martes, 9 de diciembre de 2008

Swinx, la consola sin vídeo

Imaginarium es una empresa española que se ha hecho un hueco en la difícil industria juguetera a partir de la innovación y una diferente forma de ver a sus consumidores. Si se visita una tienda de esta empresa es curioso cómo trata a los niños y qué tipo de productos les ofrece, claramente representados por sus valores, que he leído en su entrada de la Wikipedia:
  • No sexismo
  • Ausencia de contenido bélico
  • Calidad
  • Seguridad
  • Valor formativo
  • Valor lúdico
Su producto estrella para estas Navidades está levantando atención y polémica a partes iguales, aunque siendo sinceros creo que no mucho de ninguno de ambos; de momento. Se trata de Swinx, una consola sin pantalla, un entretenedor digital, un ente robótico. Dicho de forma simple, el aparato consiste en un cacharro verde que organiza y dirige los juegos de los niños, haciendo de master, como se definiría en jerga rolera. La mejor forma de entenderlo es ver el fantástico vídeo que han hechos los chicos de Xataka:


Por lo que he leído por la Red, ya hay críticas al elemento deshumanizador del Swinx, principalmente en lo que se refiere a la eliminación del adulto como participante del juego de los niños. Esto es, si ya no era suficiente con que lo críos estuviesen embobados en casa frente al salón de casa, ahora se les asigna a una máquina que les entretenga en el exterior. Yo no estoy de acuerdo, y creo que si se utilizan estos elementos como sustitutos de los padres no es culpa del juguete, sino de los propios padres. Creo que el Swinx puede ser una opción de entretenimiento para los niños muy válida e interesante, siempre como complemento de la relación padres-hijos.

Por otro lado, me asombra lo cerca que estamos de alcanzar robots de compañía, al más puro estilo de las novelas de Asimov. Este aún parece muy limitado, y estoy convencido de que al tercer juego uno ya se sabe todas sus frases. Pero aún así, el reconocimiento de los jugadores (a través de pulseras) y la capacidad de organización hace vislumbrar lo que se nos avecina en los próximos años. ¿Quién dijo que los chicos sólo saben divertirse si la máquina tiene pantalla?

Una vez más, Imaginarium sabe hacer negocio a través de la innovación, de la creación de nuevas opciones y reinvención de los modelos de entretenimiento para niños.


2 comentarios:

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Mola, está cachondo el invento.

De todas formas, de deshumanizador nada, porque habrá que tener siempre un padre cerca controlando para que no venga un gitano y lo robe mientras los niños están todos escondidos!! Jajajajajaja.

Alejandro Cordón dijo...

XDDD