miércoles, 28 de noviembre de 2012

La tasa Google

Parece que el cerco se está cerrando sobre Google y su magnífico modelo de negocio basado en utilizar las redes de los demas y los contenidos de los otros demas, para obtener jugosos ingresos basados en la publicidad, que a su vez se basa en las audiencias, que a su turno están montadas sobre las personas que acceden a Google a traves de las redes ajenas para mirar los contenidos igualmente ajenos.

Cierto es que si no existiera Google a lo mejor no utilizábamos tanto las redes y no nos podrían cobrar los queridos operadores las tasas de acceso con que nos martirizan, y que igualmente los periodicos tampoce tendrían tantos lectores ajenos, o sea aquellos que no compran un periódico-papel ni aunque les maten.

La cuestión es que la prensa escrita se está viniendo abajo literalmente y con ella la única fuente mas o menos fiable y profesional de transmitirnos la información.

En la serie News Room  están dando un curso de ética periodistica que lamento decir nada tiene que ver con la realidad, al menos en este país, pero que indica como las noticias tienen que ser comprobadas y las fuentes identificadas, etc, con lo que podríamos decir que existe un procedimiento razonable para asegurar que no nos cuenta cualquiera lo primero que se le ocurre.

Ya digo que esto no es así, sobre todo cuando vemos tan a menudo que las noticias responden en primer lugar a los intereses de las tribus políticas, después a los intereses de los diversos grupos de presión, y finalmente a la demanda de morbo, sangre y babas de las masas.

La cuestión, ya digo, es que la desaparición de esa prensa sectaria y vacua, portavoz de politicastros y altavoz de ONGs y oscuras cloacas de manipuladores, no nos asegura una alternativa mejor, sino probablemente otra peor: que sean los grupos de presión los que directamente nos "informen".

Google no es un actor inocente en toda esta batalla, porque su impacto mundial es enorme, mas allá de todo lo que podamos haber visto en el pasado. Es universal y omnipresente. Y por lo tanto tiene una responsabilidad que no puede obviar.

Ciertamente lo de las tasas, levies, canones y toda esa basura no es la solución.

Pero en el nuevo ecosistema mundial tenemos que encontrar unas fórmulas que permitan que el dinero se distribuya y no se concentre en unas pocas manos.

Eso es suicida.

Estamos ante un mundo nuevo, y todo el mundo está desconcertado, pero tiene que haber una salida.

No creo que los políticos puedan desarrollar una alternativa a sus cada vez mas inefectivos procedimientos.

A ellos solo se les ocurre subir los impuestos y poner tasas.

Pero, ¿a alguien se le ocurre otra cosa?

  

3 comentarios:

Alejandro Cordón dijo...

Sobre el tema de Google y las tasas que se le quieren cobrar hay mucho desconocimiento... Google News, la página que agrega titulares de noticias de otros medios en la red, no tiene publicidad, por lo que no ve un duro de las visitas que pasan por ahí. Por otro lado, un alto porcentaje de lectores sí que pincha en los enlaces para leer la noticia completa en su fuente (al menos según Google). Y además, Google ofrece la posibilidad de que los medios no aparezcan indexados en GNews (y se arriesguen al anonimato).

Pero no, los medios no quieren llegar a acuerdos con Google ni independizarse de su potencia agregadora, quieren que intervenga el Gobierno a imponer un acuerdo/tasa.

La crisis de los medios es muy profunda pero, no nos engañemos, no viene de la falta de publicidad. Viene de un modelo de negocio que cada vez cobra menos sentido, de una falta de interés en cubrir un servicio, sustituido por un único foco en cuadrar cuentas.

Por eso se despiden periodistas por centenares y se produce contenido profesional que muchas veces se ve superado por el amateur. Al no ser capaces de diferenciarse en calidad, optan por luchar una guerra de precios contra contenidos que son gratuitos. Sobra decir que es una guerra que están perdiendo.

Si finalmente se aprueba la tasa, no servirá para nada en realidad. El periodismo de los grandes medios que hemos conocido durante el siglo XX es un cadáver andante. Pero no pensemos que es el fin del periodismo, que otros ocuparán su lugar. Incluso a pesar de que Google haga mucho dinero, por ofrecer un servicio muy bueno (en mi opinión, mejor eso a que haya gente que haga mucho dinero porque el Gobierno intercede por ellos).

Esto daría para un post completo, más reflexionado y condensado. A ver si me animo...

Antonio Cordón dijo...

Animate.

La cuestión es como remunerar determinados trabajos de creación, incluido el periodismo.

En la red el mundo es muy darwiniano.

Alejandro Cordón dijo...

Lo bueno que tiene el darwinismo es que premia a las especies que mejor se adaptan, que más se esfuerzan. La red es darwiniana? Sí, pero prefiero a Google que a Mediaset.

Ningún profesional tiene derecho a ganar dinero con su trabajo. Lo que tienen es derecho a intentar ganar dinero con su trabajo. Los periodistas deben buscar su camino hacia la remuneración, y muchos ya lo han hecho.

El Gobierno debe velar por los desajustes propios de un mercado capitalista. Pero lo que no puede hacer es romperlo sostener espacios condenados a transformarse.