miércoles, 3 de abril de 2013

El juego del escrache

No se cual es la etimología de la palabra escrache, como no sea del ingles scratch, pero no le veo la relación.

Ahora bien la etimología moral si es más clara, porque nos remite a los regímenes totalitarios nazis, stalinistas, o inquisitorios.

Ponerse delante de la casa particular de un político es como señalar la puerta con una estrella de David o con la serpiente etarra. Una infamia.

La democracia exige un respeto a unas normas inquebrantables, la primera de las cuales es la consideración del adversario como sujeto de un derecho de libre expresión y de libre actuación dentro del marco de la ley.

Los diputados del PP no han cometido delito alguno oponiendose a la "dación en pago" o votando en el Parlamento en el sentido que consideren  oportuno. Esa es precisamente su prerrogativa democrática.

Los miembros de las "plataformas anti-deshaucio" estan actuando como  "vengadores" de comic, olvidándose que viven en la realidad newtoniana.

Ellos quieren ser "héroes" y en realidad son "villanos".

En eso no se diferencian mucho, de los batasunos, los ustachas, y todos los que en nombre de principios "sagrados", se saltan las leyes y el sentido común, y traspasan la línea roja de lo que no es tolerable.

En los países democráticos hay que confiar en la Justicia.

Ya sé que existen mil razones para no confiar ni en los jueces ni en las leyes.

Que en estos últimos años el Estado no ha cumplido con su deber mas importante que es el de proteger a los ciudadanos honorables.

Que por ello vive una crisis que no tiene precedentes, y que pocos creen en las instituciones y en quienes las representan, manchados como están por la sombra de la duda y en muchos casos la certeza de corrupción y robo sistemático de los caudales públicos.

Pero la anarquía no es el reino de los sabios y prudentes, sino el de los malvados y los desesperados, y la Historia nos enseña las consecuencias de las "cruzadas de justicia e igualdad".

Cuando veo a los piqueteros del escrache me pregunto: ¿que nos proponen?

¿Volver al paraiso neolítico?

Conmigo que no cuenten.   

2 comentarios:

Alejandro Cordón dijo...

Sin estar de acuerdo con la intención, origen ni modo de los escraches, no puedo más que entenderlo, aunque no lo comparta.

¿O es que acaso en la Revolución Francesa asaltaron la Bastilla y se pusieron a cortar cabezas sin previo aviso?

La gente está muy quemada porque se ve indefensa ante estos políticos y por eso les ataca en su círculo personal, que es la única parte que saben cómo tocar.

Deleznable, pero entendible. Lo preocupante de verdad es que se hayan roto barreras y cuáles serán los siguientes pasos conducidos por la irritación, rabia e impotencia.

Antonio Cordón dijo...

Efectivamente el escrache es un primer paso hacia una situación de anarquía.

Los sucesos de Francia durante la revolución o de cualquier otro sitio en las mismas circunstancias parecen románticos...cuando han pasado cien años.

Los que los vivieron tienen otra opinión. (Hay mucha literatura al respecto).

Pero si. Los políticos españoles se lo han ganado a pulso.