jueves, 26 de mayo de 2011

Los 8.500 despidos y los 2,5 millones invertidos

Hay algo profundamente erróneo en nuestro sistema económico cuando en el mismo ejemplar del periódico se anuncia el despido de 8500 empleados de una empresa y la inversión de 2,5 millones de euros que el presidente de la mencionada compañía realiza.

No es que no sea legal.

No es que sea contrario a los presupuestos de la economía de mercado.

Es que es profundamente inmoral, o lo que no es exactamente lo mismo, es de una inmoralidad profunda.

Cuando el 45% de los jóvenes está en el paro, y cuando el otro 55% está muy mayoritariamente remunerado con sueldos menores de 1000 euros, los salarios de los altos ejecutivos se miden en millones de euros con total tranquilidad.

Hemos pasado de abanicos salariales en los que los directivos podían cobrar 10 o 20 vces el salario mas bajo a diferencias siderales de 1000 o 10000 veces mas.

Ciertamente que cada empresa hace lo que quiere con su dinero, pero esto se parece cada vez mas a una sociedad como la francesa pre-revolucionaria. ¿Tiene sentido?, ¿puede durar?

Yo entiendo que una compañía como Telefónica, que está haciendo la transición a un mercado en competencia, (lentamente por cierto), tiene que ajustarse a las reglas del mercado, pero, despedir a 8.500 personas supone decir que o bien se va a resentir el servicio, o bien esas personas no hacían nada, lo que es difícil de creer.

Y ¿que ganamos los consumidores a cambio?

¿Que diferencia existe entre el servicio que prestan las operadoras de fijo?

En España tenemos una cierta competencia en precios, (engañosa en su mayor parte), pero ¿y la calidad? ¿alguien ofrece mas calidad?

Quiero decir que cuando teníamos solo una "telefónica", teníamos un servicio regular, pero una atención aceptable, y había trabajo para 100.000 personas que cobraban un sueldo, consumían y aportaban a la economía general.

Hoy tenemos varias "telefónicas", un servicio regular, una atención pésima, y menos de 30.000 empleados.

Además los consumidores pagamos mucho mas, (veanse los recibos).

¿Cual es la gracia de la liberalización?

¿Quien ha ganado?

Efectivamente, han ganado el Sr. Alierta y varios mas.

Todos los demás hemos perdido, y el país también.

1 comentario:

Alejandro Cordón dijo...

Orange tiene en España unos 3.200 empleados.

Vodafone tiene en España unos 4.000.

Yoigo son ciento y algo.

ONO, que también se dedica al negocio fijo, más exigente en recursos humanos que el móvil, son 3.500.

¿Y Telefónica? Telefónica son más de 34.000 trabajadores, sólo en España.

En la parte móvil son unos 7.000. El resto son de la fija, blindados por unos contratos heredados de la época pública y con los que ahora hay que lidiar.

Es cierto que se trata de la matriz del grupo, pero aún así, la proporción es absurda.

Los sistemas mejoran y cada vez hacen las operaciones más eficientes. La externalización de actividades cada vez cobra mayor peso. Es un negocio altamente innovador que requiere gente joven y fresca...

¿Sobra gente en Telefónica? A mí no me cabe ninguna duda. Ahora, ojalá inviertan los ahorros en mejorar el servicio.