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lunes, 31 de enero de 2011

El discurso

Durante muchos cientos de años, los reyes y reinas, emperadores, semidioses, presidentes y demás altas instancias de la sociedad eran entes inalcanzables, supuestamente bendecidos por algún tipo de don que les permitía estar ahí. Fiel reflejo de esta situación era su separación del pueblo que regían, siendo únicamente en contadas manifestaciones que el pueblo tenía ocasión de verlos. Por lo demás, la gente vivía ajena a estos gobernantes, a los que no tenía acceso alguno.

A principios del siglo XX se abrió paso en nuestro mundo la radio, el primer medio de comunicación de difusión masiva en vivo. Y con ella cambiaron muchas cosas, entre ellas una reducción de la distancia entre gobernantes y gobernados. Por primera vez, la cúspide de la sociedad podía dirigirse a toda la nación, haciendo extender su mensaje y, lo que es más importante, poniéndole una voz.

Porque sí, efectivamente, ya existía antes el periódico y los panfletos. El medio escrito tenía ya muchos años de vida y mediante él un rey podía hacer llegar sus mensajes a sus súbditos. Pero la letra escrita es fría e impersonal. Por no decir que probablemente las palabras eran de otro...

Escribo esta reflexión a raíz de la película El discurso del rey que tuve ocasión de ver la semana pasada. Uno de los momentos que más me llamó la atención es la escena en la que el rey George V se lamenta de que su rol ha cogido tintes de actor, momentos después de lanzar un mensaje a la nación a través de la radio.

Y es que la tecnología, una vez más, cambió la situación del momento, demandando ajustes en los roles de los distintos componentes del tejido social. El rey ya no era un señor inalcanzable tras el muro de su palacio, del que sólo se conoce su firma a los pies de página o su difusa cara a cientos de metros de distancia en un desfile. El rey había pasado a tener voz y, en su labor de gobernar al pueblo, éste requería de ella.

Luego vino la televisión, y los gobernantes pasaron a tener cara, cuerpo y entorno. Unos años después, incluso color. Ya no bastaba su voz por la radio, igual que dejaron de bastar sus escritos en los periódicos. Y ahora, en pleno siglo XXI, nos llega Internet (a algunos, les golpea Internet) y otro cambio se hace necesario. Ya no nos basta con ver al Rey en el discurso de Navidad por la tele o ver a ZP en el Congreso "responder" a las preguntas de Rajoy.

Internet ha vuelto a recortar distancias entre gobernantes y pueblo. Nunca ha sido más fácil pulsar la opinión de la gente ni darles explicaciones a sus cuestiones. No se trata de si es conveniente o no para el que rige, sino de adaptar el rol a los nuevos tiempos.

Los gobernantes se lamentarán, igual que se lamentaba George V de tener que tomar funciones propias de un actor, pero es lo que exige el guión en estos tiempos. A los gobernantes nunca les ha gustado estar más expuestos a su pueblo, pero, afortunadamente, Internet así nos lo permite. Y es lo que hemos de demandar. Porque es nuestro derecho. Y su obligación. Algo de lo que la sociedad sólo puede salir beneficiada.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Wikileaks y el descubrimiento de que la Red es propietaria

A no ser que hayáis vivido en un caparazón en los últimos 15 días o que sólo os informéis a través de los medios "tradicionales" (televisión y periódicos), conoceréis el revuelo que se ha montado con las filtraciones realizadas por Wikileaks y la persecución que se está llevando a cabo sobre Julian Assange.

Lo que estamos viendo estos días no es nada nuevo. Siempre han habido filtraciones y represiones, en todos los momentos de la historia. Pero en un mundo globalizado como el que habitamos, toda información tiene una exposición máxima y los participantes ya no son locales, sino que las líneas de tensión se trazan alrededor de todo el globo.

Internet ha cambiado todas las facetas de nuestra sociedad, y la política no iba a ser una excepción. Como tampoco lo es la reacción de los gobiernos, que están tratando de hacer lo que venían haciendo hasta ahora cuando alguien se salía del tiesto y amenazaba su "zona de confort": silenciar. Igual que las industrias amenazadas por el cambio en su modelo de negocio (véanse las discográficas para un ejemplo claro y concreto), lo gobiernos se rebelan contra la posibilidad de tener que cambiar su actual forma de hacer las cosas, actuando a su antojo confiando en el desconocimiento del pueblo.

Para ello, lo primero ha sido poner cara al enemigo, en este caso Julian Assange. Convencer a la opinión pública de que Wikileaks es malo resulta muy complicado, ya que la mayor parte no sabe lo que es, ni lo entiende realmente. Es más fácil acusar a un editor de la organización por unos cargos de índole sexual bastante débiles (que se llegaron a retirar, pero misteriosamente se han vuelto a reabrir), y violar las reglas de la lógica para concluir que una persona así sólo podría dar a a luz a una página dañina para la sociedad. La última es que quieren ir a por él bajo cargos de espionaje, con eso está todo dicho de hasta donde está llegando el esperpento.

No nos engañemos. Detrás del rocambolesco encarcelamiento de Assange se encuentra EEUU (igual que detrás de nuestra Ley Sinde), y si no hubiesen sido esos cargos, hubiesen sido otros como llevar a un perro sin correa o cualquier otro absurdo. Lo que realmente me resulta escandaloso no es esto, que era una actitud que se podía esperar, sino la pasividad de los medios, que asisten contemplativos, sin denunciar esta situación, sangrante para la democracia mundial.

Sin embargo, las acciones del Gobierno de los EEUU no terminan ahí, sino que ha aprovechado que la mayoría de las compañías líderes en Internet son estadounidenses para presionarlas a que retiren sus servicios a Wikileaks. Así, Amazon, Mastercard, Visa, EveryDNS y Paypal le fueron retirando sus cuentas, lo que ha sido devuelto en forma de ataques (más o menos cargados de razón) contra sus webs, haciéndoles perder unos cuantos miles de dólares. Pero los tentáculos americanos son muy largos, y las presiones han traspasado fronteras hasta llegar a límites que nunca hubiese sospechado, como cerrar a Wikileaks su cuenta bancaria en un banco suizo, súmmum de la neutralidad. Para todo ello no se privan de acusar a la web de terrorismo...

Sin embargo, poco van a poder hacer. Si bien es cierto que la Red es propietaria, también es abierta, y por cada puerta que se cierra, otras 10 se abren. Si Amazon les priva de acceso a sus servidores, varias otras compañías se ocupan de proporcionárselos. Si Mastercard les cierra su plataforma de pagos, otros servicios más pequeños cubren su lugar. Si cierran la página web de Wikileaks, esta se replica en múltiples espejos por toda la Red. Si Julian Assange es silenciado, otros cientos Guy Fawkes están dispuestos a ocupar su lugar.

Ojo, que no defiendo la actividad de Wikileaks, y bien creo que las opiniones de los embajadores deberían ser privadas y que los gobiernos deben tener sus secretos. Pero es indignante enterarse de que varias de las actividades criticables de este Gobierno tienen sombra americana. Y, desde luego, lo que no se puede permitir es la reacción que está habiendo, típica de las industrias obsoletas que tanto estamos criticando y de sistemas de gobierno dictatoriales, tan criticados en otros momentos. Quizá ha llegado el momento de que los gobiernos se planteen cómo hacen las cosas...


Edito: Se me olvidaba comentar, y no son menos importantes, qué pasaría si Google no dejara buscar la palabra wikileaks (algo totalmente factible), si Twitter está impidiendo que #wikileaks llegue a ser trending topic, o como la revista Time no ha proclamado a Assange como persona del año en contra de la amplía mayoría de sus lectores. Definitivamente, la Red es propietaria y elige como tal. De nosotros depende tener criterio propio para cultivar una opinión valida...

domingo, 16 de agosto de 2009

La TDT de pago ya está en marcha


Ya había comentado en otras ocasiones el tema del paso a la TDT y lo tremendamente mal que se está gestionando en nuestro país. El caso es que hace unos días se aprobó la TDT de pago en nuestro país y toda la maquinaria audiovisual española ha apretado el acelerador ignorando la temporada estival propia del mes de agosto. La última noticia es que Prisa ha anunciado que denunciará al Gobierno por el mecanismo de la aprobación.

El grupo Mediapro ya ha sustituido el canal Hogar10, que a decir verdad jamás había pasado por mi pantalla, por GolTV, su canal dedicado al fútbol. De momento emite en abierto para todos los televidentes, pero se espera que a partir de septiembre ya sea necesario pagar para acceder a sus contenidos.

No he podido evitar fijarme como la sección de deportes del telediario de La Sexta, casi tan larga como el resto del espacio, hacía un profundo repaso a todas las ligas europeas, que ya han comenzado. Sin duda alguna una maniobra para generar una expectación necesaria para que la gente pague 15€ al mes por ver partidos de ligas a las que nunca antes habíamos prestado atención. La inglesa e italiana todavía podían tener algún interés en determinados partidos, pero ¿y la francesa, portuguesa o hasta holandesa? De locos...

El siguiente en dar un paso adelante ha sido Sony, que ya ha confirmado que sustituirá Set en Veo, su canal en abierto en la TDT, por AXN, canal de su propiedad que ya emite en otras plataformas de pago, tales como Digital Plus. La idea es poder emitir series de mayor calidad que las que se podía permitir ahora mismo al ser un canal subvencionado por publicidad. Bajo mi punto de vista, pasar de un canal que no veía nadie porque no tenía interés a uno que no verá nadie porque hay que pagar.

Y como no, no podía falta el otro contenido estrella junto con el fútbol: el porno. Ya corren rumores que aseguran que existirá un canal de pago basado en este género. Vaticino que el siguiente será uno de cine (americano). Deportes, porno y películas americanas, el mix de contenidos por el que la gente ha demostrado interés en pagar.

Celebro la llegada de la TDT de pago, porque verdaderamente me parece fundamental en este escenario que vivimos. 42 canales en abierto, viviendo de la publicidad, no tienen ningún sentido, ni futuro. Al menos, de esta manera, habrá lugar para contenidos de interés, pagados a través de tarjetas en el televisor. El problema es la forma en la que nos llega. Y es que no puede ser que el Gobierno nos inste a comprarnos descodificadores, publicitando a diestro y siniestro el apagón analógico, amenazando con que en pocos meses seremos poco menos que unos parias sin acceso a la televisión, y ahora resulte que haya que comprar otros descodificadores nuevos, que los antiguos no valen para ver todo.

Unos decodificadores que rodan los precios entre los 75 y 100€, y que no dejan de ser muy básicos, ya que los fabricantes van a tener que ponerlos en el mercado con poco margen de tiempo. En unos meses saldrán decodificadores con funciones avanzadas, tales como grabación en disco duro o capacidad para imagen HD (se espera que en los próximos meses haya canales que emitan en este formato), que dejarán obsoletos a los que se verán en unos días sobre los mostradores de las tiendas de informática.

La conclusión: un cacao mediático en el que el Gobierno parece que ha cuidado de todos menos de los españoles de a pie. Ni los más expertos en televisión saben cómo van a ver el fútbol el año que viene, porque todo se está haciendo en el último momento y mal. TVZone tiene una sección en su web dedicada a resolver las dudas más comunes, que puede que saque a alguien de dudas. Por mi parte, mi consejo personal es esperar, al menos unos meses, a ver cómo queda finalmente el escenario de la TDT en nuestro país. Y, si tienes un televisor comprado en los últimos 3 ó 4 años, comprobar si tiene ranura CI (Common Interface), porque te libraría de tener que comprar un nuevo aparato de TDT para ver canales de pago.

La imagen la he tomado del blog de JR Mora, que me ha hecho gracia ;-)

lunes, 20 de julio de 2009

Twitter en La Moncloa

Leo hoy en El Mundo que el Gobierno de España ha creado una cuenta de Twitter que ofrecerá información de los quehaceres diarios de La Moncloa. La cuenta se conoce, en un alarde de originalidad, con el nombre de desdelamoncloa.

Lo mejor de todo es que no parece un robot automático que se limita a publicar notas de prensa de 140 caracteres, sino que se nota que hay alguien detrás que aporta esa sensación de humanidad al servicio, comentando y respondiendo a las preguntas de otros twitteros. Así, no extraña que en un sólo día ya lleve más de 1.500 seguidores, que sin duda alguna seguirán aumentando si se cuida y mantiene el servicio.

Realmente me parece una iniciativa muy buena. No porque a mí me interese especialmente lo que ocurre en el día a día de La Moncloa, pero entiendo que sí que tiene su público. De esta manera, el Gobierno se aleja de la frialdad de las notas de prensa y otros comunicados oficiales y da muestras de humanidad al pueblo español. Una manera realmente eficaz de contar a qué se dedican nuestros gobernantes, con esas gotas de información que no dan como para rellenar una noticia entera pero sí que caben en unas pocas palabras.

DowningStreet, el canal Twitter del gobierno inglés, lleva abierto ya un tiempo y acumula más de 1 millón de seguidores, demostrando una vez más que los ingleses aún nos sacan un paso por delante en muchos aspectos. Estas son las nuevas formas de gobierno, a las que nuestros aspirantes a líderes han de acostumbrarse para llegar a dominarlas. Es el nuevo modelo de socialismo, el poder en el pueblo en base al flujo de la información.

jueves, 23 de abril de 2009

Ordenadores en los colegios de primaria

Hoy he leído una noticia que, por sorprendente, no me he querido creer, aunque ojalá se hiciese realidad. Parece ser que el Gobierno podría estar planeando dar ordenadores a niños de primaria con el fin de que complementen (y supongo que más adelante sustituyan) a los libros de texto y cuadernos.

Lo dicho, que no me lo creo. Pero pensemos un poco en lo bueno que sería llevar a cabo una iniciativa así. Los textos de estudio dejarían de ser "fijos e inamovibles" de los libros, pudiendo actualizarse y mejorarse. Una conexión a Internet daría acceso a todo el conocimiento que no está en esos textos, permitiendo ampliar y profundizar en los conocimientos deseados. Los deberes serían mucho más fáciles de mandar, hacer y corregir, y se podrían repetir tantas veces como fuese necesario. Lo niños no tendrían que cargar con el peso (inútil) de los libros, cuadernos y estuche, pudiendo acceder a los contenidos desde el ordenador de casa (o, en todo caso, transportar únicamente el ordenador). Estos niños también empezarían desde edades tempranas a comprender y manejar los ordenadores e Internet, fundamentales en la vida de hoy y probablemente en la futura, así como a familiarizarse con el inglés, idioma que impera en la Red. Y así podríamos seguir con un largo etcétera de beneficios que esta iniciativa podría aportar.

¿Los principales afectados? Las editoriales de libros de texto, sin duda alguna, que tendrían que reconvertir su modelo de negocio a la venta de contenidos para el aprendizaje. Un paso de ofrecer un producto a ofrecer un servicio. O pedir subvenciones, que es lo que se lleva ahora.

En definitiva, una gran idea que espero que no se quede en agua de borrajas, aunque es lo que me temo. Cuando esto ocurra (que ocurrirá), no será primero en España. Ni segundo, ni tercero. Pero bueno, nos queda el consuelo de que la mayoría de los jóvenes tienen acceso a una ventana al conocimiento universal que ya me hubiese gustado a mí disponer en mi tiempo.

lunes, 22 de diciembre de 2008

¿Eres legal?

Aburrido me hayo de oir hablar de ser legal y las infamias sobre las redes P2P. El Gobierno español trata de hacer crecer la creencia de que compartir archivos con propiedad intelectual en Internet es ilegal, cuando las leyes españolas estipulan que no lo es. Claro, esta es una tarea extenuante para todos. Para el Gobierno, porque difundir un mensaje oculto bajo eufemismos y tergiversaciones es complicado. Y para el pueblo español, porque estar continuamente recibiendo un mensaje machacón, intentando hacernos comulgar con él, como si de la reeducación china se tratara, es intelectualmente agotador.

Ayer un grupo de gente se reunió a las puertas de la sede del PSOE en Madrid, para mostrar su disconformidad con esta campaña desinformativa. Allá se plantaron, con pancartas y portátiles, a descargar archivos enfrente mismo del hogar de aquellos que mantienen que es ilegal. Como no lo es, nada ocurrió, dejando patente una vez más la hipocresía del Gobierno.

La dichosa campaña además se nutre de una página web, donde se invita a los internautas a expresar su preocupación por la mal llamada piratería. Huelga mencionar la gran cantidad de mensajes que ha habido que, digamos, no comulgan con sus ideales. Incluso se ha llegado a crear una página paródica, reivindicando el derecho de la gente a compartir, con su propio lema: "si eres legal, comparte ;-)".

Y es que por mucho que se empeñe el Gobierno, defender el negocio a costa de la cultura,es inútil. El valor de los contenidos digitales tiende a cero y es complicado luchar contra eso, por muchos intereses que haya en juego. No critico a los gobernantes españoles únicamente el aburrimiento que me causan, pero me gustaría que la gente que no está tan "metida" en el mundillo no fuese engañada y que supiesen que compartir archivos no es ilegal (en España) y que nuestro Gobierno prefiere defender a la industria antes que a su pueblo. En mi humilde opinión, debería ser al revés...