lunes, 25 de junio de 2007

El gobierno español me da una alegría

Por fin, después de tantas tonterías y sandeces, algo sale coherente sale del gobierno español en temas tecnológicos. Ha costado sangre, sudor y lágrimas (casi diría que literalmente) pero hoy el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (no sé si algún día entenderé por qué estos tres sectores están bajo un mismo techo), por medio de su cabeza, Joan Clos, ha hecho una declaración de intenciones más que interesantes:

P. Un tema que preocupa a los internautas es la posibilidad de que se regulen las descargas desde Internet o el intercambio de archivos. El ministerio ya hizo un intento.

R. No vamos a intentarlo de nuevo. Todo el proceso de las descargas por Internet está creciendo muchísimo y es prácticamente imposible regularlo de manera eficiente. Estamos en el bando de los que promovemos la libertad".


Esto es como una de las grandes revelaciones. Finalmente parece que entienden que la compartición de archivos es algo natural, una evolución de la red, que es tan imparable como lo puede ser el curso de un río en su camino hacia el mar.

Como bien dice Enrique Dans es su blog, una vez que aparece una tecnología disruptiva que es adoptada por el gran público y cambia las leyes del mercado, es inútil resistirse a ello. Hay que convivir con ello, cambiar la visión, la forma de pensar, y mirar el problema como lo que realmente es: una nueva fuente de oportunidades.

No obstante, nuestra felicidad no puede ser completa. Aún queda pendiente el tema del canón, del que parece que no se van a desprender de momento. Estamos pendientes de su resolución, que esperemos que sea acorde con el nuevo contexto en el que nos encontramos, que muchos se empeñan en negar. Simplemente, la cadena de valor ha cambiado y ya no hacen falta tantos intermediarios o hacen falta otros distintos. El canon no es más que una forma de mantener con vida de forma artificial a un enfermo agonizante, como es la actual industria discográfica. La música exisitó antes, existe durante y existirá después de ellos, así que no creamos todo lo que nos dicen. Simplemente tratan de defender su status quo, que les reporta beneficios. El cambio siempre es impredecible....

Mientras tanto, otros siguen tratando de combatir lo que se aproxima. Cambiar los paradigmas mentales es difíciles, y más aún en EEUU donde más que nunca se cumple aquello de poderoso caballero es don dinero. Si las discográficas pagan, AT&T o quien haga falta hace lo que se les pida. Menos mal que Europa se mueve al son de otra melodía. Más lenta y menos innovadora, sin duda, pero más pegadiza.


2 comentarios:

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

El problema viene cuando luego aparece la ministra de cultura dando por culo, pero bueno, al menos hay alguien coherente por ahí...

Alejandro Cordón dijo...

¡Qué gran comentario! Totalmente de acuerdo. Una lástima que los "artistas" (por llamarlos de alguna forma) tengan tanto poder...