martes, 16 de abril de 2013

Para la editorial, el enemigo son los demás

Muy interesante el editorial que publicó ayer el diario El País, titulado "Información de pago", toda una declaración de intenciones. No es ningún secreto que los grandes medios tradicionales están sufriendo fuertemente las reestructuraciones que están transformando nuestra sociedad a todos los niveles y su modelo de negocio habitual parece agotado.

Si bien es interesante lo que se dice en apenas 3 párrafos, más interesante aún es cómo se dice y cuál es el mensaje real que hay detrás de las palabras.

Ya el propio subtítulo, "muchos diarios incorporan sistemas de pago en sus ediciones digitales para afrontar la crisis" da una clara muestra de cuál es el objetivo del escrito: voy a empezar a cobrar por el acceso a elpais.com y aquí vengo a justificarme. Y empiezan mal, porque el objetivo de un cambio en el modelo de negocio no puede ser "para afrontar la crisis", sino que debiera ser "para aportar un mayor valor a vosotros, mis lectores". La crisis no deja de ser el contexto en el que nos movemos todos, personas y negocios. No se pueden hacer las cosas "para sobrevivir a la crisis", ¿o es que acaso cuando acabe la crisis (si es que el verbo acabar tiene sentido en esta frase) vas a volver a la publicidad?

A continuación, en las últimas líneas del primer párrafo, el autor explica que el modelo está en crisis por la caída de la publicidad, así como de las ventas en los kioskos debido a la recesión económica y las nuevas tecnologías "que permiten el acceso gratuito a los contenidos". Todo es culpa de los demás. Nada que ver tienen mi estructura organizativa sobredimensionada, la baja calidad de los artículos fruto de bajos salarios a los periodistas, las altas retribuciones a la cúpula directiva, la falta de evolución del modelo periodístico para amoldarse a los cambios del nuevo siglo... La publicidad en la prensa tradicional ha caído, sí, pero a la par crece de manera exponencial en Internet, donde están los ojos de los consumidores. Las ventas en los kioskos han caído, sí, y me atrevo a afirmar que así ha sido en otros canales de venta, porque el problema no radica en el canal, sino en el formato del producto, el caduco, estático y periódico papel. La culpa es de las nuevas tecnologías (qué cliché), pero si el problema es el acceso gratuito a los contenidos, la amenaza realmente radica en los competidores que siguen otros modelos de negocio, no en la existencia de móviles y tabletas.

Después de justificarse durante el segundo párrafo con el sólido argumento "los otros también lo hacen", en el tercero el autor vuelve a culpar a las circunstancias con ideas tan manidas y demagógicas como "la cultura de la gratuidad", los ciudadanos pueden entender que la información no tiene coste ni valor, o la información de calidad es necesaria para que la democracia no se resienta. Es decir, vosotros, mis lectores, no sois capaces de ver el tremendo valor que os estoy aportando, yo, piedra angular de esta sociedad, sois unos desagradecidos.

Yo estoy muy a favor de que El País comience a cobrar por el acceso a sus contenidos. Creo que está en su derecho y que es una dirección buena de conducir su negocio, una vez que se ha demostrado que la publicidad no va a sostenerlo en este nuevo contexto. Tiene sus desventajas, siendo las más claras la pérdida de lectores y de relevancia en la red, pero bajo un modelo mixto, como el que siguen otros grandes medios permitiendo acceder a ciertos contenidos gratuitamente, parece que está funcionando.

Pero bien harían en los despachos de este periódico en plantearse si realmente todo es una consecuencia de la crisis o si realmente se trata de una evolución de la sociedad y su falta de ajuste a ella. Con la llegada de Internet, su cadena de valor se ha reestructurado (como está ocurriendo en tantos otros negocios), los competidores se han multiplicado, la información fluye por todos lados. ¿Está El País realmente aportando valor a sus clientes? ¿Tiene contenidos que ahonden en la profundidad de la noticia? ¿O es lo mismo que el lector puede encontrar en Twitter o en un blog con una redacción de 3 profesionales? El cliente que paga es más exigente, no es el mismo que entra en la web del diario para hacer una lectura en diagonal de todo lo que está sucediendo en el mundo. ¿Está preparado El País (y El Mundo y tantos otros) para este cambio?

Lo que está claro es que las editoriales del pasado no pueden competir en el presente, precisamente porque el entorno competitivo ha mutado radicalmente. Pensar que todo es culpa de los demás y que hay que cobrar para subsistir porque es lo que hacen otros es un claro camino a la perdición. Y no, afortunadamente la democracia no desaparecerá, sino todo lo contrario, igual que no lo ha hecho la música ni el cine, a pesar de que los players tradicionales así lo vaticinaban.

domingo, 14 de abril de 2013

Ordenadores cuánticos,...¡casi nada!

El domingo pasado me despachaba con un cuento moral sobre lo sucedido en nuestro país en estos últimos años y sus consecuencias, y como este dominigo vuelvo tras una escapada rápida a la Costa del Sol podría insistir en lo mismo a partir de los horrores post apocalíticos que he contemplado, pero no lo voy a hacer.

En su lugar voy a comentar un tema que me tiene realmente fascinado desde hace ya varios años y que en los últimos meses va incrementando su fascinación a raiz de las crecientes noticias sobre la llegada inminente de los ordenadores cuánticos.

Para un informático veterano, que llegó a conocer a quienes como pioneros trataron con ordenadores a válvulas, el hecho de la introducción de nuevas tecnologías que miniaturizaban el componente electrónico esencial del ordenador, es decir el soporte físico del bit, que puede estar en estado on o 1, y off o 0, era y ha sido la historia de nuestra vida profesional.

Cuando yo empecé, un ordenador con una memoria de 256 K, era un gran ordenador.

Hoy se habla de terabytes, y de otras medidas que se me escapan, pero siempre hay un componente, microscópico que puede estar en 1 o en 0, y esa ha sido la esencia de todo.

Tu puedes aumentar la memoria y también la velocidad de tratamiento del procesador central, o de miles de procesadores trabajando en paralelo, pero aún así hablamos de una equivalencia entre la física de los componentes electrónicos y la lógica de su tratamiento.

La Física Cuántica lo cambia todo. (Lo pongo con mayúsculas porque creo honradamente que vivimos en un mundo basado en la física newtoniana, y el racionalismo y la lógica aristotélica se han desarrollado a partir de las premisas de que todo era explicable y todo era unívoco. Ahora tenemos que aceptar que nuestro mundo newtoniano esta emparedado entre el mundo de lo muy pequeño y el mundo de lo muy grande, donde no reina más el señor Newton, y en consecuencia el señor Descartes, o el señor Kant).

Pero hasta ahora todo se quedaba en el acelerador de partículas de Ginebra, la serie de TV Big Bang, o las especulaciones de la ciencia ficción de universos paralelos, agujeros de gusano, y otras menudencias des contínuo espacio-tiempo. Y ahora llega una gente que dice que el ordenador cuántico es una realidad.

Y que se basa en la propiedad de la superposición. Esto significa que un elemento ya no tiene que estar en 0 o 1, sino que puede estar simultaneamente en ambos y entrar en muchas (indeterminado) operaciones a la vez. (Lo que multilplica indeterminadamente la potencia del ordenador y le permite las operaciones mas complejas en tiempos hoy considerados asombrosos).

Esta muy bien esto de que un elemento pueda a la vez ser y no ser, dependiendo del observador, que es elemento clave de la operación. Solamente cuando el cálculo relevante "mire" el bit este mostrará su valor.

O mejor dicho, cuando el observador consciente mire los medidores operativos (e independientes), el resultado se le revelará.

A cualquiera que desee entrar en este mundo, os recomiendo el libro "El Enigma Cuántico" de Bruce Rosenblum y Fred Kuttner. Una autentica pasada.  

 

domingo, 7 de abril de 2013

El puchero de oro (cuento moral)

Erase una vez un país humilde que se había acostumbrado a ser pobre desde tiempos remotos es que teoricamente era el centro de un imperio en el que no se ponía el sol.

Sus habitantes, tras una serie de rebeliones desastrosas contra los poderosos que controlaban casi toda la riqueza y que imponían una ideología basada en la resignación, habían accedido a un pequeñito lugar en el mundo a través de una reforma económica llevada a cabo por unos señores muy piadosos y que algo sabían de economía.

Los ciudadanos de la clase media, (entonces se llamaba sufrida clase media) soñaban con los reinos del norte, donde reinaba la libertad y donde se ataban los perros con longaniza, pero el mandarín que gobernaba el país temía el libertinaje de aquellos reinos del norte, y siguiendo la estrategia cuidadosamente pergeñada en el Concilio de Trento, mantenía a los nativos en la máxima ignorancia posible.

Pero a la muerte del mandarin, (de viejo y entre la admiración y devoción populares como ahora con Chavez el de Venezuela), una serie de jóvenes de la burguesia decidieron con la complicidad del nuevo Rey caminar hacia los paraisos norteños.

Despues de muchas súplicas y de hacer deberes para demostrar que los ciudadanos del país no eran salvajes sino hombres y mujeres preparados para trabajar y consumir, los paises norteños decidieron admitir al viejo país pobre y humilde en el club de los ricos.

¡Que alborozo se produjo entre los habitantes del país!

Por fin y despues de muchos siglos, (desde que Carlomagno abandonó la marca hispánica), volviamos a ser europeos, y no por la fuerza como en tiempos del emperador Carlos y su hijo Felipe, sino por aquiescencia de los norteños.

En el país soleado nos las prometíamos muy felices.

Por fin llegarían la ciencia y el conocimiento. Por fin la urbanidad y la conciencia ciudadana. Por fin leyes justas. Por fin instituciones al servicio de todos y no de los de siempre. ¡Ya éramos europeos!

Pero lo que llegó no fueron las ideas ni la ética protestante del trabajo.

Tampoco la urbanidad ni el respeto a los espacios públicos.

Lo que llegó fué el puchero de oro.

Los norteños nos enviaban pucheros de oro para que nosotros administrasemos su contenido y creásemos industrias, infraestructuras, conocimiento y para que las regiones mas pobres diesen un salto adelante y se igualasen con las más ricas.

¡Nunca en el país soleado y humilde se había visto tanto dinero junto!

Ni siquiera cuando llegaba el oro de las Indias ya que ese oro en cuanto llegaba a España era transferido a Holanda o Italia para sufragar las guerras en las que nuestros generosos gobernantes defendían la causa del Papa contra los malísimos protestantes, los feroces anglicanos y los pérfidos franceses.

Aquí no quedaba mas que para hacer catedrales y palacios. (Gracias a lo cual tenemos un patrimonio nacional tan rico).

Pero ahora si. Ahora había un montón de dinero que había que gastar.

Lo primero que les ocurrió a nuestros gobernantes era hacer carreteras y túneles. Autopistas para todos.

Luego cada pueblecito quiso tener su museo y su auditorio. (¡Que no falte de ná!)

Y luego se pusieron a pensar.

La formación se consideró imprescindible. Y el I+D. (Esto nadie sabía lo que era pero los catedráticos de todo el país pronto se dieron cuenta: dinerete para completar el magro sueldo).

Con la formación, asociaciones, sindicatos y todo tipo de instituciones encontraron una mina do oro: dar cursos. (De lo que fuera, daba igual).

A todo esto mucha gente se habia arrimado a los pucheros de oro y había mirado dentro comprobando el maravilloso color del dinero por primera vez en sus vidas.

Recordemos que en el país soleado no tenían dinero ni los nobles propietarios de tierras. Tenían tierras pero no dinero.

Los que administraban los pucheros de oro empezaron a pensar lo injusto que era que ellos y sus familias no pudiesen quedarse con una pizquita de tanta riqueza. (¡Si había tanta, quien se iba a dar cuenta!).

Los que recibian encargos para construir las infraestructura consideraban natural dar un poquito a los que tan generosamente les adjudicaban los contratos.

Los que recibían para investigar arcanos etéreos podían contratar a algún primo de alguien.

Y los de la formación, ¿quien iba a saber si con ese dinero se contrataban profesores o liberados sindicales?

En las regiones pobres del país soleado, había muchos pucheros de oro, y muchas más tentaciones de meter la mano. ¿Acaso no habían sufrido suficiente a través de los siglos?

Y cuando se trataba de ayudar a algún amigo que se había quedado en el paro, ¿como no acudir en su ayuda?

Y ¿como renunciar a invitaciones a langostinos, jamón pata negra, o burdel de carretera?

¡Total para cuatro días que vamos a vivir!

Y luego con tanto dinero disponible a alguien se le ocurrió: ¿por qué no hacer que cada español compre una, dos o tres casas?.

Los propietarios de suelo se frotaban las manos. ¡Por fin iban a transformar sus secarrales en campos de oro y brillantes!

Y los alcaldes dijeron, ¡por fin voy a tener sueldo y policia municipal para pasar revista!

Y ahora los pucheros de oro se multiplicaban.

Parecía que había para todos. ¡Era Eldorado! ¡Era la leche!

Vengan los BMW. Vengan los casoplones. Vengan las mariscadas.

¿Converger con Europa?

Si, pero no en el trabajo y la productividad. Converger en el "life style".

La moda, el diseño, la comida new age, la filantropía.

Vengan Ong´s. Vegan proyectos en Naciones Unidas. ¡Somos ricos!

A todo esto mucha gente había sucumbido a la tentación de meter mano en los pucheros de oro.

Pero la fiesta no parecía tener fin.

Y entonces vino la gran crisis y los jueces, que habían estado de vacaciones durante mucho años se pusieron a trabajar.

Y comenzaron a desfilar los "corruptos", que así se llamó a los que habían metido la mano en los pucheros.

Y los que no eran acusados, hacían grandes manifestaciones de inocencia. ¿Quien yoooo?

Pero la fiesta había terminado y alguien tenía que pagar por todos.

Hacía falta un chivo expiatorio porque no se podía meter en la carcel a todos los que habían caido en la tentación.

Los elegidos para el papel de chivo se agitaban y amenazaban con tirar de la manta.

El pais soleado era recorrido por una epidemia de amnesia y de contricción aparente. ¡Nunca mais!

Los norteños se habían cabreado y amenazaban con echar a los sureños del reino del euro.

El suministro de pucheros de oro se acababa y ahora nos prestaban a cambio de ejercicios espirituales y graves penitencias.

Y algunos en el país sureño, comenzaron a pensar que se había perdido la mejor oportunidad para convertir aquel atajo de pobres de antaño en ciudadanos conscientes y emprendedores.

Y que los pucheros de oro habían converido a demasiados ciudadanos en ladrones y estafadores.

Y que no había más industria que al comienzo. Ni las universidades eran mejores. Ni se generaban patentes.

Solo había mas mendigos, mas delincuentes, mas borrachos y mas putas.

Y se preguntaban ¿tiene remedio un país en el que quien no roba es porque no ha tenido acceso al puchero de oro?

¿Tiene remedio un país cuyas instituciones no han sabido poner orden, controlar el acceso al puchero de oro, y vigilar su distribución?

¿De que coño vale ahora rasgarse las vestiduras y cargar contra Urdangarín y la infanta?

¿Tiene futuro un país de hipócritas, sinvergüenzas y lameculos?  



    

miércoles, 3 de abril de 2013

El juego del escrache

No se cual es la etimología de la palabra escrache, como no sea del ingles scratch, pero no le veo la relación.

Ahora bien la etimología moral si es más clara, porque nos remite a los regímenes totalitarios nazis, stalinistas, o inquisitorios.

Ponerse delante de la casa particular de un político es como señalar la puerta con una estrella de David o con la serpiente etarra. Una infamia.

La democracia exige un respeto a unas normas inquebrantables, la primera de las cuales es la consideración del adversario como sujeto de un derecho de libre expresión y de libre actuación dentro del marco de la ley.

Los diputados del PP no han cometido delito alguno oponiendose a la "dación en pago" o votando en el Parlamento en el sentido que consideren  oportuno. Esa es precisamente su prerrogativa democrática.

Los miembros de las "plataformas anti-deshaucio" estan actuando como  "vengadores" de comic, olvidándose que viven en la realidad newtoniana.

Ellos quieren ser "héroes" y en realidad son "villanos".

En eso no se diferencian mucho, de los batasunos, los ustachas, y todos los que en nombre de principios "sagrados", se saltan las leyes y el sentido común, y traspasan la línea roja de lo que no es tolerable.

En los países democráticos hay que confiar en la Justicia.

Ya sé que existen mil razones para no confiar ni en los jueces ni en las leyes.

Que en estos últimos años el Estado no ha cumplido con su deber mas importante que es el de proteger a los ciudadanos honorables.

Que por ello vive una crisis que no tiene precedentes, y que pocos creen en las instituciones y en quienes las representan, manchados como están por la sombra de la duda y en muchos casos la certeza de corrupción y robo sistemático de los caudales públicos.

Pero la anarquía no es el reino de los sabios y prudentes, sino el de los malvados y los desesperados, y la Historia nos enseña las consecuencias de las "cruzadas de justicia e igualdad".

Cuando veo a los piqueteros del escrache me pregunto: ¿que nos proponen?

¿Volver al paraiso neolítico?

Conmigo que no cuenten.   

domingo, 31 de marzo de 2013

Imagina que eres...

Imagina que por los azares de la vida, te toca ser coreano del norte y tienes que ponerte a gritar como un energúmeno eslóganes guerreros y de odio al enemigo.

¿Que haces?

Imagino que el que no grite o se tire de cabeza al agua helada para tocar el abrigo del líder, será objeto de feroces represalias, porque no imagino que causa pueda tener el fervor de una gente que imagino será mas o menos como nosotros, o sea, la mayor parte unos garrulos, pero también habrá una minoría pensante.

Si eres uno de esos desdichados pensantes, me imagino que te debe entrar un miedo espantoso al ver a esa muchedumbres desfilando al paso de la oca o amenazando al monstruo americano agitando los puños y profiriendo gritos estentóreos.

Yo creo que me lo puedo imaginar, porque he tenido la mala suerte de encontrarme en una ocasión en Zaragoza durante la Semana Santa, y he visto, y sobre todo he oído, el estruendo de miles de tambores aporreados por energúmenos muy parecidos a los gritones norcoreanos.

Supongo que para los habitantes de pueblos mas civilizados, tanto la conducta de los belicosos coreanos como la de los piadosos españoles, tienen que parecer surrealistas y aberrantes.

Imagina ahora que eres un chipriota y que te asaltan la cuenta corriente y la de ahorros para pagar los pecados de los banqueros.

Hay que comprender que los habitantes de la isla deben de estar muy enfadados.

Si fuésemos chipriotas tendríamos motivos suficientes para quemar el Parlamento.

¿Pero no es eso mismo con otros procedimientos lo que ha sucedido en nuestro país?

No estamos salvando los bancos con los servicios públicos, los sueldos de los funcionarios, las estafas de las preferentes o la salida a bolsa de Bankia?

Imagina que eres italiano y en tu país no se puede formar gobierno porque la gente ha votado a un payaso y a un mafioso y al pobre que había intentado poner un poco de orden no le ha votado ni el Tato.

Sentirías un escalofrío ante la disyuntiva de elegir entre un payaso y un pazguato.

¿Pero no es eso mismo lo que hemos tenido que hacer los españoles?

¿Como tenemos que sentirnos los españoles, atontados de tanta tradición malsana, estafados por nuestros bancos y gobernantes, y guiados por un autista?

¿Como hemos de sentirnos los españoles sabiendo que nuestra administración local y autonómica sufren un  nivel de corrupción que solo es posible desde una muy extendida falta de ética civil?

Nos reímos de los coreanos, nos apiadamos de los chipriotas y nos dan pena los italianos.

Imagina lo que piensan los alemanes de nosotros. 
  

martes, 19 de marzo de 2013

Más esperpento

Lo de citar al director del CNI para que hable de Corinna Zu, es solo posible calificarlo como síntoma de un país en plena diarrea fatal.

Da vergüenza ajena contemplar semejante esperpento con los de Izquierda Unida, que más que un partido parecen una troupe de payasos, coreados por PSOE y por otros partidillos y partidejos, pretendiendo rasgarse las vestiduras en plan fariseo de película de serie C, al ver los contubernios que se trae la Casa Real para conseguir que las empresas españolas se lleven algún contrato en Arabia Saudí.

Yo es que no salgo de mi asombro.

Vamos a ver, ¿que les parece mal?

¿Que las empresas españolas se lleven un contrato?

¿Que intervenga el Rey?

¿Que haya intermediarios?

¿Que los intermediarios sean una señora rubia?

¿Que cobren por su trabajo?

¿Que en Arabia Saudí no reine la transparencia en la concesión de contratos?

¿Que en el mundo de los negocios tampoco reine la transparencia?

¿Que no les haya llegado a ellos ni una migajilla?

¿Que no les inviten a ellos a Botswana?

Yo no se en que clase de mundo viven los de IU. Aunque lo sospecho viendo que los sindicatos han llenado Madrid de "piquetes informativos" coincidiendo con la visita de los evaluadores del COI.

Viven en un mundo en el que aquel que destaca por lo que sea es visto como un enemigo a batir.

Lo malo es que estas cacerias (de personas) tienen un gran público entre nuestra ciudadanía.

En cuanto al papel de los medios....

 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Pues a mi me parece bien...

Ayer terminaba el post descreido de que se pudiese elegir bien al último Papa, (según San Malaquias), pero cuando he visto salir al balcón a un señor bajito, que ha elegido llamarse Francisco, y que no se ha puesto un cruzón de oro y brillantes en el pecho, me ha parecido bien.

Cuando ha hablado en italiano dirigiendose a la parroquia de Roma, solo como su obispo y ha saludado a su ayudante en esa responsabilidad, me ha parecido bien.

Cuando no ha hablado ni una palabra en español, como hubiese hecho cualquier otro latinoamericano, me ha parecido bien.

Cuando nos han dicho que era jesuita y químico, (como Rubalcaba), me ha parecido tambien muy conveniente.

De todas las alternativas de la partida, la Iglesia ha elegido la de la humildad (franciscana), aunque sea de la mano de un jesuita.

Con la que está cayendo creo que desde el punto de vista comunicacional han elegido un símbolo de lo que la Iglesia debería ser y no parece ser.

Me recuerda (fisicamente) a Montini, o sea Pablo VI, pero supongo que va a ser mas viajero.

Le deseo suerte.

Ya he dejado muy claro que pienso que el papel de la Iglesia Católica en España ha sido funesto y lo mismo ha sucedido en Latino América, pero me parece que entre lo que pudiese ser la Iglesia Católica y lo que son los distintos fundamentalismos cristianos o musulmanes, me quedo con la esperanza de que el catolicismo pudiese alguna vez mejorar.

Un mundo completamente a-religioso me parece igualmente peligroso como ya estamos viendo.

Igualmente acabamos de ver lo que sucede cuando un epígono de San Francisco llega al poder. (Me refiero a Zapatitos naturalmente).

Espero sin embargo que un jesuita tenga la suficiente cabeza como para interpretar a San Francisco desde la lucidez, y quedarse solo con la humildad, dejando en el baul todo lo del hermano lobo y demas gilipolleces buenistas.

O a lo peor le toca presidir el fin del mundo y el juicio final.

¡Como me hubiese gustado estar en los entresijos de la elección!
    


lunes, 11 de marzo de 2013

La encrucijada de la Iglesia

El cónclave que está a punto de comenzar va a necesitar verdaderamente toda la ayuda que el Espíritu Santo pueda concederle.

Por cierto que esto del Espíritu Santo viene de la mismísima Babilonia donde los judios de la clase alta fueron llevados en cautiverio, y como no tenían los reparos de los fundamentalistas actuales y pretéritos, incorporaron todo lo que les venía bien para dar mas contenido a su religión que no era muy sofisticada.

Oir hoy día a prelados conservadores hablar del Espíritu Santo, a mi me produce una sensación rara entre el sarcasmo y la ingenuidad.

Pero a lo que vamos.

La Iglesia se enfrenta a uno de sus momentos más bajos, porque ha perdido casi todo su poder de influencia y su relevancia, a efectos prácticos es casi nula.

Por una parte se debate entre fuertes contradicciones internas debidas a la posición paulina acerca de la mujer, (contraria), y el debate entre pobreza y la Banca Vaticana.

Por otra sus discursos acerca de los grandes debates del mundo está totalmente fuera de onda.

En el tema del crecimiento de la población están sujetos a una doctrina de igualar sexualidad y procreación, que ni los más arriscados se atreven a defender en público. (Y que los misioneros que estan sobre el terreno ignoran o rechazan publicamente).

En el tema de las desigualdades económicas crecientes, su alianza con las clases altas no les deja tener un discurso que sería considerado contrario a esa alianza, y cuando algun miembro de la Iglesia se sale del guión es perseguido con saña.

En la cuestión de los nuevos límites de la ciencia sencillamente ni se atreven a opinar y curiosamente hay pensadores que si lo hacen e interpretan la figura de Josua el Ungido y sus palabras en esa onda.

Todo lo referente a la mujer les causa inmensa zozobra, y ahora cuando la homosexualidad no es un problema para nadie, para ellos sigue siendo tabú a pesar de ser evidente su extensión dentro del clero.

Sobre el cambio climático tampoco se atreven a opinar, ni sobre sus consecuencias futuras o presentes.

De la energía pasan. Del buen gobierno de los países o el mundo tambien. De la corrupción ni palabra.

Acabado el comunismo buscan enemigos que les permitan enfocar su discurso, pero se encuentran con eso tan difuso que es el relativismo moral y el postmodernismo y no saben por donde meterle mano, ya que se dan cuenta que la mayor parte de los de su grey lo viven en la práctica y no hacen ni puto caso de lo que la Iglesia dice.

Los evangelistas les ganan la partida con los iletrados, y el agnosticismo entre los letrados.

Aunque han mejorado su capacidad de hacer espectáculos desde Juan Pablo II, los que van a sus eventos son los convencidos que militan en sectas como los kikos, los legionarios, etc.

El Papa que se acaba de ir no ha podido ni actualizar el mensaje ni limpiar los sótanos.

El que venga tendrá que hacerlo.

Como según San Malaquias este será el último de los sucesores de Pedro, no podemos esperar nada bueno.

Al tiempo.      

viernes, 8 de marzo de 2013

Centauros del desierto

Veo que se ha escrito un libro sobre la película The Searchers, aquí titulada Centauros del Desierto, y que dirigió John Ford a mediados de los años cincuenta, con John Wayne como gran protagonista.

El libro indaga ademas en la historia real sucedida en 1830 a una familia asaltada por los indios comanches y el rapto de la hija mas pequeña.

En la película la historia termina digamos, medio bien, aunque en la realidad terminó bastante mal porque cuando la niña fué rescatada ya era una comanche con tres hijos comanches, y su reintroducción en la vida "normal" fué un fracaso.

John Ford debió entenderlo así, ya que posteriormente filmó otra película aquí titulada Dos cabalgan juntos, donde aparece esta figura del rescatado, (en este caso un niño), que no se puede adaptar, y de una señora a quien la sociedad blanca no acepta, (tras haberse ensuciado a través de su forzada relación con un caudillo comanche).

Pero en The Searchers la chica todavía no ha tenido hijos cuando es rescatada y así su re-introducción pasa por ser "normal".

Lo que sucede es que por el camino, el protagonista, un ex-soldado confederado inadaptado, es quien se queda completamente fuera de juego porque la sociedad se moderniza y ni el ni los comanches tienen ya sentido y solo les espera la muerte (solitaria y marginal). Ese tema también lo tratará Ford en la película "La leyenda de Liberty Valance".

Y uno se pregunta: ¿por qué ya no se hacen películas como aquellas?

¿Acaso ya hay grandes dramas en nuestra existencia?

¿No es Bárcenas un gangster a la altura de LIberty Valance?

¿No son los responsables de la estafa Bankia un grupo organizado de delincuentes que perfectamente podrían ser una partida de comanches salvajes?

¡Ah! Lo que nos falta es un héroe.

Alguien que con desprecio de su seguridad y su patrimonio se lanza en persecución de los comanches a través del desierto de Arizona y Nuevo Méjico y les sigue durante años implacablemente.

Durante un tiempo pensamos que esa persona sería Garzón, pero ya se han encargado "los suyos" de neutralizarlo y ridiculizarlo.

Ahora solo tenemos a Rajoy, pero yo francamente no me imagino durmiendo a la interperie. Ni siquiera sacando valor de su cobardia como el abogado que cree que ha matado a Liberty Valance, cuando en realidad ha sido el viejo pistolero desde la oscuridad.

Pero alguien tendrá que situarse en el centro del dilema moral de enfrentarse a los villanos, porque si no, estos nos van a convertir en sus esclavos.

¿O ya lo han hecho?  

   

martes, 5 de marzo de 2013

Corinna, Corinna...

Cuando escuchábamos a Bob Dylan cantar esta canción hace muchos años no sospechábamos que una señora con ese nombre iba un día a poner de los nervios a nuestro pobre país.

¡Lo que nos faltaba!

Una aristócrata emparentada con el mayor filósofo de la edad moderna que lo mismo está de caza con los emires del petróleo que tomando té con el rey.

Y encima es una chica guapa que no se corta por los revuelos de la prensa internacional y contesta desde el Hola como una reina que es.

Y vemos a los del gobierno buscando papeles donde no los hay y a los del pasado gobierno mirándose el ombligo y cantando la palinodia, como si todos fuesemos tan gilis como ellos.

¡Hay que ver hasta donde se puede hacer el ridículo!

Es como si nos quisieran explicar que a los niños los trae la cigüeña y que los grandes negocios se hacen con papeles y con transparencia fiscal.

Como si no existiese el Club Bildeberg y otros cuyos nombres desconocemos, y como si los que mandan de verdad necesitasen que les venga el ministrillo de turno a tocarles los cataplines.

Verdaderamente la aventura cinegética de Botswana está causando mas problemas que el tsunami del Pacífico.

Sin ese malhado traspiés real nada de esto se hubiese aireado.

Ni sabríamos de la tal Corinna a la que toda esta exposición ha liquidado para los restos en su labor de relaciones públicas (y a lo mejos púbicas también), discreta y eficiente entre los que manejan los hilos y los que dirigen a los pueblos hacia su destino de terneras camino del matadero.

Como me gustaría mirar por un agujerito lo que sucede después de una de estas jornadas de caza en los marjales del rio Chobe.

Apuesto a que comenzaría a ganar dinero en la bolsa y a invertir con conocimiento de verdad.

Debe molar un montón estar en reuniones donde las azafatas son Corinnas von Wittgestein.