viernes, 5 de junio de 2009

En la ola de Google

Después de una semana bastante cargada que ha provocado que Google Reader me desborde por encima de los 1000 posts pendientes de leer, por fin hoy he podido sacar un rato para ver la presentación que hicieron el viernes pasado los chicos de Google, en la que vio la luz Wave. Por cierto, un vídeo que he visto en YouTube XL, el nuevo formato preparado para televisores, que está realmente bien.

Mucho se ha comentado a lo largo de esta semana acerca de Wave y casi todas las palabras orbitan alrededor de las mismas impresiones: es tan complicado de explicar como útil y sencillo. Esta cualidad, que en principio parece contradictoria, va a quedar patente ahora mismo, cuando trate de describir el servicio.

Google Wave es la propuesta de Google para poner en común todas las herramientas de comunicación y colaboración en Internet sobre un mismo tapete. Partiendo de la base de unir e-mails y chats en una sola conversación se desarrolla todo un ecosistema de funcionalidades y extensiones que facilitan la comunicación entre usuarios. Digamos que es un paso (de gigante) más allá de la integración del chat en Gmail y la colaboración en Google Docs.

¿A que no se ha entendido?

Lo volveré a intentar. Básicamente es como tener un papel sobre una mesa y varias personas alrededor, con lápices en la mano, que pueden escribir lo que quieran y donde quieran sobre el papel. Los que están en la mesa verán en tiempo real los cambios realizados por los demás. Los demás, verán cómo ha quedado el papel a su vuelta a la mesa y volverán a escribir lo que quieran sobre él. Eso sí, ¡es un papel muy listo!

Realmente no es que la funcionalidad me haya dejado anonadado, ya que no considero que sea nada realmente novedoso. Pero sí que me ha asombrado la velocidad a la que se transmiten los cambios a los demás participantes y lo intutivo que es su funcionamiento. Esto me ha hecho pensar que el secreto debe estar en "mantener la hoja de papel" en un servidor externo, al que acceden los usuarios, y que lo que realmente ha favorecido la aparición de Wave es la comoditación de la capacidad de almacenamiento y procesamiento de los servidores externos.

Es increíble las cosas que hace Google, mundialmente conocida por su buscador, pero que no deja de avanzar sobre otros terrenos relacionados. Un claro ejemplo del mundo en el que nos movemos, en el que aquel que no pedalea se cae irremisiblemente. Tienen claro que es mucho mejor crear el cambio que dejar que te pille tarde... Por no mencionar la gran estrategia que consiste en que, todo aquel que quiera participar con sus amigos en Wave y no quedarse "obsoleto" usando e-mails, tendrá que crearse una cuenta en Gmail.

No corráis, porque Wave no verá la luz hasta finales de año. De momento es una versión para desarrolladores, pero los early adopters estamos ya expectantes para empezar a trastear. Por lo que he visto en el vídeo, tiene pinta de ser tremendamente intuitivo y creo que supondrá (a medio plazo) un cambio en la manera de comunicarse en Internet, dejando obsoletos los e-mails, que no dejan de ser cartas digitales. Ya era hora de dar el salto al siguiente escalón.

2 comentarios:

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Esto es como el Twitter, mucho explicarlo y tal, pero aquí las cosas no hay que explicarlas, hay que ponerlas en funcionamiento y usarlas, si de verdad es tan cojonudo seguro que en cuanto lo usemos unas cuantas veces ya se queda para siempre, eso será el factor determinante :)

A ver si lo sacan ya definitivamente, ¿no?

Alejandro Cordón dijo...

Efectivamente, aquí la clave es crear un estándar a partir de las olas, para que no se quede como un servicio más de Google y sus seguidores.

Si realmente es fácil de usar y aprender y se demuestra su utilidad, yo estoy convencido de que tiene las bases para asentarse.