martes, 9 de septiembre de 2008

La sempiterna piratería

Esta es una de las ideas que tenía guardadas desde el verano y proviene de una serie de 3 posts que leí en Blog de cine. El tema está ya bastante masticado pero a la vez es bastante agradecido ya que siempre añade ese punto de polémica que a la gente le encanta.

En dicho blog se desató una guerra dialéctica entre aquellos que defendían las descargas de la Red y aquellos que estaban en favor de la remuneración de los artistas. Desde aquí daré mi opinión, una vez más, pero centrándome en la parte de cine y televisión, que me gusta más :-)

Partimos de la base que todo trabajo ha de ser remunerado para que el trabajador continúe con él. Pero al mismo nivel emplazamos la idea de que aquí el que decide es el consumidor, no el proveedor. Creo que sobre estos dos pensamientos se puede desarrollar toda mi línea de razonamiento.

No me parece bien que yo pueda ver una película que ha costado 10, 50, 100 millones de manera gratuita. No es justo para el productor, ya que yo me estoy beneficiando de su trabajo sin pagar, no siendo esta la idea del creador. Ese contenido ha de generar beneficios, para que sea rentable iniciar el siguiente.

Ahora bien, la propuesta de valor no es únicamente el contenido, sino la forma de consumirlo: lugar, momento, alteraciones sobre el original, etc. Y por ahí es por donde se les escapa todo. Las grandes compañías no están siendo capaces de ofrecer mayor valor que las redes P2P o el Top Manta, que distan mucho de ser ideales. Su principal problema no debería ser que la gente no vaya al cine, sino por qué la gente prefiere estos métodos alternativos a ir al cine.

Y sí, en muchas ocasiones surge la razón de que la gente no quiere pagar, no hay lugar a dudas. Pero miremos un poco más allá. A mí se me ocurren varios motivos que "estropean" mi experiencia, que hacen que no me merezca la pena ir al cine o a esperar a ver una serie por televisión.

Unas son inherentes al contenido:
  • Doblajes.
  • Publicidad intrusiva.
  • Falta de respeto para la emisión del contenido tal y como fue concebido.
Y otras forman parte de aquello que rodea al contenido propiamente dicho:
  • Salas de cine deficientes.
  • Como extensión, falta de salas preparadas: digitales, 3D, IMAX....
  • Lastimosa distribución, tanto en tiempo (esperas de más de un año) como en espacio (hay películas que no se emiten en ciertas ciudades).
  • Falta de flexibilidad de horarios y espacios de emisión.
  • Así como cambios espontáneos en los horarios.
  • Imposibilidad de acceso a contenidos "viejos".
Estas son sólo unas pocas razones que vienen a mi mente, pero hay muchas más. Y la realidad es que la digitalización del contenido ha cambiado las cosas, para siempre. Muchos de estos problemas son solucionables, como demuestra el P2P. Es más, la compartición de archivos favorece el impulso de contenidos de un "perfil menor", así como el reflote de los antiguos. No es sólo que se puedan solucionar muchas de las deficiencias que padecemos hoy en día, es que se puede mejorar la experiencia del consumidor de mañana.

Por otro lado, comentar también que no creo que las grandes productoras deban rasgarse tanto las vestiduras. The Dark Knight ha batido varios récords de taquilla gracias, entre otras cosas, precisamente a su marketing a través de Internet. El P2P no supone una amenaza a las buenas películas, sino que las impulsa. Las que realmente corren peligro son aquellos proyectos que pretenden "engañar" al consumidor añadiendo un dígito al número de secuela o eliminando guiones en favor de caras famosas.

Conclusión: el cine y la televisión no están muertos. El mundo se está globalizando y eso deben hacer también las productoras, porque el público no espera, el público lo quiere a su manera. La clave está en ofrecer un mayor valor añadido a la película que el precio de la entrada de cine. Así aparecen las nuevas apuestas como los cine 3D o las grandes pantallas con sonido espectacular. Eso es lo que atrae a los consumidores, porque el contenido en sí, al fin y al cabo, es el mismo que el que se pueden descargar de la red. Lo que importa es la experiencia.


Edito: Añado los links a Blog de cine, que ayer se me pasó....

3 comentarios:

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

No me parece bien que yo pueda ver una película que ha costado 10, 50, 100 millones de manera gratuita. No es justo para el productor

A mí sí :)

Entre muchas cosas, porque esta gente ha estado bañándose en dinero durante mucho mucho mucho tiempo, sacando riqueza de productos mediocres sin preocuparse por nada más que su propio culo, así que ahora que tenemos la sartén por el mango, no me parece mal que se tengan que apretar el cinturón.

Vamos, que ya es hora de bajar de su pedestal a tanto actor mediocre que se cree un semidios porque le dan premios sus amiguitos, si ese tío se tiene que comprar un yate menos, no me importa.

Mientras esto siga siendo un tema de millonarios, que se me preocupen de mí cuando tenga millones.

Alejandro Cordón dijo...

No confundir ética con justicia.

Una cosa es que la gente duerma tranquila descargándose películas sabiendo que todo el mundillo de Hollywood sigue obscenamente forrado, y otra muy distinta es pensar que una persona no merece cobrar por su trabajo.

Son dimensiones distintas del mismo problema.

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Es que hace mucho que dejé de creer en la justicia ;)

Que venda la mansión Brad Pitt, pague con eso a los becarios y se vaya a vivir a un pisito de 50m2.