martes, 15 de diciembre de 2009

El plan francés

¡Que envidia dan los países serios!

Mientras en España el presidente del gobierno (una figura cada día mas patética), se reune con los presidentes de las comunidades autónomas, (esas entidades cada día mas innecesarias), en un diálogo, (por llamarlo de alguna manera), esteril y cuajado de chulerias como las de los representantes de la comunidad de Madrid o la de Valencia, (que militan en una especie de fascismo-tabernario-liberal-sinverguenza), mientras esta ridícula iniciativa tenía lugar, decía, en Francia su presidente Sarkozy anunciaba las medidas de su plan de impulso para sectores punteros destinado a salir de la crisis y a avanzar hacia el futuro.

Y no es que en Francia no tengan problemas, como su hipertrofiado aparato administrativo, o sus combativos y retrogrados agricultores, o esos barrios periféricos habitados por jóvenes hijos de emigrantes del Magreb o el Africa antes francesa, que se han quedado atrapados entre el sueño del progreso y la realidad de la falta de integración.

Pero Francia sigue teniendo industria, unas universidades (algunas) avanzadas, y una clase gobernante que desde sus escuelas elitistas tiene en la cabeza algo mas que las tonterias zapateriles, o el descaro aguirrista.

Y de esa clase dirigente que tiene un país en la cabeza y no tropecientas "naciones" de pacotilla, salen planes que a lo peor no consiguen sus objetivos, pero que al menos no son de entrada tonterias como la ley de la economía sostenible.

El plan frances comprende cinco areas de actuación; enseñanza superior (11.000 millones), investigación (8.000 millones), industria (6.500 millones), desarrollo sostenible-nuclear (5.000 millones), y naturalmente economía digital-despliegue de la banda ancha (4.500 millones).

Mientras nosotros nos dedicamos a los molinillos y a arreglar aceras (13.500 millones de euros de momento), los franceses se dedican a la energia nuclear y la banda ancha.

Mientras en España se hacen manifestaciones contra los empresarios, con la connivencia indisimulada del gobierno, en Francia se apoya a la industria.

Mientras en España se recortan los fondos de I+D, en Francia se incrementan.

Mientras en España estamos discutiendo sobre planes de estudio o que historia se enseñará en las diferentes satrapias provinciales, en Francia quieren disponer de los mejores campuses mundiales.

Mientras en España el indeseable y corrupto Camps dice que los ordenadores causan miopia a los niños, en Francia quieren que todo el mundo esté conectado.

¿Que hacer ante este panorama desolador?