Hoy estoy aquí para hablar de la tecnología Flash y su futuro. Pero antes he de advertir que, a pesar de mi formación como ingeniero informático, tengo que confesar que llevo varios años alejado de la programación. Por ello desconozco las virtudes y defectos del Flash como material para la construcción de webs, más allá de lo que he leído. Mi reflexión no es sobre la idoneidad de su uso en la web, sino de su inminente desaparición si su contexto de mercado sigue el curso actual, independientemente de sus propias características.
Y es que Apple se ha propuesto acabar con la tecnología Flash, y eso es un hecho, aunque no confesado abiertamente. La prueba más clara es que la navegación web en el iPhone no permite visualizar los elementos construidos mediante esta plataforma. Bajo excusas de bajo rendimiento y alto consumo de recursos, la manzana rechaza una y otra vez las propuestas personalizadas de Adobe, empresa propietaria de Flash, manteniendo el terminal como un reducto inconquistable. Si se tratase de cualquier otro teléfono no sería de gran importancia. Pero se trata del famoso iPhone, que mantiene un crecimiento espectacular y que sigue en la cresta de ola de los smartphones. Este escenario ya es más preocupante.
Ahora resulta que Apple lanza su iPad, un terminal para el salón de casa, enfocado en los juegos y la navegación, y tampoco incorpora Flash. Movimientos como estos provenientes de empresas con tanto poder de influencia tienen una doble consecuencia directa: por un lado, los usuarios empiezan a acostumbrarse a navegar sin Flash, a ignorar el contenido de este tipo; y por el otro, los creadores de contenidos rehúsan esta tecnología en cada vez mayor medida, ya que supone una limitación para su mercado potencial.
A todo esto hemos de añadir las posiciones de otros grandes players. Microsoft tiene su propia plataforma para contenidos multimedia, llamada Silverlight. Parece ser que es muy potente, pero la verdad es que tiene bastante poca presencia en la web. Sea como sea, no entra entre sus planes apoyar a Flash. Y Google se decanta por HTML5, el estándar abierto que le hace la competencia a las otras 2 tecnologías y que por lo visto tiene visos de erigirse como campeón en el medio plazo.
El caso es que no sé si será porque es un estándar propietario, o porque consume muchos recursos, o porque produce fallos el los Mac, o porque alguna deidad tiránica y caprichosa así no lo quiere, pero yo no pondría mis fichas a favor de la tecnología Flash. Tiene los días contados.
Y es que Apple se ha propuesto acabar con la tecnología Flash, y eso es un hecho, aunque no confesado abiertamente. La prueba más clara es que la navegación web en el iPhone no permite visualizar los elementos construidos mediante esta plataforma. Bajo excusas de bajo rendimiento y alto consumo de recursos, la manzana rechaza una y otra vez las propuestas personalizadas de Adobe, empresa propietaria de Flash, manteniendo el terminal como un reducto inconquistable. Si se tratase de cualquier otro teléfono no sería de gran importancia. Pero se trata del famoso iPhone, que mantiene un crecimiento espectacular y que sigue en la cresta de ola de los smartphones. Este escenario ya es más preocupante.
Ahora resulta que Apple lanza su iPad, un terminal para el salón de casa, enfocado en los juegos y la navegación, y tampoco incorpora Flash. Movimientos como estos provenientes de empresas con tanto poder de influencia tienen una doble consecuencia directa: por un lado, los usuarios empiezan a acostumbrarse a navegar sin Flash, a ignorar el contenido de este tipo; y por el otro, los creadores de contenidos rehúsan esta tecnología en cada vez mayor medida, ya que supone una limitación para su mercado potencial.
A todo esto hemos de añadir las posiciones de otros grandes players. Microsoft tiene su propia plataforma para contenidos multimedia, llamada Silverlight. Parece ser que es muy potente, pero la verdad es que tiene bastante poca presencia en la web. Sea como sea, no entra entre sus planes apoyar a Flash. Y Google se decanta por HTML5, el estándar abierto que le hace la competencia a las otras 2 tecnologías y que por lo visto tiene visos de erigirse como campeón en el medio plazo.
El caso es que no sé si será porque es un estándar propietario, o porque consume muchos recursos, o porque produce fallos el los Mac, o porque alguna deidad tiránica y caprichosa así no lo quiere, pero yo no pondría mis fichas a favor de la tecnología Flash. Tiene los días contados.



