miércoles, 8 de mayo de 2013

Ferguson

Se va Ferguson del banquillo de Old Trafford tras 26 años y todos nos quedamos un poco huerfanos del viejo futbol, o sea del futbol como deporte de hombres, que va siendo sustituido por el futbol-ballet, con estrellas mediáticas que lo mismo desfilan por las pasarelas que corren la banda.

A mi me gusta aquel futbol. El que resulta del enfrentamiento de barrios o ciudades, campos embarrados, equipos que pelean, y alguna genialidad de vez en cuando.

Cuando el futbol se sale de esos cauces y se convierte en un espectáculo de varietés donde las facultades teatrales de los futbolistas valen tanto como las atléticas, a mi me aburre francamente.

Cuando el futbol se convierte en banderín de enganche para nacionalismos y reivindicaciones tribales, me incomoda.

Y cuando los equipos pierden su contenido local para converirse en troupes de figuritas y figurines, me desengancha.

Y eso precisamente es lo que está pasando ahora.

Mi equipo de toda la vida, (incluso sospecho que ya venía condicionado geneticamente), es ahora una marca que se vende como la Coca Cola, y aunque tiene seguidores en todo el mundo va perdiendo lo que tuvo de club de los barrios altos de la capital, como el Atleti era el club de los barrios bajos.

Los entrenadores son como directores de cine, y los partidos ejercicios de estilo.

Todo se hace a golpe de chequera.

Nos estamos contaminando con todo lo malo del deporte USA, y no estamos importando lo bueno que también lo tienen.

Aquí siempre los mismos están en el pòdium.

De verdad que resulta aburrido.

Incluso para Ferguson.

    

1 comentario:

Alejandro Cordón dijo...

A veces nos dejamos llevar por la melancolía y nos parece que cualquier tiempo pasado fue mejor... Y no es así...

El dueño del MU es un businessman de New York (no sé cuántas veces habrá pisado Old Trafford), que cuenta con una amplia cartera de negocios y tiene al equipo cotizando en el NYSE.

El Manchester fue el primer equipo de Europa que, fijándose en el modelo americano, se lanzó a la internacionalización y se vendió al merchandising, convirtiéndolo en el mayor club del planeta, con seguidores en cada rincón.

Gran parte de esa transformación fue liderada por Ferguson, de la mano de estrellas como Beckham. No olvidemos que también fue allí donde Cristiano Ronaldo llegó a ser lo que es hoy en día.

Concluyendo, que si el mundo del fútbol es hoy lo que es, en gran medida se debe al MU y su sempiterno entrenador, Sir Alex, que preferirá batirse en el barro, pero bien que se ha desenvuelto entre las estrellas.