Cuando comenzaron a conocerse los resultados de las elecciones catalanas, este ya fatídico día del 21 de Diciembre de 2017, sentí de nuevo la indignación que me producen las decisiones del gobierno de mi país en relación a todo este asunto del proceso independentista-secesionista catalán.
Indignación al comprobar como se toman las decisiones incluso en ámbitos tan graves como es la rebelión de una parte del país.
Indignación al constatar como los secesionistas se burlan una y otra vez de nuestro gobierno.
Indignación al ver como se dilapida el capital de crédito internacional que tanto ha costado acumular a lo largo de las décadas que van del 78 hasta aquí.
No se trata de que yo sea incapaz de aceptar la voluntad popular de los catalanes.
Se trata de que los secesionistas engañan una y otra vez al gobierno español que va como el toro en la plaza del picador al banderillero y del banderillero al matador.
Se trata de que el gobierno tiene que pensar lo que hace y para ello tiene a su disposición todo el aparato del estado, del estado español que aquí si que hay que utilizar esos términos, para tomar decisiones con fundamento y no por pálpitos o intuiciones.
¿Por qué se convocan estas elecciones?
¿Por qué se aplica el artículo 155 de la Constitución si no se toman las decisiones necesarias para que sirva de algo?
¿Por qué se va a esas elecciones con el aparato de propaganda secesionista intacto?
Yo creía que el gobierno había convocado esas elecciones tan pronto porque disponía de información que permitía tener una cierta seguridad en un cambio de tendencia electoral.
Yo creía que el CNI y presidencia de gobierno sabían cosas que nosotros simples ciudadanos ignorábamos.
Yo creía que la "jugada" de Rajoy era una genialidad.
Y resulta que se trataba de un farol miserable, que la información del CNI es como la de Mortadelo y Filemón, y que las genialidades de Mariano y Soraya no dan ni para ganar las elecciones a secretario del casino de su pueblo.
¡Vaya par de inútiles!
De una tacada han conseguido legitimar al payaso Puigdemont, montar un pollo al Tribunal Supremo que ya veremos como termina, poner en marcha una inevitable reforma de la Constitución, liquidar al PP catalán y tal vez al español también, dejar al PSOE más tocado, dejarnos en ridículo en la UE y ante Estados Unidos y finalmente dar más alas al secesionismo que hoy celebra su victoria sobre la monarquía española, (que también sale muy tocada).
¡Que éxito!
Estoy deseando escuchar a los que siempre apoyan a ese sindicato de altos funcionarios, que algunos llaman PP, como nos explican que aquí no ha pasado nada, que esto lo arreglan los jueces, que la independencia es imposible y que todo, absolutamente todo, estaba previsto.
viernes, 22 de diciembre de 2017
Más vergüenza
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martes, 19 de diciembre de 2017
Atrévete a pensar
En realidad lo que dijo Inmanuel Kant fue: "atrévete a saber", pero yo no llego tan lejos y me conformo con que ante las diversas realidades de la vida nos atrevamos a pensar y a no quedarnos en la comodidad de los lugares comunes, las apariencias, las auto-definiciones y en general todo aquello que nos es mas cómodo asumir para no tener que aceptar que el mundo es un lugar mucho menos complejo de lo que nos cuentan los que viven de atizar el fuego de la pretendida complejidad.
Tal vez sea la cercanía de las elecciones catalanas lo que me pone filosófico y melancólico, o tal vez sea el cansancio y el horror que me producen los medios de comunicación que, en estas últimas jornadas, nos han machacado sin piedad contándonos las apocalípticas consecuencias de que ganen los hunos o los hotros, en unamuniana resonancia.
¿Que pasa aquí en realidad? me pregunto en diogénica reflexión, tratando de mirar mi patria desde ojos limpios de filias y fóbias, vamos, como si yo fuese un egipcio de la corte de Ramses III que abducido por un torbellino de espacio-tiempo ha sido transportado desde una cacería de gacelas hasta el atormentado Madrid de las navidades de 2017.
¿Que pasa aquí desde hace tanto tiempo?
¿Por qué los españoles no podemos dedicar nuestros esfuerzos a hacer progresar a nuestra sociedad progresando nosotros mismos, vamos, como si fuésemos ingleses o suecos, y nos dedicamos a jodernos la vida los unos a los otros?
¿Como es posible que con lo que hemos pasado a lo largo de los últimos dos siglos, sigan reapareciendo las formas de política cainita y los proyectos destructivos y disolventes, y la gente los sigan votando con entusiasmo?
¿Como es posible que sea un proyecto atractivo para casi cinco millones de personas la destrucción del sistema del 78 que ha sido el mejor de toda nuestra Historia?
Esa gente, ¿que tiene en la cabeza?
¿Como es posible que el carlismo, es decir la idea de volver a un mundo feudal y localista, pueda mover a millones de personas en el mundo de la globalización?
¿Como puede ser que se odie tanto los ideales de la Ilustración encarnados en la imagen de Madrid, que para ellos es Mordor, y se pretenda que eso es la modernidad?
Y eso no solo pasa en Cataluña.
Cuando vi a las gentes de Vic reunidas en la plaza mayor del pueblo atracándose de butifarra en honor a los presos "políticos" tuve una especie de epifanía.
Estamos asistiendo a una rebelión general de los paletos.
Primero sucedió en Vascongadas. Luego se ha extendido por los antiguos territorios de la Corona de Aragón. Pero también sucede en Galicia y parte de León. En Canarias. En Asturias. Y supongo que por todas partes.
El proyecto ilustrado de una España europea y abierta es contestado por los proyectos cazurros de cada mini-nación o "nacionalidad", y por los proyectos del odio a todo y a todos de los herederos de la FAI y las Milicias del Amanecer.
Cierto es que el proyecto de la España Ilustrada no se ha visto precisamente reforzado por los sucesivos escándalos de corrupción que han sacudido los cimientos del edificio constitucional abochornándonos y dejándonos sumidos en la tristeza.
Cierto es que hemos padecido y padecemos una clase política que causa vergüenza ajena en muchos casos.
Cierto es que el edificio de nuestro estado del bienestar se ha resquebrajado como consecuencia de las políticas económicas del pan para hoy y hambre para mañana y a políticas insensatas y demagógicas de gastar lo que no se tiene, por muy necesario que sea.
Cierto es que se ha pretendido llevar a cabo el proyecto ilustrado sin contar con el pueblo, lo que también es típico de nuestra ideología.
Todo eso es cierto y muchas más cosas también.
Pero, ¿que futuro nos espera si dejamos que los apóstoles del casticismo butifarrero y los guerreros morados salgan triunfantes?
¿A donde vamos a ir?
Publicado por Antonio Cordón a las 16:21 0 comentarios
jueves, 7 de diciembre de 2017
Jerusalén: ¿paz por territorios?
Uno de los encantamientos más funestos para la Humanidad es el que producen los mapas.
No hay nacionalismo que no gire en torno a un trozo de papel que abarca los territorios que se desean como lugar sagrado de la raza, cultura o tribu de turno, y no hay dictador o aprendiz de tirano que no dedique las horas muertas a los ensueños de espacios vitales, tierras de promisión o territorios irredentos arrebatados por los crueles enemigos en pasadas guerras.
Trazar lineas en los mapas es un placer infinito y a ello se han dedicado los caudillos y los diplomáticos de los imperios desde tiempo inmemorial.
A la gente que vive dentro de esos ensueños de papel que les den por saco. A nadie les importan un pito. Cuando la realidad no cuadra con el ensueño se asesina en masa, se producen "limpiezas étnicas", se acosa, se persigue y se expulsa hasta que la realidad cuadre o más o menos cuadre.
Y estos ensueños han sido particularmente desastrosos en Oriente Medio.
Sobre ese desdichado territorio, que un día fuese cuna de nuestra civilización, la occidental, porque en Oriente hubo otras cunas en el valle del Indo y en los grandes ríos de China, se han dibujado innumerables lineas y se han coloreado los trozos resultantes de tantos colores que ya hemos perdido la cuenta.
Allí, en aquellos territorios machacados por el Sol, coexisten fronteras reales con fronteras imaginarias. Fronteras oficiales con fronteras utópicas o, palabra maldita, históricas.
La frontera del antiguo reino de Israel, comparte territorio con la frontera de la Unma, con la del califato, con la del Imperio Otomano, y con las fronteras oficiales creadas en un despacho por diplomáticos franceses e ingleses en plena Gran Guerra.
Aquello es un berenjenal de imposible solución desde los mapas y desde los despachos de los políticos.
Y si estos políticos, como es el caso actual del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, carecen de sentido de la reflexión y pretenden arreglar los problemas a martillazos, entonces lo único que se consigue es agravar los mismos problemas que se pensaba arreglar.
Pero eso no quiere decir que otras políticas bienintencionadas de otros presidentes norteamericanos hayan solucionado algo o que pudiesen arreglar nada.
No puede haber una solución aceptable para todos porque los mapas de las diferentes partes se superponen sobre los mismos territorios, y Jerusalén es el colmo de la superposición.
Una ciudad que es a la vez capital eterna del reino de Israel, cuna irreductible de las religiones cristianas y santa capital del Islam no tiene solución posible.
Pretender que los israelíes vayan a renunciar a su capital "eterna" o que los árabes vayan a dejar sus mezquitas a los demás es tarea inútil.
El lema "paz por territorios" es ilusorio. Aquí en España con los catalanes nazionalistas o en Judea y Samaria con los palestinos y los colonos judios.
El ensueño de los mapas es demasiado fuerte.
La única forma de salir de ese círculo vicioso es olvidarse del tema y dejar que las personas dirijan sus energías a cuestiones positivas.
¿Es eso posible?
Si que lo es.
¿Cuantos cristianos se sienten agraviados por la situación de Constantinopla, que fue mil años capital del Imperio Romano?
¿Cuantos cristianos se rasgan las vestiduras por ver como la Iglesia de Santa Sofia, la más grande de la cristiandad, sea ahora un museo-mezquita?
Y sobre todo, ¿cuantos cristianos pondrían su vida o su seguridad en juego por recuperar la vieja ciudad del Bósforo?
Muy pocos y los que pueden pensar así son carne de psiquiátrico.
El problema es la situación de los pueblos árabes y su sentido de tener el orgullo pisoteado por los occidentales.
Y en esto si que se podría trabajar.
Hay una parte del trabajo que tienen que hacer ellos mismos porque la modernización del pensamiento musulmán solo les compete a ellos, y ójala que puedan hacerlo, pero hay otra parte que si se podría comenzar a abordar.
Mientras haya millones de jóvenes en aquellos países cuya esperanza de tener una vida satisfactoria pase por recurrir a la religión y a sus promesas de paraísos post-mortem, no hay solución posible.
Cuando los jóvenes musulmanes puedan aspirar a un buen empleo según sus capacidades y no según su pertenencia a una familia pudiente, entonces los agravios por cuestiones de mapas serán mucho menos lesivos para su orgullo.
Cuando los jóvenes musulmanes puedan sentir legítimo orgullo de los logros de sus sociedades sin tener que recurrir a las glorias pasadas, entonces el mundo comenzará a cambiar para mejor y entonces Jerusalén también puede convertirse en un museo como Santa Sofía.
Pero para eso hay que dejar de tocar los cataplines, unos y otros, y comenzar a tomar medidas positivas. Los unos y los otros.
El mundo musulmán tiene que salir del ensueño de la religión y entrar en la modernidad como hizo el mundo occidental.
Y el mundo occidental tiene que entender que los musulmanes tienen derecho a organizarse como estimen conveniente, y sobre todo que tienen derecho a su orgullo nacional.
Y por favor, dejemos de tocarles las narices.
Publicado por Antonio Cordón a las 12:33 3 comentarios
sábado, 2 de diciembre de 2017
Africa y las migraciones
De los treinta primeros países del mundo en cuanto a natalidad, veintiocho son africanos. El décimo es Afganistan y el trigésimo es Timor Oriental. También entre los primeros cuarenta aparece la Franja de Gaza.
Africa tiene actualmente 1.200 millones de habitantes. Se calcula que para 2050 tendrá 2.500 y para 2100 serán 5.000 millones. De todos esos millones, el sesenta por ciento tiene menos de veinticinco años.
Gracias a la cumbre de Abiyán nos enteramos de estas cifras y de la situación que se vive en aquel gran continente, que pese a lo que se suele creer, vive una situación mucho mejor que hace solo unos años.
La tragedia es que esos crecimientos económicos están sacudiendo como un terremoto la frágil estructura social de aquellos países y está lanzando a millones de personas al sendero de la migración.
Masas de campesinos están abandonado su lugares tradicionales de residencia para trasladarse a ciudades en las que buscar unos hipotéticos empleos que en su mayor parte sencillamente no existen.
En contraste con las crecientes zonas de chabolas que rodean las ciudades, hay una nueva clase media que si mejora su nivel de vida, que se adhiere a los valores de la sociedad moderna, que tiene menos hijos y que quiere prosperar y aprovecha las oportunidades de los trabajos burocráticos o de servicios en estados cada vez más complejos, las nuevas industrias, la construcción y el turismo.
Africa está creciendo, si, pero no es suficiente para absorber el tremendo boom de natalidad propiciado por la mejora de las condiciones sanitarias y el aumento de las expectativas de vida que viene de la mano de la paz.
Lo cierto es que en esas economías crecientes el número de jóvenes que no encuentran empleo es enorme.
Dicen las estadísticas que es del 30%. No me lo creo. Debe de ser mucho mayor.
Si recordamos nuestro propio proceso de industrialización, tuvimos la suerte de que por los años cincuenta la industria era muy intensiva en mano de obra.
La gente salía de Extremadura, Andalucía o La Mancha, llegaban a Madrid o Barcelona y se "colocaban" en las nuevas industrias que se creaban en torno a los Planes de Desarrollo.
Gracias a eso crecía el consumo y se producía el famoso círculo virtuoso de que a más empleo, mayor demanda y con esta mayor demanda seguía creciendo el empleo.
En Africa no sucede lo mismo porque las nuevas industrias allí como aquí necesitan muchos menos trabajadores y por tanto la riqueza solo alcanza a una minoría. Los demás quedan al margen.
Así que en Africa se están creando sociedades muy duales.
Sociedades en las que se percibe la situación de bienestar asociada a un buen empleo pero ese buen empleo no se alcanza. Y esa realidad es lo que empuja a miles de personas a la emigración.
Sociedades que carecían de incentivos para emigrar cuando eran comunidades rurales, ahora reciben todo tipo de incentivos paradojicamente en el momento es el que están despegando.
Lo mismo pasó en España con los excedentes de emigrantes del campo que no conseguían ese empleo soñado en las ciudades. Se marchaban a Alemania, Suiza, Bélgica, o donde tocase.
La diferencia es que los excedentes españoles, italianos o portugueses encajaban en las demandas de una industria creciente en los países de recepción.
Y eso no ocurre ahora con los excedentes africanos.
Para empezar son muchos mas. Y para continuar llegan en una situación en la que los países de acogida tienen también problemas de desempleo.
La situación es muy problemática.
Los africanos van a seguir llegando a miles o a cientos de miles cada año.
El desarrollo de sus países no se va a acompasar con sus tasas de natalidad a lo largo del siglo actual.
La industria no crea empleos de baja cualificación, ni aquí ni allí.
Los servicios están ya saturados de empleos de calidad decreciente.
El estado de bienestar no va a poder resistir la presión de las demandas sociales.
Por favor, si a alguien se le ocurre alguna idea, ¡que la diga!
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jueves, 30 de noviembre de 2017
El mito de los "rohinyá
Ya he comentado aquí varias veces como los creadores de realidades virtuales al servicio del imperio nos cuentan historias tendentes a justificar las acciones que vendrán a continuación.
Sucedió con las "primaveras árabes" o con la "revolución naranja".
Se trata de poner un nombre poético a unos acontecimientos que si recibiesen el nombre que habitualmente les pondríamos no llamarían la atención, no evocarían las imágenes que los manipuladores quieren que nos evoquen y por tanto pasarían totalmente desapercibidos.
Imaginemos que las dichas primaveras se hubiesen calificado como manifestaciones estudiantiles, o todavía peor como revueltas juveniles, o que la revolución naranja hubiese sido denominada como lo que era, o sea, una revuelta anti-rusa o directamente un golpe de estado contra el gobierno legítimo.
¿Como justificar después la intervención en Siria o la ayuda a Ucrania?
El imperio no puede apoyar unas revueltas estudiantiles o un golpe anti-ruso, pero ¿como no apoyar una primavera o una revolución popular?
Si los separatistas catalanes hubiesen sido denominados liberadores del yugo español por los medios imperiales a estas horas Cataluña ya sería independiente hiciésemos lo que hiciésemos los españoles.
Afortunadamente el imperio está ocupado en otros menesteres como es el caso de Birmania.
Es difícil inferir que demonios quiere el imperio en aquel remoto país cuya riqueza está basada en el caucho y cuatro cosas más y cuya población vive mayoritariamente en un universo mítico donde se adora a los elefantes albinos. No es broma.
Cierto que los militares birmanos, que al menos exteriormente conservan los modos y vestimentas de los viejos regímenes comunistas, controlan el país bien directamente o por intermedio de los políticos locales, pero es que allí solo los militares parecen tener algún plan como se ha visto cuando llegó al poder la líder de la oposición Aung San Suu Kyi, hija del primer presidente del país, que colaboró con los japoneses en su momento aunque luego parece que se arrepintió.
Y es que sel líder de un país que vive en la edad media no tiene tanta gracia. Allí la gente tiene que resolver cosas tan elementales como que va a comer al día siguiente y de vez en cuando se cabrean con los que mandan pero cambiar los políticos no llena la escudilla y el ciclo vuelve a comenzar.
El caso es que los militares birmanos cuentan con el apoyo de los chinos así que será por eso que estamos ahora escuchando historias sobre los rohinyá y su calvario.
Pero ¿quienes son estos rohinyá?
Birmania tiene la desgracia de hacer frontera con uno de los estados más pobres del mundo: Bangla Desh o lo que se llamaba antiguamente Bengala Oriental.
Un lugar pantanoso donde se hacinan millones de personas que, eso si, se reproducen a toda velocidad a pesar de las hambrunas, las enfermedades y las catástrofes.
A su lado Birmania es un verjel y eso hace que por la frontera se cuelen los bengalíes a miles, o cientos de miles.
A los birmanos que son muy nacionalistas y amantes de lo suyo eso no les gusta y ahora parece que se han tomado la cosa a pecho y están hostigando a los bengalíes para que se vuelvan a su casa.
Me imagino que como suele pasar en estos casos los modos y maneras no serán precisamente de cortesía.
Pero leer expresiones como "extremistas budistas" me parece de traca.
Efectivamente los birmanos son budistas, pero de la misma manera que no seríamos capaces de imaginar a extremistas benedictinos, yo no soy capaz de imaginar como de las doctrinas de Sidharta Gautama Sakyamuni se puede derivar la quema de aldeas, el asesinato de niños o la violación de mujeres.
El budismo no tiene nada que ver con estos hechos como cualquier persona razonable puede imaginar y los rohinyás podrían ser musulmanes suníes o católicos que daría lo mismo.
Esto es lo que sucede cuando las migraciones alcanzan un nivel que pasa a ser considerado amenazador por el pueblo receptor.
Los birmanos, que recordemos que son un pueblo en el que cada familia, por humilde que sea, alimenta a varios monjes que pasan cada día con su escudilla vacía para que se la llenen, o sea que para compasivos ellos, saben que tienen al lado un auténtico apocalipsis demográfico e intentan torpemente resolver un problema insoluble.
Pero cuando los imperiales comienzan a montar sus historias sus víctimas pueden darse por jodidas.
La candidez de las poblaciones occidentales ha llegado a tal extremo que nos tragamos las historias que nos cuentan con tal facilidad que los manipuladores ya ni se molestan en ser verosímiles.
Me gustaría ver que haríamos nosotros si millones de rohinyás okupasen media costa andaluza.
O mejor todavía que okupasen Florida.
¿No quería hacer Trump un muro como la gran muralla china para que no llegases los rohinyás mejicanos?
Publicado por Antonio Cordón a las 18:22 1 comentarios
martes, 28 de noviembre de 2017
Los valores de la manada
¿Que valores quedan en la sociedad occidental en este Noviembre de 2017 a tenor de lo que se escucha en las sesiones del juicio de "la manada"?
¿Cuales son los valores que quedan de aquellos que a nosotros nos enseñaron nuestros abuelos, nuestros padres y nuestros maestros?
Decía Ludwig Wittgenstein que lo malo de los valores es decidir cuales son ya que en todo caso son inmateriales, no se pueden objetivar, no existen más allá de nuestras mentes y no pueden ser objeto de la Ciencia.
Eso es así, pero convengamos en que la honestidad, la laboriosidad, la prudencia, la caridad, el valor, la inteligencia, la simpatía o la hospitalidad son mejores, así en abstracto, a la deshonestidad, la vagancia, la temeridad, la avaricia, la estupidez, la antipatía, o la frialdad.
Reconozcamos que aunque las minorías que gobiernan el mundo nos den cada día ejemplos de todos los vicios, siempre preferiremos en nuestro corazón a la madre Teresa de Calcuta a un tiburón de Wall Street.
Sabemos en nuestra mente lo que es bueno y lo que es malo, pero seguramente no recibimos suficientes incentivos para portarnos bien y a la vez los medios de comunicación nos proyectan cada día una catarata de incentivos para portarnos mal.
El Ministro Montoro ya no se molesta en llamar a nuestro compromiso con la sociedad. ¿Como podría después de lo visto en la clase política? Se limita a amenazarnos con todos los males del Leviatan estatal si no cumplimos.
Y como les decimos a los jóvenes que no se comporten como los miembros de la manada, uno de ellos guardia civil y otro militar, si por todas partes se escuchan loas al "pleno goce del sexo" e invectivas a quien no lo practica.
Y ¿que les decimos a los padres que quieran saber a donde van sus hijas de dieciocho años cuando desaparecen de casa y aparecen borrachas a las tres de la mañana en la Plaza del Castillo de Pamplona?
En una sociedad que ha hecho de la auto-realización su bandera, ¿quien va ahora a ponerse a discutir la libertad de cada uno a hacer lo que le venga en gana?
No se si técnicamente los hechos de aquella madrugada constituyen una violación o no. Eso se lo dejo al pobre juez que tiene la patata caliente en su mesa.
Lo que si se es que cinco tios como castillos abusaron de una joven de dieciocho sin dar al hecho otro sentido que el festivo, por eso lo grabaron, y después la abandonaron como el que tira un pañuelo usado.
Y esos hechos puede que no tengan cualificación delictiva pero si que la tienen en el ámbito de la moral, la ética y la decencia.
Se trata de una barbarie repugnante que avergüenza al género humano.
Se trata de una caída a los infiernos que me temo esté mucho más generalizada de lo que parece.
Tarde es ya para volver a los valores cristianos en occidente pero a algún sitio tenemos que volver o ir.
No creo que podamos ni acercarnos a los valores de Héctor el héroe troyano o de Sócrates el héroe ateniense, pero este arrastrarnos por el fango ya dura demasiado.
De tanto comportarnos como cerdos ya nos empiezan a salir pezuñas.
Publicado por Antonio Cordón a las 18:30 0 comentarios
jueves, 23 de noviembre de 2017
Miedo a pensar
Cada vez me cuesta más trabajo refrenarme cuando hablo con gente que apoya sus argumentos en prejuicios o dogmas de cualquier tipo.
En la entrada anterior a esta me refería a uno de esos tópicos que es el fantasma del franquismo que agitan con igual entusiasmo izquierdistas y nazionalistas, pero hay muchos más. La iglesia, la inquisición, la sed de oro de los conquistadores, etc. A estos cliches de los izquierdosos vintage se han añadido los cliches de los izquierdosos nuevos como son el machismo, el chapapote, el animalismo, y otro nuevo etc.
Gracias a tan cómodas perchas no hace falta discurrir mucho. Todo acontecimiento puede ser caracterizado como un atentado machista, un juicio franquista, una actividad de crueldad animal, un nuevo prestige, una declaración inquisitorial fascista, una provocación machista-franquista, y así.
No hay que pensar. No hay que demostrar nada. Como te coloquen el sanbenito estás perdido.
En una época en la que la información está más a nuestro alcance que nunca, parece que nos hemos acostumbrado a dejarnos llevar por la marea de los tópicos que nos conduce inexorablemente al redil del adocenamiento en el que luego políticos sin escrúpulos ya se encargarán de pescar.
No hay manera de escapar de los lugares comunes.
Si enciendes la tele te cae una catarata de topicazos desde el primer segundo de cualquier programa "informativo".
Lo mismo sucede en la radio. Como tengas una mente mínimamente crítica tienes que estar cambiando de emisora continuamente para evitar que te de un ataque de apoplejía.
Y los periódicos son el altar de la bellaquería donde es tan fácil rastrear el hedor de las campañas de uno u otro signo que resulta un insulto a la inteligencia ver las portadas de cada día.
En internet los esbirros y asesinos a sueldo de los diferentes odios en liza encuentran un ambiente más propicio que las bacterias en la crema pastelera y la mayonesa.
Los linchamientos públicos se suceden como si tal cosa y las diversas parroquias celebran las ocurrencias de los suyos como si se tratase de piezas de oratoria ciceroniana.
El tema catalán es tan vomitivo porque es muy difícil encontrar informaciones independientes. Cuando sale alguien que intenta dar opiniones centradas y basadas en hechos queda sumergido por el tsunami inevitable de los que se niegan a analizar los datos y prefieren seguir chapoteando en el fango de los topicazos.
Pero cójase cualquier otro tema y es lo mismo. Da igual que se hable de sequía como de la guerra en oriente medio o de Rusia o de "las drogas". Todo son lugares comunes y argumentos trillados.
Y luego están los tópicos económicos, que van desde el España nos roba al del capitalismo asesino.
Seguramente a lo largo de la Historia los tontos han sido muchos más que los listos, lo que pasa es que antes se consideraba lo normal que fuesen los listos los que gobernasen y ahora los tontos exigen que otros tontos como ellos ocupen la dirección de los países.
No solo eso. Exigen que todas las decisiones sean "democráticas".
Democráticas quiere decir que se vote y los que saquen más votos deciden no solo lo que se hace sino también lo que se piensa.
Así si la mayoría decide que España es un país fascista, pues esa es la línea de pensamiento general y si la mayoría decide que pasemos del sistema métrico decimal a medir en pies y arrobas pues de cabeza.
Esta forma tan subversiva de pensar se impone con la inestimable ayuda de los medios de comunicación que simplemente siguen los deseos de las masas y los legitiman con argumentos peregrinos aunque cargados de peso democrático.
Los que se oponen a esta avalancha de populacherismo tienen que refugiarse de inmediato en cenáculos clandestinos dado que inevitablemente son tachados de antidemócratas, fascistas y machistas.
Francamente no se lo que hay que hacer para que el gobierno de los bienes comunes quede en manos de personas capacitadas.
A lo mejor hay que pasar al comunismo chino o a la monarquía civil de Singapur.
Tiene narices que tengamos que admitir que las reglas democráticas elevan al poder a los berzotas y que solo en los países de oriente donde se ignora la democracia los listos llegan al poder.
En todo caso no tenemos que tener miedo a pensar porque algo vamos a tener que hacer si no queremos que los tontos alcancen la victoria final.
Si, si, ya lo sé.
Soy un franquista, fascista, machista, capitalista, etc....
Publicado por Antonio Cordón a las 20:00 0 comentarios
miércoles, 22 de noviembre de 2017
Franco no termina de morirse
Ahora que acabamos de pasar otro aniversario de la muerte del dictador ferrolano, sea este aniversario el 19 o el 20 de Noviembre, resulta muy revelador del estado de nuestro subconsciente colectivo la perdurabilidad de los factores fundamentales del periodo histórico que comienza en 1936 y termina con el deceso del general.
No soy capaz de establecer un criterio claro sobre la capacidad de los que vivimos aquel periodo, en mayor o menor extensión, de sobreponernos a los lugares comunes sobre aquellos años y mantener opiniones objetivas y distantes sobre el periodo y sus protagonistas.
Stanley Payne, en su nuevo libro "En defensa de España: desmontando mitos y leyendas negras", dedica bastante espacio a la figura de Franco y su régimen y es capaz de acercarse al personaje y sus actos desde una perspectiva desapasionada, pero lo normal es que los españoles no seamos capaces y a lo mejor no lo seremos nunca.
La persistencia de los nazionalistas catalanes en utilizar el franquismo como sinónimo de España da idea no solo de sus fijaciones personales sino del peso que las imágenes que suscitan estos términos, dictadura franquista, represión franquista, política franquista, en el imaginario colectivo catalán y español.
Es decir, que los nazionalistas los utilizan porque son efectivos. Y también los usan con profusión la izquierda y los populistas por las mismas razones. La memoria de Franco y su régimen es todavía muy alargada.
Pero la cuestión realmente es ¿fue tan malo aquel periodo, o es que el relato del periodo forjado desde la oposición clandestina y muy minoritaria ha sido el que finalmente ha prevalecido?
Porque en realidad, en vida del general a la mayoría de la gente les parecía una situación aceptable ya que en España durante los cuarenta años aquellos las cosas había ido a mejor de forma evidente. Es más, la mayoría de los opositores no provenían de los sustratos humildes de la sociedad sino que provenían de la burguesía.
Y esto incluye a Cataluña, donde el triunfo de las armas franquistas había sido acogido con júbilo por esa misma burguesía catalana. Como recuerda Ester Tusquéts, "habíamos ganado la guerra...."
El periódico La Vanguardia era más franquista que el Arriba y los industriales catalanes se morían por hacerse fotos con el Caudillo cada vez que iba a Barcelona.
No en vano durante los planes de desarrollo Cataluña recibió unos aportes industriales como ninguna otra región de España, empezando por la SEAT y terminando por la industria química o farmacéutica.
Cuando Pujol, don Jordi, se hizo independentista con la complicidad de los monjes y curas de Monserrat, aquello no dejaba de ser una cosa minoritaria presidida por un personaje oscuro que provenía de una estafa bancaria (Banca Catalana).
La misma Cataluña del "prusés" era tan franquista o más que el resto de España. Dos insignias de oro y brillantes concedió el Barsa al Caudillo. Una más que los demás clubes. La primera a lo mejor era por obligación. ¿Pero la segunda?
Claro que hay que recordar que el Nou Camp se construyó por aquellos tiempos....
El caso es que pese a los esfuerzos de muchos demócratas, los que si que estuvieron en la oposición y los que a posteriori se convirtieron en demócratas "de toda la vida", por demonizar a Franco, lo cierto es que la Historia nos ofrece una imagen más benévola del personaje cuando esta imagen se acuña desde el exterior.
Dice Payne que el modelo seguido en España, es decir, autoritarismo, limitación de derechos políticos, dirigismo económico y paternalismo social ha sido seguido por coreanos del sur, taiwaneses, singapurianos y chilenos con bastante éxito y por otros pueblos con menor éxito como los argentinos y otros países hispano americanos. El caso es que el modelo franquista creó escuela.
Personalmente me fastidia admitir que Payne tiene razón, como la tiene cuando compara el número de víctimas de la represión franquista con las de otros dictadores, para indicar que la cifras españolas nada tienen que ver con Stalin, Hitler, Mao, Pol Pot, etc
Franco no era fascista, otro mito que utiliza con profusión la izquierda española, sino que era un conservador católico imbuido de una idea de estar investido de un mandato divino de carácter providencial. "Caudillo de España por la gracia de Dios" decían las monedas.
Hay que recordar que Franco no estuvo en las conspiraciones para derribar la república que comenzaron tras las elecciones que ganó (ahora sabemos que de forma fraudulenta) el Frente Popular y que solo se sumó cuando todos le garantizaron que las cosas se harían a su manera.
Y su manera era despreciar a los políticos, desconfiar de los financieros y empresarios, y tratar al pueblo como un rebaño de menores de edad, inteligencia reducida y brutalidad generalizada. O sea muy en línea con pensadores como Hobbes o Jean Bodin.
Y su política en realidad estuvo mucho más influida por el autor del Leviatan que por las ideas de Hitler o Mussolini.
No es que yo me vaya a poner a ensalzar a Franco pero ya me cansa tanta estupidez en torno a los males del franquismo y tanta fijación de los perroflautas y nazionalistas en desacreditar las políticas de nuestro país a lo largo de la Historia.
La guerra civil fue un desastre, pero no fue una maldad de la derecha. Fue culpa de todos.
La represión en las zonas rebeldes fue feroz, pero no lo fue menos en la zona gubernamental.
El comportamiento del régimen en la época de la guerra mundial fue acorde con unos tiempos horribles donde no se salva nadie en Europa.
Y después vino una vida de pobreza y rigor moral enfermizo que a la luz de los datos no se como podría haberse evitado.
Franco podría haber tenido altura de miras y haberse marchado antes.
Podría haber aligerado la presión antes.
Podría haber limitado el número de asesinatos políticos llevados a cabo en condiciones de legalidad tortuosa.
Podría en suma haberlos librado de vivir como súbditos y permitirnos ser ciudadanos de pleno derecho como somos ahora.
Si. Podría haberlo hecho. Y no lo hizo.
Pero el franquismo no es comparable al estalinismo. Ni siquiera al castrismo.
Si no somos capaces de comenzar a juzgar el periodo franquista como un tiempo con luces y sombras y nos seguimos empeñando en considerarlo como el mismo infierno no vamos a ser capaces de entender que la Historia de España como un relato que viene de antiguo, y cuyas etapas están todas relacionadas con las anteriores sin solución de continuidad.
El franquismo no es un agujero negro que interrumpe una evolución a mejor.
Es solo otra etapa de un camino que nos ha traído hasta aquí.
Y dado que estamos mucho mejor que en los años veinte del siglo pasado, algo bueno tuvo que ocurrir también en aquellos cuarenta años.
Aunque yo, hubiese preferido vivirlos como Stanley Payne desde lejos.
Publicado por Antonio Cordón a las 11:08 0 comentarios
martes, 14 de noviembre de 2017
Rusia ciber-ataca
Como la mayoría de los españoles no se ha enterado todavía de que vive en el siglo XXI y siguen erre que erre con la guerra civil y el general Franco, esto de los ciber-ataques de Rusia les debe sonar como una especie de enfermedad, como la gripe asiática o algo así, pero lo cierto es que con la crisis catalana España se ha colocado en otro de los campos de batalla de la geo-política mundial.
En el primero, el enfrentamiento entre corrientes islámicas, ya nos afectaba de forma importante por nuestra situación geográfica, pero este segundo frente que podríamos denominar, como en la segunda guerra mundial frente del este, nos ha pillado por sorpresa.
Los más avezados comentaristas ya han recordado los ataques sufridos por los países bálticos en estos últimos años, o los sucedidos en Ucrania más recientemente, o ya los detectados durante las campañas electorales del brexit, presidenciales norteamericanas, francesas, etc.
Rusia está retomando su rol de potencia mundial y no solo lo está haciendo con sus barcos y tanques sino también con una presencia inusitada en las redes telemáticas.
También China y Corea del Norte han potenciado sus sistemas de intervención en el hiperespacio y han dado muestra de su capacidad de alterar el orden y penetrar sistemas considerados por ellos como enemigos, tal y como le sucedió a la compañía Sony tras producir una película crítica con el régimen coreano.
Lo que sucede es que se está aplicando en las redes el célebre principio de las escuelas de negocios "tit for tat" o sea ojo por ojo diente por diente, es decir que si me haces una yo te la devuelvo...siempre.
Y Rusia tiene muchos motivos para estar geo-políticamente cabreada.
Lo de Kosovo fue una injuria no solo innecesaria a los eslavos sino una decisión desastrosa para toda Europa, que tiene que lidiar ahora con un estado fallido y criminal donde gobiernan delincuentes y que solo exporta bandas de mafiosos violentos. ¿Para qué?
Pero lo de Ucrania fue demasiado.
Vale que ese territorio sea la frontera entre Europa y Rusia y que cuanto más grande sea y más favorable a los intereses occidentales mejor, pero es que para los rusos es exactamente lo mismo y por lo tanto se debería haber buscado su neutralidad y desmilitarización y no su incorporación a la OTAN.
Tanto más cuanto la actual Ucrania es en realidad la suma de dos países diferentes, uno que siempre fue autro-húngaro o polaco y el otro que siempre fue ruso.
Casar esas dos realidades no fue ninguna buena idea, como no lo había sido antes casar a los croatas con los serbios por las mismas razones de antes.
El caso es que los rusos nos la tienen jurada a los europeos y van a aprovechar cualquier resquicio para actuar en toda situación suceptible de provocar división y caos en Europa.
España está mas o menos preparada para enfrentarse a las consecuencias del frente sur y medio oriental, pero de lo de Rusia creíamos estar muy lejos a pesar de tener algunas tropas OTAN desplegadas en Lituania.
La cuestión es que en el ciber-espacio las distancias son nulas y da igual que nos manden un troyano desde el extremo de Siberia como si nos lo mandan desde Alcorcón.
La Guardia Civil cuenta con un centro de protección de las redes pero ya se ve que no es suficiente.
Necesitamos muchos más recursos en medios para librar las guerras del futuro de los que necesitamos para las guerras convencionales, pero sobre todo necesitamos cambiar nuestra mentalidad y bajarnos de la actual pachorra para ponernos en guardia contra los muchos enemigos que tenemos.
Es evidente que los servicios de seguridad e información del Estado han fracasado bastante claramente en la crisis catalana, pero tomemoslo como una oportunidad para cambiar las cosas.
La secesión catalana ha cambiado ya muchas cosas. Nos ha devuelto el sentido de país que creíamos perdido.
Ahora tiene que servir para recordar en sentido de la defensa de lo que es nuestro.
Publicado por Antonio Cordón a las 12:01 0 comentarios
sábado, 11 de noviembre de 2017
Más Historia de España
Volviendo sobre el tema de la visión negativa de nuestra Historia que tenemos los españoles, leo en una crítica a la nueva película de Agustín García Yanes "Oro", que en las andanzas de aquellos españoles por tierras americanas "comenzó la decadencia del imperio".
Hay que ser un merluzo para decir que la decadencia del imperio empezaba cuando en realidad lo que empezaba era el propio Imperio, pero es que es así como piensa la mayor parte de los españoles. Y eso es muy lamentable.
Reducir la gesta de los españoles en las nuevas tierras a unos asesinatos y saqueos es tan corto de vista como reducir la Historia de Estados Unidos a la matanza de Wounded Knee. (Ya se que casi nadie conoce aquella matanza y eso es precisamente el punto).
Mientras que nosotros nos regodeamos con las partes más oscuras de las epopeyas americanas, y lo hacemos desde que nosotros mismos nos encargamos de darlas a conocer, véase la obra de Bartolomé de las Casas, los demás las ponen cuidadosamente en un rinconcito de los libros y ponen el acento en su lado brillante que también los tienen.
Pero es que nosotros también los tenemos.
Claro que hubo matanzas. Las hubo en la misma medida que las hay en cualquier conquista. Como las hubo en las conquistas de Julio Cesar o de Alejandro, como las hubo en las de Ciro o los faraones, como las hubo en la yihad musulmana o en las conquistas de Gengis Jan. Siempre hay matanzas.
La cuestión es que nosotros en America, además de matanzas, construimos ciudades. Universidades. Hospitales. Carreteras. Puertos.
Y nosotros llevamos a cabo un debate de la mayor altura intelectual para determinar si los indígenas de las nuevas tierras eran seres humanos como nosotros y decidimos que si lo eran y en función de esa decisión se promulgaron leyes, LEYES, que determinaban que los indígenas eran ciudadanos de pleno derecho de los reinos hispánicos, que no se podían esclavizar y que estaban bajo la protección real.
Eso se hizo en España. Los interesados pueden buscar en google "Controversia de Valladolid".
Mas que las espadas toledanas, fueron los virus los que diezmaron a las poblaciones indígenas, y posteriormente, y como sucede con todas las poblaciones que en el mundo son absorbidas por culturas más poderosas o eficientes, el alcohol hizo también estragos y los sigue haciendo.
Pero no hay forma.
Cada vez que hacemos una película sobre la conquista de los reinos americanos nos ponemos a nosotros mismos como un atajo de asesinos sedientos de oro masacrando a los felices indígenas que vivían en una arcadia feliz hasta que llegamos nosotros para arruinar su paraíso.
Así Cortés, en lugar de ocupar un lugar junto a Cesar o Alejandro es conceptualizado como "asesino", y nos quedamos tan anchos.
De nada sirve que recientes excavaciones en ciudad de Méjico hayan confirmado que los aztecas eran asesinos masivos o genocidas sin más, y de nada sirve que sepamos que al ejército de Cortés se sumasen miles de voluntarios indígenas deseosos de librarse de los tiranos homicidas.
Nada, nosotros a lo nuestro que es denigrarnos.
Me pregunto cuantas películas de indios y americanos describen a los americanos como locos sedientos de sangre. Muy pocas, ¿verdad?
Incluso las más críticas suelen presentar a los indios como salvajes incivilizados.
Pues nosotros nada. Los españoles unos cerdos criminales. Los indios unos seres beatíficos amantes de la naturaleza.
Y además, añado yo, lo que no se puede dudad es que los españoles somos unos ignorantes de nuestra propia Historia, y unos masoquistas de tomo y lomo que disfrutan sacando lo peor de nuestras andanzas.
¿Como es posible que podamos creer que un atajo de cerdos sedientos de sangre y oro fuésemos capaces de construir ciudades como Lima o Mejico y dejar un legado cultural que perdura quinientos años más tarde?
Que había cerdos sedientos de sangre, sin duda, pero algo más debía de haber, ¿no?
Publicado por Antonio Cordón a las 18:19 2 comentarios


