Tu a Boston y yo a ...

Cuando leí que los dos terroristas de Boston eran chechenos me dije, los rusos deben de estar frotándose las manos...

El hecho de que esa tribu de caucásicos salvajes cuyas fechorías han puesto Rusia patas arriba en varias ocasiones, haya trasladado sus bases de operaciones a USA, les posiciona como etnia sospechosa por los siglos de los siglos.

Y reabre la polémica de los refugiados musulmanes procedentes de diversos lugares conflctivos que son acogidos en los excesivamente confiados estados occidentales.

¿Cuantos de esos refugiados son en realidad yihadistas durmientes?

Naturalmente eso es lo que tambien ha pensado el tio de los dos hermanos bostonianos, que se ha apresurado a "condenar" a sus familiares y a explicar que eran unos "inadaptados". (No como él y su familia).

¿Pero, podríamos poner la mano en el fuego por él?

¿Y si es otro terrorista durmiente?

¿Como se distingue entre un checheno "bueno" y otro "malo"?

El terrorismo nos conduce a este dilema digital.

Los terroristas son chechenos. Los chechenos son musulmanes. ¿Es cualquier checheno musulman un terrorista en potencia?

¿Cual es el porcentaje de probabilidad de que lo sea?

¿Podemos vivir con esa incertidumbre?

¿Nos gustaría tener a un checheno de vecino?

Antes los chechenos eran un problema ruso y los americanos podían ser una tierra de asilo ante los desmanes del ejército y la policía rusas. ¿Y ahora qué?

¿Con cuantos durmientes estamos conviviendo en nuestras ciudades?

 

1 comentario:

Alejandro Cordón dijo...

Si bien los prejuicios y la categorización a priori ayuda a sobrevivir a nuestro lado animal en la naturaleza, vivir en sociedad como personas requiere que no se trate diferente, o directamente condene, a la gente por sus raíces, creencias o raza.

Que 2 (o 200) de estos refugiados chechenos sean yihadistas durmientes no es razón para investigar a todos ellos. Afortunadamente. Se empieza así y se acaba llamando a las puertas de las casas a las 2 de la mañana...