martes, 9 de febrero de 2010

Confundiendo tazas y cereales

Quería ayer haber comentado las polémicas declaraciones de César Alierta, presidente de Telefónica, pero se me echó el fin de semana encima y no hubo manera. El caso es que esta importante figura de la industria de las telecomunicaciones dijo en unos encuentros: "los buscadores de Internet utilizan nuestras redes sin pagarnos nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros". Y así desató la tormenta.

Estas palabras yo creo que expresan una idea que les ronda por la cabeza a muchos directivos de operadoras, pero que pocas veces expresan, porque son de argumentación insostenible. Pero ahí están. Es una realidad que las operadoras ven como poco a poco el core de su negocio, la red, se va volviendo más y más una commodity, que cada vez desciende en precio. Como consecuencia, van perdiendo relevancia en el mercado y eso es algo que no se pueden permitir. Ahí están los accionistas para recordárselo.

Hace poco más de una década la vida era mucho más fácil para las operadoras. El único servicio que se prestaba sobre la red era el telefónico, el cual estaba estrecha e indisolublemente ligado al par de cobre. Pero he aquí que llegó la revolución de Internet, y con ella todo cambió. De repente surgieron innumerables servicios que ya no dependían de las operadoras, entre ellos sustitutos directos de voz, que hicieron temblar los modelos de negocio. Hoy en día, el que se dedica solo a la red, a ser un dumb pipe, está perdido.

Por eso las operadoras se han propuesto ser algo más que eso y están empeñadas en ofrecer servicios de alto valor añadido. Como bien dice Alierta en la presentación, muchos de estos servicios pasan por el cloud computing, y desde luego que ahí tienen mucho que hacer y que decir: "como la inteligencia y la red la tenemos los operadores conectándose a través de banda ancha nosotros le vamos a dar todos los servicios [a una PYME], eso se llama cloud computing". No obstante, conviene no olvidar que la inteligencia la puede tener cualquier competidor, y aprovecharse de la propiedad de la red no sería otra cosa que poner en jaque la neutralidad de Internet.

Por otro lado, manifestar que Google hace dinero a su costa creo que es un grave error. Igual que sería absurdo que los fabricantes de tazas denunciasen a Kellog's por aprovecharse de sus utensilios para el desayuno; o igual que nunca veremos a los constructores de carreteras quejarse del uso que hace Renault de sus infraestructuras para ganar dinero. Es quejarse contra un ecosistema en el que el uno no tiene sentido sin el otro, ni el otro sin el uno. Sin Google, Telefónica no tendría millones de usuarios pagando religiosamente sus líneas ADSL de casa. Porque, seamos sinceros, a los operadores les está costando horrores competir contra otras empresas de servicios en la Red, yo creo en parte debido a que no saben muy bien dónde enfocarse seriamente. Aunque claro, cuando no Google no era un competidor directo por ofrecer servicios a los usuarios finales todo era mucho más nítido...

No tiene sentido que las operadoras se quejen de las empresas que crean servicios y productos que usan sus redes. Porque son ellos precisamente los que dan servicios de calidad y en abundancia a esas redes. Los tiempos del teléfono de Graham Bell ya han pasado. Lo que sí que tiene mucho sentido es que ellos también entren en el mundo de los servicios.

5 comentarios:

Antonio Cordón dijo...

Me parece a mi que la cosa no es tan clara.

Lo cierto es que el brutal incremento de tráfico en la red obliga a los operadores a hacer inversiones de las que obtienen poco beneficio.

Por ello el incentivo para invertir se resiente y la consecuencia es que el sistema en su conjunto comienza a "griparse".

La neutralidad de las redes es un concepto tramposo. Si lo comparamos con las autopistas, es evidente que en aquellas que son privadas sus dueños cobran, no solo a los viandantes, sino también a los negocios que se establecen en sus dominios.

¿O es que te crees que un autoservicio en la autopista no paga a los dueños de la misma?

Las nuevas realidades exigen ante todo nuevos marcos regulatorios.

No vale que una parte del sistema soporte toda la regulación y la otra no aguante ninguna.

No solo no es justo, es que no es viable.

Pablo dijo...

No estoy de acuerdo con la postura de César Alierta.

Es cierto que con el aumento de la utilización de La Red, las operadoras de telecomunicaciones están teniendo que aumentar las infraestructuras, con el coste que ello supone. Pero, ¿a quién deben repercutir ese coste, si es que hay que repercutirlo a alguien?

Si se repercute al usuario final, que es el que realmente utiliza los recursos para acceder a los contenidos, es algo que ya se está haciendo con la cuota mensual de la tarifa plana. Podrían aumentar la cuota mensual, pero mucha gente se daría de baja, y como no le interesa esta situación a la operadora, parece haberla descartado.

Repercutirlo al servicio, ¿tiene sentido? En un medio como la televisión si tiene sentido que un anunciante pague por emitir un spot publicitario (ya que es el que usa la infraestructura al "emitir"), pero en un medio como Internet, los papeles son diferentes. Google no usa la infraestructura de Telefónica, sino que son los usuarios de Telefónica los que consultan a Google utilizando las infraestructuras de la operadora. Así que veo complicada esta opción para la operadora.

Se podrían plantear una tercera opción: ya que el aumento de recursos es debido en gran medida a contenidos con derechos de autor según las asociaciones de derechos de autor, ¿por qué no le repercuten a ellos el coste de la infraestructura? ¿Acaso no son sus obras las que ocupan las infraestructuras?

Alejandro Cordón dijo...

Hummm… Cierto es que el incremento de tráfico en la red "obliga" a aumentar su capacidad, pero ese incremento tiene un coste para el consumidor, ¿no? Un coste que viene de tarifas que no son precisamente bajas y que van directas a las arcas de los operadores. Yo sí que veo que tienen beneficio…

Otro tema distinto es que sin invertir y dejando que sea el consumidor el que sufra las consecuencias de una red con sobrecarga, los balances a final de año salen mucho mejor.

Yo estoy convencido de que el capitalismo acabará con la neutralidad de la red. Creo que los operadores acabarán ofreciendo un acceso premium y no veo forma de evitarlo. Ahora, que no me vendan la moto, porque Telefónica (y demás) sin Google (y demás), no son nadie.

En cuanto a lo que dice Pablo, efectivamente, esto es un modelo de negocio tipo plataforma, donde la compañía tiene que atraer a 2 públicos. Y ya se ha demostrado muchas veces que cobrar a ambos es harto difícil, siendo necesario un producto o servicio muy escaso. No veo a ninguna operadora con suficiente poder de negociación como para hacer pagar a Google. En todo caso, al revés…

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Acabo de ver el vídeo y he flipado en colores, qué vergüenza de país que la empresa más potente de telecomunicaciones tiene a viejos borrachos con ideas prehistóricas en la cabeza que se van a una rueda de prensa a decir disparates, de verdad que es que a veces me entran ganas de ponerme nacionalidad hondureña, joder...

Javier Muñoz dijo...

Mmmm... Antonio, estoy más de acuerdo con el comentario de Alejandro. En una autopista privada, el gestor cobra a los conductores y también a los supermercados, gasolineras, etc. ¿Cuál es el problema? Que las redes no son autopistas privadas. Una autopista privada es una concesión y al final el que ha hecho la autopista privada cobrará X hasta que cubra sus costes y su margen, supongo que después tal y como estipulaba el concurso público, tendrá que pagar/ceder al Estado. Al fin y al cabo una autopista privada está sobre suelo público... Y habría que hablar de Telefónica y hasta qué punto debería ser privada o pública (en el transporte de energía es una entidad pública) o privada troceadita y no entera como se privatizó. ¿Qué ocurriría si en esa autopista privada no hubiera gasolineras/restaurantes, etc.? Correcto, que muchos coches no la cogerían. Que Telefónica bloquee el acceso a Google y, por extensión, a todas las compañías que hagan negocio utilizando sus redes. Sería una gran noticia para ONO, Orange,...