viernes, 13 de julio de 2012

La calle se calienta

Ayer en el metro una señora mayor dió un mitin al vagón sobre lo que estanba pasando, lo injusto que era todo, y como solo los pobres pagaban...

Hoy al cruzar O´Donell el personal sanitario de los hospitales públicos de la zona han cortado la calle y gritan su indignación.

Escucho las tertulias y todas dicen mas o menos lo mismo: ¿donde están los recortes de la clase política?

Y luego el desahogo de la diputada Fabra, Ex-alumna del IESE, diciendo que se jodan los parados.

La indignación contra la clase política está creciendo exponencialmente y hay razones mas que sobradas para ello.

Entre otras voy a recordar hoy aquí la figura de Don Nicolas Salmerón, político, pero también catedrático de Historia Universal y Metafísica, que llegó a presidente de la I República Española en 1873, en plena guerra cantonalista, o sea en plena rebelión de las autonomías autoproclamadas que entonces se llamaron cantones.

Don Nicolas Salmerón fué presidente tan solo durante un mes y medio, después de haber sido ministro de Gracia y Justicia, ya que dimitió por no tener que firmar unas penas de muerte a unos militares que habían colaborado con los rebeldes. Y es que Don Nicolas era krausista, o sea que creía en la bondad intrinseca de la gente que solo necesitaba educación e instrucción pública para ser ciudadanos responsables.

Salmerón dijo que antes de abjurar de sus principios dimitía, y así lo hizo.

Comparemos esta conducta con la de Zapatitos hace dos años cuando hizo lo mismo que Marianico ha hecho hace dos días: decir que ellos tienen unos principios, pero que si no se adecúan a la realidad están dispuestos a cambiarlos por otros.

Si es así, ¿de que sirven las elecciones?

Desde este blog, exijo la dimisión inmediata de la diputada Fabra, y la convocatoria de elecciones, ¡ya!  

1 comentario:

Alejandro Cordón dijo...

Nuevas elecciones, ¿para qué?