miércoles, 14 de enero de 2009

El ocaso de los dioses

Leo esta mañana que Jerry Yang, uno de los fundadores de Yahoo deja su puesto de consejero delegado a una gestora profesional, de nombre Carol Bartz, en un movimiento que recuerda a tantos otros en la industria digital, desde el adios de Bill Gates, al hasta luego permanente de Steve Jobs.

Es verdad que el pulso mantenido por Yang frente a los accionistas de la compañía, para no aceptar la oferta de Microsoft, había erosionado la capacidad de este para dirigir la compañía, pero no es menos cierto que una cosa es tener una idea brillante, y otra dirigir una compañía con miles de empleados, y con unas cuentas que cumplir.

He conocido muchos gestores, y a veces en su persona se une la pasión del visionario, con la frialdad del gestor profesional, pero no es lo mas corriente. Normalmente ambas cualidades son incompatibles.

Sobre todo cuando empiezan los problemas.

Una cosa es liderar un ejercito que avanza incontenible, y otra comenzar a cortar y a sacrificar sin compasión, incluso a tus amigos y colaboradores mas cercanos.

Normalmente el creador carece de ese ánimo implacable que es necesario, y al que un jefe que tuve, describía como tener hielo en el estómago.

Pero ¿y la mágia?

Creo que en nuestro sector hay una reflexión pendiente sobre que tipo de dirigentes debemos tener.

Los gestores son necesarios sin duda, ¿pero son suficientes?

Cuando se está creando un mundo nuevo, y se está avanzando por territorios desconocidos, los gestores son a menudo demasiado conservadores.

Por su misma formación y convicción, suelen ser personas apegadas a los números y al corto plazo.

Cuando ellos dominan, como está pasando ahora mismo en todo el mundo, se apaciguan los episodios de especulación y las malas prácticas, pero no se avanza.

Seguro que Cristobal Colon, Hernan Cortes y Nuñez de Balboa eran pésimos administradores. Pero sin ellos los administradores que les sustituyeron no hubieran tenido nada que administrar.

Y respecto a nuestra industria, yo francamente echo de menos a los viejos visionarios, y ya me cansa tanto informe trimestral y tanto indicador de rendimiento.

martes, 13 de enero de 2009

Palm Pre o una vuelta de entre las sombras

Hace unos años, cuando empezaba yo en esto de la informática, las PDAs empezaban a ver la luz. Y estos dispositivos o eran Palm o llevaban Windows, que ponía el software a varios fabricantes. La lucha entre los dos era encarnizada, sin un ganador claro. Hasta que un día, Palm murió.

La verdad es que nunca sé qué pasó. Supongo que no fue capaz de lidiar con la competencia, con la necesidad de ir siempre a mejor, construir PDAs más pequeñas, con un software más elegante, potente y práctico. O quizá fue una cuestión de convergencia: cuando las PDAs que se convertían en móviles perdieron terreno frente a los móviles que se convertían en PDAs, Microsoft lo tuvo más fácil. Bastaba con empezar a ofrecer su software a fabricantes de teléfonos. Pero Palm, que sabía de PDAs y no de móviles no supo lidiar con esta evolución digital.

El caso es que años después (más de los que esperaba), esta empresa vuelve a la carga. Cuando los móviles ya no es que tengan funcionalidades de PDAs, sino que apenas pueden llamarse ya teléfonos, se presenta la Palm Pre. Este dispositivo es el primero que parece ser capaz de competir en igualdad de condiciones con un iPhone plenamente instaurado en el mercado. Blackberry y el Google G1 realmente se acercan, pero no llegan. Nokia aún anda a medio camino.


La Palm Pre tiene varias características diferentes al iPhone, muchas de ellas consideradas como mejoras por bastante gente. Véase el teclado físico, la propia interfaz, la batería extraíble... Diferencias en la similitud, variedad en la competencia. Palm ha renacido de sus cenizas, a base de innovación (y de aprender a hacer móviles).

El Mundo rediseñado

Y no hablo de nuestro planeta Tierra, sino del 2º periódico (bueno, según a quién le preguntes) de nuestro país. Aunque realmente es 2º si nos atenemos únicamente a la prensa escrita, porque en formato digital, la página web de El Mundo es la número 1 de información general en España, con amplia ventaja sobre sus perseguidoras.

El caso es que esta mañana, al abrir la web, me ha sorprendido el cambio de diseño que han llevado a cabo. He de confesar que no me ha gustado. Acostumbrado como estaba a la organización antigua, que me cambien las cosas de sitio me descoloca y ya no sé dónde están los links sobre los que solía hacer click. No obstante, y tras un pensamiento más detenido, la verdad es que hay que darle la enhorabuena a este medio de información, porque creo que han acertado con la idea del cambio.

Y es que si la anterior versión de elmundo.es ya mostraba maneras, este nuevo modelo se inclina mucho más por diferenciarse como medio diferente de la prensa de papel, no sólo como un complemento. Se ve más vídeo y fotos que nunca, haciendo hincapié en los titulares y dejando el texto para las entrañas de la web.

Es más, me ha parecido muy notable la importancia que le están dando a esta rama informativa, hasta el punto de que el director del periódico, Pedro J., colgará un vídeo de 2 minutos todos los días en la mañana donde revele las noticias más fundamentales. Y es que muchas veces, las marcas pierden mucha personalidad al no enseñar una cara detrás de ellas, y esta iniciativa permite que el lector, de alguna manera, se sienta más cercano al el diario digital (obviamente , entendiendo que habrá a quien le guste más y a quien le guste menos).

Este es el tipo de cosas que fidelizan al consumidor, que crean una comunidad, en este caso de lectores alrededor de una forma de dar las noticias. Porque los presentadores de noticias y creadores de opinión han de ir más allá de los medios tradicionales y abrazar las oportunidades que les ofrece la Red, para seguir avanzando y no quedarse atrás en la interminable carrera de la competencia. Creo que El Mundo ha dado un gran paso, coherente con su estrategia digital hasta la fecha. La distancia con respecto a sus competidores se alarga...

lunes, 12 de enero de 2009

La crisis de Satyam y los límites de la competencia

Cuando el consejero delegado de la empresa india Satyam, dimitía inesperadamente, tras una confesión pública de haber amañado las cuentas de su compañía durante los últimos trimestres, y el nuevo consejero admitía enfrentarse a una crisis de proporciones gigantescas, no solo se tambaleaba una empresa de servicios TIC en un país emergente. Lo que se tambaleaba era una forma de hacer negocios en el sector de las tecnologías de la información, que como tantas cosas en el reciente pasado, sencillamente se habían pasado de rosca.

El recurso a la subcontratación de los servicios informáticos, y despues de toda la administración informatizable de una empresa, es algo que teoricamente funciona, pero que en la práctica, supone una pérdida de la capacidad de dicha empresa para prestar servicios de calidad a sus clientes, que es al fin y al cabo para lo que estan las empresas. ¿O no?

Pues no, naturalmente. En estos últimos años de locura especulativa, las empresas han pasado de orientarse a la satisfacción del cliente, a orientarse a la satisfacción del accionista.

Y en nombre del mencionado accionista, desconocido casi siempre, o escondido tras fondos de inversión, plataformas financieras o nombres enrevesados, se han cometido una serie de fechorias, que ahora comienzan a aflorar.

La competencia brutal creada en torno a los servicios TIC, es uno de los ejemplos mas sangrantes de dichas prácticas de los sabios financieros.

Cuando una empresa que realiza estos servicios para un tercero tiene que renegociar un contrato, o cuando tiene que pugnar por conseguirlo, ya sabe lo que tiene que hacer: poner sus precios por los suelos. Perder dinero si hace falta.

Porque si no ahí están los indios, o los chinos que trabajan por nada.

Y luego si consigues el contrato viene la lucha por conseguir rentabilidad: pagar sueldos miserables, imponer horarios salvajes y minimizar los costes de la operación.

Y sabes que cuando llegue la renegociación te van aplicar la bota malaya: siempre reducir los precios.

La empresa que subcontrata quiere ahorrar costes, y claro tu estás al final de la cadena alimenticia del sector: o lo haces mas barato o mueres.

Nadie se preocupa por la calidad: de boquilla si, pero al final lo que cuenta es el recorte.

Y si no los indios, etc.

Pero, ¿que pasa si ya eres tu el indio?

Pues que tienes que ofrecer precios mas bajos cada día, y si tus ingenieros trabajan por 300 dólares, pues a 250.

Y como tu también te conviertes en un gigante, y comienza a llegar el capital corporativo, y con él, los analistas financires y la presión por ofrecer resultados con crecimientos del 30% anual, pues a ver como cuadras el círculo.

Solución: mentir.

Entonces los analistas financieros se rasgan las vestiduras, a ti te fusilan, y viene otro consejero delegado, y etc, etc.

Mientras todo el andamiaje administrativo de las grandes empresas queda en manos de una pobre gente condenada a trabajar mas por menos cada año.

Y luego nos extrañamos que pasen desastres.

Larga vida a los contenidos analógicos

Otra de los múltiples posts que me hicieron reflexionar entre todo lo que leí durante las recientes vacaciones fue este texto del blog ZonaFandom. En él se trata sobre el cómic digital y se reflejan sus ventajas y desventajas frente al cómic en papel de toda la vida. En el fondo es una reflexión bastante similar a la que nos podemos encontrar con la música y el vídeo: ¿formato digital o físico?

Lo que yo creo es que cada uno tiene su uso y su función, siendo la principal diferencia la experiencia de usuario. Porque, como ya decía un profesor mío del máster, no hay que olvidar que, al final, los seres humanos consumimos en analógico. Y si bien los formatos digitales son geniales para la creación y distribución de contenidos, en la mayoría de los casos la experiencia física está mucho más alineada con el consumo analógico.

Me explico: un libro normalmente se disfruta más en "formato libro" que desde un lector digital; vivir un concierto es mucho mejor que ir escuchando música en tu iPod; ver una película en un cine perfectamente preparado en calidad de imagen y sonido con tus amigos proporciona sensaciones mucho más gratificantes que ver la misma película tú solo en casa con tu portátil; y así podríamos seguir.

Lo que también tengo claro es que los contenidos digitales no pueden ser cobrados. No porque no tenga coste desarrollarlos, sino porque no hay escasez inherente al formato. Replicar un archivo mp3 tiene coste cero, y su distribución igual. Por lo tanto, ese archivo no puede tener precio, lo cual no hay que confundir con valor. Estos contenidos digitales no sirven sólo para dar a conocer a artistas, personajes, escritores, marcas... tradicionalmente el uso más argumentado. Hay mucho más allá, ya que de esta manera el consumidor puede tener a su alcance muchos más contenidos, extendiendo sus colecciones en el tiempo y el espacio, pudiendo probar y descubrir cosas nuevas.

Ahora bien, muchos argumentan que si una persona tiene acceso a los formatos digitales, nunca gastarán dinero en esos mismos contenidos. Y yo me niego a creer eso. Ya no sólo porque, como ya he comentado, la experiencia es radicalmente distinta. Sino también porque a la gente le gusta "tener" esos contenidos. A la gente le gusta mirar sus estanterías y ver libros, discos o películas. Porque esos contenidos que él ha elegido comprar, le definen como persona, igual que le define el cuadro que ha colgado en su salón. "Tener" es una parte fundamental de "vivir", al menos en nuestro modelo de vida.

Al final todo se reduce a economía y marketing básico, con la teoría (y la práctica) de la segmentación de precios. Contenidos gratis (recordemos el coste de su réplica y distribución: cero) para aquellos que, por unos motivos u otros, no quieran pagar: afán de coleccionismo, duda, desconocimiento, prueba, etc. Y diferentes costes en función de las diferentes experiencias ofertadas y lo "especial" que se quiera sentir el cliente/consumidor: un precio para los contenidos digitales con una calidad y nivel de servicio asegurados; mayor precio para otras experiencias digitales; mayor precio por cajas y ediciones físicas; mayor precio por contenidos en vivo; etc. Ahí todo un mundo de posibilidades por explorar, y tengo muy claro que la gente no va a dejar de pagar por los contenidos, porque no son iguales la experiencia digital que la física.

viernes, 9 de enero de 2009

Las élites y sus lecturas

Ante la entrada referente a los comentarios de La Gazeta y los lectores de periódicos, conviene recordar algunas cifras, y también algunas circustancias.

La primera cifra es que los lectores de periódicos envejecen un año cada año, es decir que no se está rejuveneciendo la clientela por la entrada de las nuevas generaciones, sino que los que leemos prensa somos siempre los mismos,...menos los que se van muriendo.

La segunda cifra es la de los volumenes de la tarta publicitaria que van a estos medios, y que está disminuyendo de forma apreciable.

La tercera es el número de periódicos que intentan hacerse con una parte de la publicidad y otra de los escasos lectores.

Sumadas y recombinadas, las tres cifras están poniendo de los nervios a muchos editores, que en su desesperación, echan la culpa de sus males al cliente. O sea, que se suicidan.

La cuestión es peliaguda porque los medios de comunicación han sido desde la revolución industrial, acompañantes indispensables de los procesos de democratización, e incluso de civilización de las sociedades contemporáneas. Y si desaparecen, desaparece esa imagen del periodista testigo, que tanto ha contribuido a hacer de determinadas sociedades, unos ambientes en los que se puede vivir con dignidad.

Ciertamente, la politización creciente de la prensa española, y la pobreza argumental de la polémica, con demagogia barata para aburrir a cualquiera, hacen que el abandono por parte de los jóvenes, y por parte de muchos mayores, sea compresible e inevitable, pero siguen quedando medios como The Economist, que son un ejemplo de coherencia e información de la buena.

Porque la información en internet tiene también sus problemas, y no pocos.

Para empezar, muchos medios en internet son sucursales de los de papel, solo que reducidos a lo esquemático.

Como en internet los textos largos están "prohibidos", no cabe reflexión ni análisis. Solo noticias y "flashes". Eso empobrece la lectura y me temo que la capacidad de comprensión del mundo que nos rodea.

Pero lo mas grave es, como ya hemos comentado en otras entradas, que en internet nadie tiene porque ser quien dice ser, con lo que el nivel de verosimilitud de lo que allí encontramos es siempre cuestionable.

Y finalmente internet es el reino de los francotiradores, que lo mismo son los narcos mejicanos, que los radicales islamistas.

Ojo con internet como medio informativo. Si el descrédito creciente de los medios de comunicación españoles nos lleva a abandonarlos, y dios sabe como nos invitan a ello cada día, elijamos bién a nuestros nuevos informadores, y no perdamos de vista que el poder nos prefiere iletrados y entretenidos.

jueves, 8 de enero de 2009

El mercado de la nueva generación

A la nueva generación de consolas, me refiero. X-Box y PlayStation 3 se postularon como los grandes rivales en la lucha por el hueco al lado del televisor, en la última batalla de una guerra eterna. Sin embargo, ni Microsoft ni Sony contaron con la intrusión de Nintendo, la cual nunca vieron como una amenaza. Los números marcan claramente que se equivocaron, pero no pensaba que fuese hasta el grado que muestra el siguiente gráfico que he visto hoy en Alt1040:




Este diagrama muestra el número de unidades vendidas en el mundo, desde el nacimiento de cada consola, hasta después de estas últimas Navidades. Como se puede observar, las consolas de Nintendo vapulean a sus competidores, haciéndose con la mitad del mercado de sobremesa y casi con las tres cuartas partes del de portátiles.

No obstante, parte de razón tienen en Microsoft y Sony. A falta de ver los números exactos, no creo que las ventas de estas dos compañías hayan disminuido, sino todo lo contrario. El punto es que Nintendo consiguió destapar un océano azul, generando valor y apropiándose de él. Es decir, amplió el mercado, la base de clientes potenciales, y vendió a una serie de usuarios previamente ignorados por las otras empresas.

Pero del gráfico se pueden obtener otras conclusiones, como la relevancia de las consolas portátiles, de las cuales se han vendido casi un 50% más que de las de sobremesa. Y es que la Ley de Moore ha permitido que cada vez sea más común que cada uno de nosotros lleve una maquinita en el bolsillo, ya sea teléfono móvil, reproductor multimedia o videoconsola. El futuro próximo pasa por la convergencia, haciendo indistinguibles todas estas tipologías y haciendo competir a empresas que pocos años atrás tenían negocios claramente diferenciados.

El negocio de las videoconsolas y videojuegos está en auge, por encima del vídeo y la música (no digamos ya del texto). Como todo mercado en expansión, el número de clientes potenciales se incrementa, junto con la cantidad de oportunidades de negocio, atrayendo numerosos participantes. Microsoft y Sony se han llevado esta vez un susto desde un rival con el que no contaban, pero la verdad es que en la próxima batalla de esta guerra tendrán que competir en muchos otros frentes y les sería mejor que no dieses a ninguna compañía por muerta antes de tiempo.

miércoles, 7 de enero de 2009

Carta abierta a la editorial de la Gaceta de los Negocios

Querido editor,

No puedo evitar mi desconcierto cuando leo esta editorial. Habiendo sido publicada hace ya un mes, no ha sido hasta hoy que he tenido la oportunidad de leerla, mostrando gran estupor a cada frase que pasaba ante mis ojos. Por ello, creo que se tercia una contestación, que se diluirá en la inmensidad del océano de la Red, pero que me servirá como desahogo.

Dice usted (supondré, en aras de la escritura, que el texto fue escrito por un único par de manos) que la disminución de la lectura de los periódicos es un fenómeno "acultural", indicando claramente que es claro reflejo del bajo nivel cultural de este país. No seré yo el que defienda la altura a la que se encuentra dicho nivel: si algo me causa mayor preocupación que la la media de tontuna de los españoles, es la certeza de que la mitad de ellos está por debajo de ese punto. Pero no creo que la disminución en las ventas de su producto sea principalmente debido a ello. No leer periódicos no implica no leer absolutamente nada, ni necesariamente ser un inculto.

Según la Unesco, si menos del 10% de la población lee un periódico se considera que el país es subdesarrollado, y a este hecho se aferra usted, señor editor, para valorar a la población de este país. Una vez más, desde un medio tradicional se considera como escrito en piedra una métrica tradicional, sin contemplar la posibilidad de obsolescencia. Y es que los tiempos cambian y con ellos pueden (y han de hacerlo) los métodos de medición. Agarrarse a ellos como argumento no es sino un intento pueril de defensa.

Usted defiende en sus palabras que no se puede estar bien informado únicamente a base de radio y televisión. Estoy de acuerdo, pero tampoco se puede estarlo sumando a la mezcla la prensa escrita. Usted se basa en la "capacidad crítica y la discrepancia" de la que se dispone desde la tinta, osease, en la oferta de opinión ante la noticia. Pero este tipo de comentarios también se dan en las radios y televisiones, si bien no es los informativos, sí en otro tipo de programas. Para estar bien informado, lo que el individuo ha de hacer es beber de muchas y diversas fuentes, cuanto más independientes mejor. No de un único periódico, por muy crítico que sea.

Usted habla de enseñar a los niños a valorar la prensa escrita desde pequeños. Vaya, adoctrinarlos para que consuman su producto en perjuicio de otras alternativas disponibles y así asegurar el futuro de su negocio. No quiere usted que los periódicos se conviertan en "producto para minorías", pero seguramente los fabricantes de discos de vinilo tampoco lo querían y la evolución no fue clemente con ellos.

Plantéese la posibilidad de que los jóvenes estén descubriendo otros medios de acceder a la información. Afortunadamente, Internet ha permitido tener un acceso a las noticias de manera mucho más plural e inmediata, sin depender de un número limitado de medios, sino de un amplio abanico de fuentes, de diferentes orígenes, tanto profesionales como amateurs... Y mejor aún, la gran cantidad de opiniones que uno puede leer o escuchar, críticas y discrepancias, muchas veces mucho más voraces y menos restringidas que las de muchos periódicos.

Es más, también le invito a la introspección en los medios españoles. Le puedo decir, y esto es sólo mi opinión aunque creo que es bastante compartida en mi ámbito, que estoy harto de su partidismo. Estoy harto de que al ver, leer o escuchar una noticia en un determinado medio tenga que encender el filtro para eliminar en la medida de lo posible la contaminación que le acompaña. Estoy harto de la publicidad encubierta en la información, ya no sólo de productos, sino también de ideologías. Estoy harto de la desinformación, interesada o no, a causa de los amiguismos y la falta de investigación. Estoy harto de los medios informativos tradicionales.

No creo que la prensa escrita vaya a desaparecer. Igual que no lo han hecho el telégrafo, la radio, le cine u otros muchos formatos de los que alguna vez ya se escribió la esquela. Eso sí, tendrá que transformarse como tantos otros antes que ella y buscar su hueco en el mercado. He leído en otro artículo de su periódico que califica a esta prensa como un producto elitista. La RAE define élite como "minoría selecta o rectora", así que se entiende que sobrepone el medio escrito sobre todos los demás. Quizá va siendo hora de dejar de pensar que el producto de uno es el mejor y que los que no lo compran son unos incultos, para empezar a reflexionar por qué se están perdiendo los clientes.

Un cordial saludo,

Uno que no lee periódicos, pero lee mucha información todos lo días.

martes, 6 de enero de 2009

Preleyendo el 2009

Por fin tengo ocasión y tiempo para sentarme a escribir un rato, una vez regresado a casa cargado de libros y películas que me han traído los Reyes. Como continuación del post anterior, repaso de mis predicciones del año pasado, ahora toca reflexionar sobre lo que nos puede acaecer en los próximos 365 años. Sin más dilación, vamos allá, intentando no dejarnos ningún área en el teclado...
  • Sigo viendo a Telefónica como la "jefa" del mercado de las telecomunicaciones en España. No creo que ninguna de las operadoras alternativas que luchan por el segundo puesto puedan más que arañarle un pequeño porcentaje del mercado, tanto en ancho de banda como en móvil. Me da la sensación de que los competidores sólo luchan por el 2º puesto, dejando un monopolio práctico en nuestro país.


  • Las tarifas planas para datos se convertirán en algo común entre los productos de las operadoras, dejando de estar únicamente ligadas a terminales concretos, como el iPhone. Según la voz vaya bajando como servicio rentable, los datos irán tomando su puesto. ¡Todos a descargar en el móvil!


  • En todo caso, también creo que las tarifas de las operadoras disminuirán sus precios a lo largo del año. En tiempos de crisis, la gente tiende a vigilar más sus gastos y, si bien las telecomunicaciones son básicas en cualquier hogar, las inversión en ellas sí que puede ser restringida.


  • Si el año pasado pensé que un nuevo servicio en la Red revolucionaría el cotarro, este año soy más conservador y creo que son las redes sociales las que van a seguir desarrollándose y generando movimiento en la Red. Las ya mencionadas tarifas planas de datos para el móvil ayudarán a ello.


  • En tema de ordenadores, los portátiles seguirán poco a poco copando el mercado sobre los típicos de sobremesa. El descenso de los precios, la transición de las aplicaciones a la Red y el abandono del ordenador como plataforma de videojuegos son los 3 anchos pilares que soportan este cambio.


  • Precisamente, en estos ordenadores se irá viendo cada vez más software alternativo a Microsoft. El SO de Mac va comiendo terreno poco a poco a Windows, Firefox al Explorer, Google Docs al Office, etc. La instrucción del usuario común está democratizando la Red a nivel de servicios, abriendo sus mentes a otras opciones opuestas a las preestablecidas.


  • Por otro lado, los dispositivos cada vez tenderán más hacia las pantallas táctiles, dejando de lado los botones. Y no hablo ya sólo de los móviles, sino de todos los aparatos de la casa. No preveo una transición plena en este año 2009, pero sí que algunos primeros indicios de la misma.


  • En España preveo que se va a recrudecer la batalla contra el acto de compartir archivos en Internet, obviando que la guerra ya está perdida. El Gobierno implantará una serie de medidas contra las aplicaciones de P2P, criminalizando una herramienta que tiene muchos usos e ignorando otras muchas herramientas alternativas que sirven para lo mismo (en algunos casos de mejor manera) que estos agentes persiguen. No me preocupa más allá de preguntarme qué clase de personas nos gobiernan, para quién gobiernan realmente y en qué demonios se están gastando mis impuestos. Recomiendo encarecidamente la lectura de este post del blog Blogoff a todo aquel interesado en este asunto.


  • En relación a este último punto, comentar la expasión de Internet como medio de distribución de contenidos digitales, tanto música, como vídeo y texto (los lectores electrónicos irán haciéndose más comúnes). Las plegarias de los usuarios al fin siendo escuchadas.
Bufff, viendo la parrafada escrita, pienso que debería haber dividido este post en dos. En fin, ya están aquí las predicciones para 2009. ¿Opiniones? ¿Acuerdos o desacuerdos? ¡A final de año echaremos cuentas!

sábado, 3 de enero de 2009

Regreso al futuro






Tal día como ayer hace un año lancé una serie de infundadas previsiones para lo que se venía en el 2008. Hoy, encontramos una pausa entre la algarabía de las Navidades y dedicamos unos párrafos a repasarlas...









  • Google seguirá reinando en la Red: creo que sobre esta no cabe duda de su cumplimiento. Los chicos del buscador sigues estando fuertes y Microsoft no parece reaccionar ni aunque le pase un tren a escasos metros de su oreja. Es más, con el lanzamiento del Chrome y la monetización de YouTube, ahora parece que están más fuertes que nunca.
  • Apple seguirá subiendo: y así lo ha hecho. Los ordenadores Mac se venden más que nunca y la gente le ha ido perdiendo el miedo a aquello que no lleva ventanitas. El iPod y el iPhone, sin duda, han ayudado a ello, ya que muchos switchers entraron en el mundillo de la manzana a través de estos productos.
  • Microsoft seguirá a su bola: como ya hemos comentado, en esta compañía parecen no reaccionar. El varapalo del Windows Vista fue tan amplio que gran parte de los esfuerzos de Steve Ballmer están puestos en poner en el mercado el Windows 7 tan pronto como sea posible, para poder seguir desplegando su estrategia basada en el dominio desde el Sistema Operativo.
  • La X-Box y la PlayStation tratarán de contrarrestar el éxito de Nintento: efectivamente, ambas consolas han lanzado opciones de ocio alternativas a las típicas: karaokes, redes sociales, música, comunidades, concursos, etc. Jugar en familia alrededor de la consola nunca ha sido más fácil, y eso que Microsoft y Sony siguen manteniendo que la Wii no es competencia para ellos...
  • Telefónica ralentizará su crecimiento: después de repasar por encima los datos de la CMT, digamos que la principal operadora española mantiene su amplio dominio, que teniendo en cuenta la cantidad de opciones que hay en el mercado, resalta la atención.
  • Jazztel será comprada: aquí fallé estrepitosamente. En mi defensa diré que las complicaciones económicas actuales y la falta de crédito dificultan en extremo una operación de estas características. Sigo pensando que la operadora será comprada, pero aún falta algún año.
  • Ofertas de cuadruple-play en Navidades: no ha habido ni una. Otro fallo. Aún le queda largo camino a la convergencia para ser real.
  • Tarifas planas de voz sobre móvil: sí, efectivamente son más comunes que hace un año, pero no tienen apenas importancia en el mercado. Aún habrá que esperar un tiempo, ya que ahora mismo esta opción viene conducida por la compra de un terminal de alta gama especialmente diseñado para navegar la Red (como el iPhone o la Blackberry Storm).
  • Nuevo fenómeno social en la Red: otra vez que me lancé a la piscina para darme cuenta de que estaba vacía. En todo caso, Tuenti, Facebook y Twitter se han reforzado enormemente a lo largo de esta año pasado, ampliando su base de usuarios de manera exponencial.
Y ahora, vayamos con las predicciones menos tecnológicas:
  • Indiana Jones batirá records: no lo hizo, ya que ahí estaba Batman 6 para evitarlo. Aunque sí que acerté en que la peli gustaría menos que las 3 anteriores.
  • El Real Madrid ganó la liga y no ficho ni a Cristiano Ronaldo ni a Kaká. Efectivamente, fichó a algún otro jugador a precio desorbitado, tanto en verano, como ahora en invierno.
  • Las elecciones americanas tuvieron repercusión mundial (¿cómo no?), aunque no veo a gente a disgusto con el triunfo de Obama... ¿Estarán escondidos hasta nuevo aviso?
  • Los precios de los pisos acelerarán su caída: así está siendo, augurando rebajas del 20% para el 2010. Aún no hay recesión en la economía española, pero casi. Y, efectivamente, mal momento para ser elegido presidente.
  • Cumpliré 26 años: 26.
Bueno, no me vale para ganarme la vida de adivino, pero tampoco está tan mal. ¡Cuánto da de sí un año! Ahora, toca meditar sobre lo que se nos viene en 2009...