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lunes, 22 de febrero de 2010

La unión a veces no hace la fuerza

Después de una semana pasada intensa que me mantuvo alejado del blog, vuelvo al teclado para comentar algunas de las noticias que se produjeron en el pasado MWC de Barcelona. En concreto, me llamó especialmente la atención la iniciativa "Wholesale Application Community", asociación de múltiples (24) operadoras y fabricantes para lanzar una tienda online común de aplicaciones que les permita competir con las de Apple, Droid o Nokia.

Desde hace ya tiempo (hablamos de meses, que en este mercado son eternidades), las funcionalidades de los terminales, que atraen a los usuarios más intensivos, y por ende más apetitosos, han migrado del hardware del terminal al software. Ya no importa tanto la potencia, sino la versatilidad. Y en este nuevo escenario no cabe duda alguna que el que mejor se ha sabido mover hasta ahora ha sido Apple con su AppStore, sentando las bases de la competición.

Los que se han quedado fuera, ya sea porque no han querido o no han podido lanzar su propia tienda, ahora intentan coger un tren que ya ha partido y no les va a ser fácil. De hecho, yo creo que no lo van a conseguir, que de esta comunidad no va a salir nada bueno.

Primero, porque un aspecto clave de las aplicaciones es la experiencia de usuario, y para ello es clave un alto grado de homogeneidad, mayormente a nivel de Sistema Operativo. Que se unan varias operadoras y fabricantes, cada uno de ellos con su propio mapa de ruta, tratando de construir una plataforma que le valga a todos por igual, no creo que vaya a salir bien.

Y el otro gran impedimento que le veo es la falta de un líder claro y definido, para mí una característica básica en este tipo de agrupaciones. Sin alguien que corte el bacalao en el equipo, las decisiones tardarán demasiado tiempo en ser tomadas, lo que provocará que lleguen tarde y mal en casi toda su oferta.

En conclusión, que si quieren entrar en el mundo de los servicios, ya sea para ganar dinero directamente o de forma indirecta mediante la mejora de la experiencia de usuario, más les valía haberse abrazado Droid. Sí, estarían atados a Google, pero al menos contarían con una plataforma con un valor ya construído, tendrían fuertes externalidades de red que aprovechar y habría un líder de la iniciativa que les marcaría el camino.

miércoles, 27 de enero de 2010

Amazon y su KDK

El Kindle es a día de hoy el lector de libros electrónico más importante del mercado. Pese a disponer de un aspecto no especialmente bonito (no puedo con ese teclado QWERTY), el hecho de tener como apoyo la mayor librería virtual del mundo hace que los usuarios la hayan elegido como la mejor solución completa para leer ebooks.

Ahora, Amazon ha hecho crecer un poco más su ecosistema Kindle mediante el lanzamiento de un KDK (Kindle Development Kit), para el desarrollo de aplicaciones de terceros que sean ejecutables en el propio dispositivo. La idea es ofrecer una solución más completa al consumidor, una plataforma que ofrezca un valor más allá de la propia lectura de ebooks, que complemente la experiencia y que ensanche el alcance del lector.

Teniendo en cuenta que el Kindle funciona con tinta electrónica, dudo de la verdadera potencia del KDK. Si bien esta tecnología tiene sus muchas ventajas a la hora de permitir la lectura (cansa menos la vista, consume menos energía...), le veo unos cuantos inconvenientes difíciles de sortear en el desarrollo de aplicaciones (sólo blanco y negro, no tiene pantalla táctil). Supongo que la idea será enfocarse en aplicaciones eminentemente estáticas, como Sudokus o sopas de letras, descartando competir en gráficos o animaciones.

La verdadera clave de la inclusión de las aplicaciones en el ecosistema Kindle creo que radica en el conocimiento de Amazon de que el ereader es tan sólo un paso intermedio. Es una propuesta (ni mucho menos la primera) de llenar ese hueco que se abre entre los terminales de una sola mano (es decir, móviles) y los terminales de regazo (es decir, portátiles, laptops). Una propuesta muy enfocada a un uso concreto, como es el de la lectura, pero del que dentro de pocos años no podrá subsistir. Por la esquina asoman potentes tablets que amenazan con invadir ese mismo hueco y que permitirán, entre muchas otras cosas, la lectura de ebooks.

¿Quiere decir eso que los ereaders desaparecerán? No. Quiere decir que igual que el iPhone está reduciendo el mercado de los iPods, los lectores electrónicos tienen su vida de éxitos acotada desde su mismo nacimiento. Ambos, iPods y ereaders, verán reducidos sus mercados a nichos.

Por ello Amazon se apresura para crear valor sobre el ecosistema, no sobre el terminal. Porque sabe que este será irremediablemente sustituido por otros más potentes que vengan detrás. El momento de hacerlo es ahora, anticipándose al futuro, creándolo, no dejándose pillar por él. Gran maniobra de los chicos de Amazon.

viernes, 30 de octubre de 2009

El pez de Babel en el iPhone

La Torre de Babel se menciona en la Biblia como la construcción a raíz de la cual Dios se decidió a crear los diferentes idiomas. Muchos años después, Douglas Adams en su Guía del Autoestopista Galáctico imaginó el pez de Babel, que permitiría la traducción inmediata entre lenguas. Ahora, nos llega Jibbigo, una aplicación para el iPhone que hace precisamente eso: traducir entre idiomas de manera inmediata.



Las posibilidades que se abren con este tipo de servicios son tremendamente útiles, se me ocurren cientos de usos que podría darle: conversaciones telefónicas, doblaje de televisión, avisos por megafonía, etc. Si bien en el vídeo se ve el servicio poco maduro aún, no me cabe duda de que con el tiempo esto sólo puede mejorar, seguro que a alta velocidad.

Dentro de un par de años será una funcionalidad común en nuestros dispositivos móviles. Hoy cuesta 20€ en el iPhone. Ahora toca recorrer el camino que queda en medio.

domingo, 26 de abril de 2009

Aplicaciones de escritorio vs. Cloud Computing

El otro día leí un post, al que llegué porque un buen amigo lo compartió en el bendito Google Reader, que me hizo reflexionar y valorar en su justa medida las aplicaciones de escritorio, las de toda la vida, las que se instalan en tu ordenador. En plena vorágine exaltadora de las virtudes del cloud computing, o software como servicio a través de Internet, creo que es justo reconocer que a veces se agradece tener la aplicación en tu escritorio.

El poder aprovechar la capacidad de computación de grandes servidores compartidos que se encuentran en algún lugar lejano, o la oportunidad de acceder a las aplicaciones con la misma información y archivos desde cualquier terminal, la escalabilidad y la reducción de costes son quizá las mayores ventajas que yo le veo a las aplicaciones residentes en la Red. Ahora bien, en muchas ocasiones considero de gran interés y utilidad tener un programa residente en el escritorio que actúe como "ventana" al servicio en Internet. Una interfaz que de forma al contenido que llega a través del router, que aporte accesos directos a las funcionalidades más comunes y que se intengre en el escritorio, dando información de manera permanente y automática, sin que yo necesite andar recargando una de las múltiples pestañas que tengo abiertas en mi ordenador.

Dos claros ejemplos: uno de ellos es Yes.fm, servicio del que soy usuario de pago desde hace un par de semanas y al que le debo un post como es debido. A esta radio musical se accede a través del navegador y funciona fenomenal. Ahora bien, yo echo en falta una aplicación de escritorio que me permita ver qué canción está sonando, pausar o silenciar, de manera directa, al alcance de un solo click. Les pregunté a través de Twitter y me dijeron que estaban con ello. Me alegro.

El otro ejemplo es el de Google, adalid del software como servicio por excelencia. Mail, Reader, Calendar, Docs... la lista de servicios que ofrece esta cada vez más grande compañía es muy extensa. Pero la realidad es que ahí tienen a disposición de los usuarios Google Desktop, aplicación de toda la vida de descargar e instalar. A través de ella uno puede consultar en una pequeña barra lateral los mails, noticias o citas de la agenda. Todo ello sin necesidad de abrir el navegador.

En resumen, cloud computing sí, en mi opinión es una opción fantástica. Pero no seamos no actuemos como fanáticos y desterremos al escritorio de nuestras computadoras en favor del navegador. Cada uno tiene sus ventajas y la virtud se haya en la justa mezcla de todas las opciones.

martes, 18 de marzo de 2008

¿Facebook decae?

El fenómeno Facebook se ha instaurado en la cultura de Internet. Aupada como la red social número 1 (al menos en Europa, América y Asia van por otros derroteros) gana usuarios día a día.

Su sistema abierto al desarrollo e instalación de aplicaciones ha permitido que los consumidores pudiesen desarrollar y/o usar los servicios que ellos quisiesen. Es la red social a la carta, que cada uno adapta a sus necesidades y gustos. Mapamundis, juegos de preguntas y respuestas, agrupaciones de usuarios.... un montón de posibilidades. Si ayer hablábamos de la diversidad de las personas que habitan este mundo, eso mismo es aplicable a sus gustos y necesidades. Por ello, esta capacidad de personalización que trajo Facebook (junto con la página inicial de resumen de actividades de tus amigos, una gran idea) permitió su ascensión a los altares de Internet.

Pero precisamente lo que una vez le encumbró, puede que ahora se le vuelva en su contra. Según se van sumando aplicaciones a la plataforma Facebook, y según uno como usuario ve crecer su número de amigos, la cantidad de avisos e invitaciones que se reciben diariamente comienza a ser abrumadora.

Para ser pirata, para que te voten como mejor amigo, para medir tu CI, para jugar al póker.... Las aplicaciones realmente interesantes se pueden contar con los dedos de una mano. De hecho, la mayoría de la gente ya las tiene instaladas; por lo demás la mecánica consiste en rechazar una y otra vez invitaciones de diversos amigos cuyo objetivo en Internet parece ser coleccionar basura inútil. El Síndrome de Diógenes adaptado a nuestros días.

El hecho de que los desarrolladores te induzcan a invitar a 20 de tus amigos cada vez instalas una aplicación tampoco ayudar a detener la maquinaria.... Y no soy el único que piensa así :-)





Que no se me malinterprete, considero Facebook como una web muy interesante, en la que estoy inscrito y de la que disfruto. Pero sí que es cierto que a veces resulta un poco molesto recibir invitaciones absurdas que perturban la experiencia del usuario. De alguna manera habría que tratar de limitar esto, porque por menos han caído otras grandes webs de Internet frente a sustitutos que se presentan como novedosos.

La vida de estos servicios suele ser relativamente corta, así que hay que tratar de alargarla lo máximo posible. Por evidente que sea no deja de ser cierto: hay que "atar" la base de usuarios existente, evitar "expulsarles" mediante este tipo de molestias, mientras que se procura ampliar dicha base.

miércoles, 17 de octubre de 2007

El iPhone suma puntos

Rectificar es de sabios, qué duda cabe. Una de las mayores (y pocas) razones por las que se le criticaba al iPhone era al hecho de ser cerrado.

No en el sentido de que estuviese atado a una sola operadora, algo ya de por sí bastante malo. De hecho el único país que ha hecho frente a esta política ha sido Francia, cuya legislación impide este tipo de contratos. Da igual, "poderoso caballero es don dinero". El iPhone va a estar con Orange, leyes mediante o no.

No obstante, al bloqueo al que me refiero es al que se refiere a las apliaciones. En un principio el terminal estaba cerrado a programadores externos. Nadie podía desarrollar una aplicación que se ejecutase sobre el iPhone que no fuese Apple. Una medida que les ha funcionado con el iPod, pero que ha recibido muchas críticas al ser trasladada al teléfono.

En principio es comprensible la postura de Apple. Si sólo ellos programan para el iPhone, todo el valor creado sobre el teléfono es capturado por ellos mismos. Nadie va a hacer dinero a su costa. Ahora bien, este sistema funcionó con el iPod, porque nadie espera que a un reproductor de música se le puedan instalar aplicaciones. Pero sí que se espera que se pueda hacer en una PDA, móvil u ordenador de bolsillo.

Teniendo en cuenta la realidad que nos rodea, donde el consumidor tiene cada vez más peso, las barreras artificiales son saltadas con total impunidad y la filosofía 2.0 campa a sus anchas, bloquear el iPhone ha demostrado ser una mala elección.

Pero, como decía al principio, rectificar es de sabios. Y Apple lo es. Así pues han anunciado que en febrero lanzarán una SDK o kit de desarrollo para el iPhone. No todo el mundo podrá progamar aplicaciones, pero al menos algunos sí.

En conclusión, cuando el iPhone llegue a España en primavera de 2008 ya habrá sufrido todos los ajustes propios de una 2ª versión, tendrá conectividad 3G y dispondrá de aplicaciones desarrolladas por terceros. Ya puedo ir ahorrando dinero....