miércoles, 9 de septiembre de 2009

¿Redes sociales prohibidas?

Ya sé que que ando con retraso y que comento las noticias días después de su aparición, pero se me acumulan los temas... El caso es que a finales de la semana pasada saltó la noticia de que el PP, principal partido de la oposición en España, pretendía impedir que los menores de 14 años accedieran a las redes sociales (Tuenti, Facebook...) y que los menores de 18 años requiriesen el previo consentimiento de sus padres. Recuerdo como todos los medios se hicieron eco de la noticia, aprovechando que al público le llama la atención el mundillo de Internet casi en la misma medida como lo desconoce.

Realmente cuando oí la noticia lo primero que pensé fue que se trataba otra de esas múltiples propuestas que los partidos políticos lanzan alegremente a ver si consiguen que unos cuantos votantes balancín les apoyen. En este caso, una propuesta ridícula que demuestra una profunda ignorancia de las reglas básicas del funcionamiento de la Red, en la que prohibir es lo más complicado. Si alguien quiere acceder a una red social, lo hará, ya tenga 13, 23 ó 33 años.

No obstante, cuál fue mi sorpresa cuando leí que todo se había tratado de una gran equivocación. Fue el propio Santiago Cervera, uno de los diputados implicados, el que comentó una entrada muy crítica de Enrique Dans, explicando que había sido una "metedura de pata" y que no tenían intención alguna de levantar muros artificiales alrededor de las redes sociales.

Aliviado al conocer la realidad, no he podido dejar de pensar acerca de varios detalles, siendo el primero de ellos lo acertado que me parece la proclamación del mea culpa. Equivocarse es de humanos y a todo el mundo le puede pasar. Este tipo de situaciones hay que afrontarlas con naturalidad, salir y dar la cara, explicando la realidad de la situación. Se echa de menos que en política se den este tipo de acciones más a menudo.

Pero por otro lado no me parece bien cómo se ha producido esta explicación. ¿Un comentario en un blog de una persona totalmente desvinculada del mundo de la política? Si el error se produce en una comparecencia pública, ¿no debería utilizarse el mismo canal para corregirlo? Claramente, pedir perdón en público, ante el gran público de los medios, es mucho más difícil de lo que parece. Mucho mejor dirigirse desde un blog conocido en la Red española, ya que alcanza a la mayoría de las personas capaces de entender la tremenda magnitud de la errata, dejando pasar el espinoso asunto a los ojos del resto de españoles, a los que ni les va ni les viene lo que ocurra en Internet.

Además, quisiera denunciar la poca cobertura que se hizo desde los medios a esta rectificación. Porque aunque sí que se publicó, la sensación que a mí me dio fue que no se le dio tanta relevancia como a la equivocación. Siendo ésta mucho más sonora y polémica, se atrae más ojos comentando el peligro que el PP ve en las redes sociales que el desmentido de dicha afirmación. Nunca me ha gustado demasiado el poder manipulador que los medios de masas poseen en base a la decisión de qué es lo que entra y qué se queda fuera...

Una curiosa experiencia para entender cómo están cambiando las cosas. Los políticos empiezan a dirigirse al pueblo, mostrando a las personas que hay detrás y no el atril que normalmente hay delante. El mundo de Internet cada vez interesa más a la gente y a medio plazo será un arma electoral al nivel de la educación o la sanidad. Y los medios cada vez son menos relevantes, pudiendo generarse la noticia en cualquier lugar de la Red.

2 comentarios:

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Es lo que yo siempre he dicho, es como ponerle puertas al campo. Si un menor quiere acceder a una web y al pinchar en NO cuando se le pregunta si es mayor de edad, se le redirige a Google, la próxima vez pinchará en SÍ y listo.

El problema sigue sin estar en Internet, está en la educación y en los padres de quien accede, pero es mucho más fácil delegar la responsabilidad en Internet como se ha hecho siempre con la caja tonta.

Alejandro Cordón dijo...

Y no se trata únicamente del acceso en Internet. La (mala) educación es la principal causa de la mayor parte de los problemas que nos aflijen hoy en día...