martes, 17 de mayo de 2011

La silla caliente del FMI

Parece que la presidencia del Fondo Monetario Internacional tiene últimamente un extraño poder que afecta a quienes la ocupan.

Desde fuera el mencionado sillón debe parecer estupendo, pero cuando te sientas allí la visión del panorama financiero debe ser de tal triste condición, que o sales corriendo como le pasó a Rodrigo Rato, del que todavía estamos esperando una explicación a su espantada, o te metes en un lio de consecuencias funestas, como le ha ocurrido al Sr. Strauss Khan.

Naturalmente que si todo es verdad habrá que pensar que este buen hombre se ha vuelto loco, porque intentar violar a la mucama que hace la cama de su hotel, tiene poca explicación en un señor que además ha cumplido ya sesenta y dos años, una edad muy alejada de las urgencias adolescentes.

Yo, que he estado en muchos hoteles a lo largo de mi vida, no me he visto nunca en ninguna situación en que la que se me insinuase la mucama, y es mas, en muchas ocasiones estas van en grupo, lo que no facilita el contacto.

Por otra parte, teniendo a mano la sección de contactos de cualquier periódico, o los servicios de los porteros del propio hotel, poseedores, según las películas, de infinitos saberes al respecto, no veo la necesidad de violar a nadie y menos aún a una señora trabajadora de un hotel.

Como yo he leído muchas novelas de espionaje, me parece que aquí hay gato encerrado.

Parece que el tal Strauss tiene fama de rijoso y ha tenido asuntos de becarias y secretarias, lo que siempre es mas posible y hasta natural, y si alguien le quería poner una trampa, la trampa del sexo era la mas adecuada.

Con las leyes actuales, un intento de agresión sexual a la señora de la limpieza es mas grave que un asesinato en primer grado, e infinitamente mucho mas grave que un desfalco o una estafa de mil millones.

Si este señor ha descubierto lo mismo que Rodrigo Rato, (lo que sea que fuese, que yo ignoro), puede que le haya sucedido lo que al pobre Papa Lucini con los manejos del arzobispo Marzinkus, o sea una cosa que ha parecido un accidente de su naturaleza excesiva y lasciva. (La de Strauss no la de Lucini).

En Estados Unidos de todas formas hay una cierta tradición de ser "cariñosos" con las mucamas de los hoteles, como saben los seguidores de la NBA, pero en fin, estos se supone que están con la adrenalina a tope, mientras que yo no se de nadie que salga excitado de una reunión financiera. (Puede que sea una nueva perversión que podríamos llamar el síndrome del balance anual).

¡Con lo bien que le habría venido a este señor leerse una novela policiaca antes de dormir acompañada de un par de copazos bien servidos!

¿Que habría cenado?

2 comentarios:

Javier Lecanda dijo...

Según lo que leí en una noticia, el testimonio es qué al entrar la mucama a la habitación, el sr. Strauss salió desnudo del baño y la persiguió por el pasillo del hotel.
Honestamente me cuesta mucho creer que esto sea verdad. Una persona que paga una habitación de 3.000€ la noche tiene que violar a la mucama? y desde cuando son tan atractivas las mucamas? no sé, será que yo me hospedo en hoteles más baratos...

A ver si Stauss y Julian Assange no van a formar un club.

Alejandro Cordón dijo...

A mí los 3 escenarios más probables, me parecen posibles:

1. Que el hombre tratase de violarla. Efectivamente, tiene ya un pasado turbio en ese sentido, así que no es para nada descartable...

2. Que realmente hubiese algo (recordemos que el hombre ha admitido que el sexo fue consentido, así que algo hubo) y la mujer esté tratando de chantajearle. No me parece descabellado...

3. Que sea una novela de espías. Oye, si no de qué vive Hollywood...