lunes, 5 de noviembre de 2012

El deshaucio

Hay una poesia bastante lacrimógena de un porta extremeño, creo que se llamaba Galán de apellido, sobre el tema del deshaucio, que cuenta como cargan en la burra sus pobres enseres una familia de labriegos a los que el juez acababa de mandar a la calle por no pagar unas deudas con el patrón.

Eso era en la España menesterosa de los años terribles, del hambre de verdad, del raquitismo, del bocio, la tuberculosis, y la malaria, pero ya pensábamos que se había acabado hasta que la burbuja inmobiliaria y los préstamos sin intereses pusieron a demasiada gente en una situación de vivir una vida para la que no tenían posibles.

Y ahora cuando se caen los palos del sombrajo, las leyes hipotecarias españolas que ponen por delante el interés del banco que previamente ha engañado, (o ayudado a engañar), al de los engañados, (deseosos de ser engañados), nos encontramos con escenas desgarradoras como las del poema extremeño todos los días en el telediario.

Y como los jueces ya no son aquellos que jugaban al tute con el terrateniente en el casino provincial, sino jóvenes con escrúpulos morales, pues se sienten avargonzados de aplicar una ley que es sencillamente un atropello.

Efectivamente, las personas afectadas no fueron reflexivas, y las que avalaron con sus propias casas a los hijos o parientes, todavía menos, pero de sobra sabían los bancos que los préstamos que concedían eran mucho mas grandes que el valor de los inmuebles comprados, y que las presonas que los padían no los podrían pagar.

Lo que ocurre es que los bancos jugaban a la ruleta de que los pisos siempre suben, y por eso prestaban creyendo que si los prestatarios no pagaban, primero algo si habrían pagado, y segundo devolverían un bien revalorizado.

O sea una bicoca.

El problema es que los pisos si han bajado y ahora los bancos están (algunos) en bancarrota.

¿Como se pide a Bankia que acepte los pisos en dación a cambio de solventar la hipoteca?

Estaría otra vez en quiebra.

La única forma es dilatar el embargo sine die a cambio de un alquiler que tendrá que pagar el estado en su mayor parte, ya que una vez que pague a uno solo de los afectados, nadie volverá a pagar una hipoteca.

Es un asunto muy peliagudo, y los partidos políticos tienen un bonito reto para solucionarlo.

Recordemos que la deuda privada es en España mayor que la pública, y que juntas alcanzan el 90% del PIB.

Si transformamos la deuda privada en pública el país se va a la mierda. Así de claro.

Si se acepta la dación, los bancos quiebran.

Y si siguen los deshaucios la sociedad revienta.

Tengo gran curiosidad por ver que se sacan Mariano y Rubalcaba de la manga.

Esto es mas dificil que la independencia catalana. 

2 comentarios:

Enrique dijo...

Probablemente hagan lo que hacen siempre: un poco de cada. Algunas daciones en pago serán aceptadas, la mayoría no, mucha gente irá a la calle, algunas tendrán ayudas públicas para no malvivir en un vertedero...

Al final muchas familias acabaran con deudas de por vida, el estado seguirá con más deuda, y los bancos al límite.

Nos movemos en la cuerda floja, y en vez de tomar decisiones firmes y ser consecuentes, lo que hacemos es navegar e ir esquivando según el mayor problema en cada momento.

Lo único bueno de esta crisis es que al menos, por las malas, pero casi todo el mundo acabará teniendo unas nociones básicas de economía. Cosas como "no es buena idea pedir un prestamo de 500.000€ si gano 1.000€ al mes" pasará a ser de conocimiento general. Cosa que hace 5 años, obviamente no era.

Pero sí, esperan tiempos muy muy duros...

Antonio Cordón dijo...

Espero que se les ocurra algo que no sea mas nocivo que el hecho en si. Pero es verdad que la sociedad está madurando. (A hostias, como suele ocurrir).