Hay más detrás de esta incultura digital que predomina en tierras españolas. Una de las causas la leo hoy en adslzone, aunque ya había llegado a mis oídos previamente: el problema no es la penetración de Internet, sino la penetración de los ordenadores. Esta sí que es inferior a la media europea, a bastante distancia de los países de cabeza.
No olvidemos que la Unión engloba países como Letonia, Eslovenia, Bulgaria, Malta.... Países que imagino, no conozco a ciencia cierta, tendrán una penetración de ordenadores bastante baja entre la población.
¿Por qué ocurre esto? ¿Son quizá los ordenadores demasiado caros? ¿Nos gustan demasiado las actividades de exterior, no compatibles en principio con estar sentados delante de la pantalla? ¿Nos marean tantas letritas y números? ¿Nos cuesta adaptarnos a los cambios de la revolución digital?
No obstante, yo añado otra causa a la baja penetración de Internet entre los españolitos: el desconocimiento del inglés. La mayor parte de la red, y con ello casi todo lo interesante, está en la lengua de Shakespeare. No conocerla, limita el uso de la red de una manera brutal. Es como tener un campo de fútbol gigantesco para jugar, pero con tres cuartos de cancha tras una verja.
El español es muy utilizado en la red, sin duda alguna. Muchas cosas están traducidas, y la comunidad hispana, gracias a nuestros amigos latinoamericanos, está haciendo que el español tenga gran peso específico en la red.
Pero aun así, no saber inglés en el mundo de hoy, impide que se pueda apreciar Internet en toda su extensión. Desgraciadamente, en España el inglés no está tan extendido como cabría suponer en un país que aspira a estar entre los primeros. En la mayor parte de Europa, bajo mi propia experiencia, mucha más gente, de todas las edades, es bilingüe e incluso se atreven con un tercer idioma.
Esta es una tara que nuestra sociedad ha de superar. Y, desgraciadamente, el Gobierno, ni este ni el anterior, no hace lo suficiente o necesario para remediarlo.



