martes, 22 de septiembre de 2009

El futuro es de los robots

Y es que, aunque ya estén presentes en nuestras vidas de una manera mucho más extensa de lo que podría parecer en un principio, esto sólo es el amanecer. Las investigaciones y pruebas que se están llevando actualmente, principalmente en EEUU, muestran una serie de avances que, proyectados a unos años vista, dan forma a los textos de ciencia ficción de hoy en día.

Sin duda alguna, los avances más vistosos referentes a la robótica recaen sobre Asimo, el robot más famoso. Sobre este humanoide, creado por la marca Honda en el año 2000, se han desarrollado toda clase de avances en la última década. Por ejemplo, en este 2009 ha podido ser controlado por una persona a través de una interfaz cerebral, es decir, por medio de pensamientos, con más de un 90% de aciertos. Pero más aún me sorprenden los desarrollos en el aprendizaje de la computadora. En el siguiente vídeo podemos ver con Asimo es capaz de aprender a reconocer objetos que le son mostrados. Más aún, el robot puede diferenciar una silla de una mesa, siendo ambos objetos meras superficies planas sobre 4 patas.



El hombre es capaz de diseñar cada vez robots más diestros es diversas tareas, logrando aciertos difícilmente alcanzables por sus propios creadores. Aquí tenemos varios ejemplos:

El robot que juega al billar



El robot que salta 7 metros de altura



Y hasta el robot malabarista



Todos americanos. Buenos, Asimo es japonés, pero los que están haciendo las pruebas son claramente habitantes del otro lado del océano. Ya sean investigaciones de capital privado o en universidades, en todos estos temas, nos sacan varios pasos por delante a Europa. Me pregunto si no deberíamos esforzarnos más e invertir en las que serán presumiblemente las fuentes de ingresos de las próximas décadas.

Al verdadero reto al que se enfrentan los maestros de la robótica es lograr que estos seres artificiales sean capaces de imaginar, sentir y crear. De momento este tipo de acciones, más ligadas al alma, son las que nos distinguen de ellos. Pero si algún día se pueden replicar de forma artifical, entonces, ¿qué les diferenciará de nosotros?

Y lanzo otra pregunta inquietante. Si realmente los robots son capaces de manejar tantas variables en milésimas de segundo y tomar medidas acertadas no influenciadas por factores externos, que les permiten alcanzar resultados excelentes (algo que siempre será imposible para un ser humano), dado el momento futuro adecuado, ¿no deberíamos dejar que nos gobernasen? ¿Que tomasen las mejores medidas para la humanidad? ¿Una tecnocracia del más alto nivel que nos libre de las guerras, enfermedades, hambre, contaminación, etc.?

Ahí dejo las cuestiones, a la espera de los comentarios...

2 comentarios:

La_Hierbas dijo...

Desde luego, esta última pregunta es inquietante...¿gobernantes sin sentimientos? ¿absolutamente imparciales y fríos? ¿eso es bueno o malo? ¿o las dos cosas?

Alejandro Cordón dijo...

Sobre este tema merece la pena leer la novela Yo, Robot de Asimov, que poco tiene que ver con la película. Bien leída, da mucho que reflexionar...