lunes, 10 de marzo de 2008

Los bits son libres

Y no se puede hacer nada por controlarlos. Todo aquello que sea potencial objeto de una transformación en una ristra de 0's y 1's, está condenado a ser clonado, distribuido, modificado, borrado y consumido. Tratar de evitarlo es un esfuerzo futil.

Las grandes organizaciones gestoras de derechos están empeñadas en trabar esta evolución, y no hacen sino tratar de ponerle puertas al campo. Por mucho que consigan legalmente obligar a las operadoras a analizar el tráfico transmitido, no es más que situar un pórtico en medio de una colina.

La última vuelta de tuerca es el servicio BTGuard que enrruta tu conexión con un cliente P2P a través de un proxy. Esto quiere decir que no habrá forma de saber qué IP es la tuya original, mientras que con otra, a modo de máscara, compartes tus ficheros favoritos. Por $4,95 al mes nadie podrá saber qué haces con tu conexión.

Pero es que este no es un método revolucionario. Ni es el primero ni será el último. Hay mil maneras de conseguir efectos similares. Hay miles de hectáreas en el campo.

Ya dejando de lado el debate sobre si la compartición de archivos es legal, moral o ética, lo que es, es. Y no hay más vueltas que darle. Tratar de impedir la esparcimiento de los bits es como estar en contra de que el agua sea líquida. Es así, y ya está. Habrá que aprender a convivir con ello.

Ante esta situación hay dos alternativas. Una de ellas es adaptarse al nuevo contexto, evolucionar y vivir. Hay fuera hay un mundo lleno de oportunidades, irremediablemente acompañados de amenazas también, qué se le va a hacer. La otra opción.... ¿Alguien ha visto un dinosaurio por ahí para preguntarle qué les pasó?

2 comentarios:

Antonio Cordón dijo...

Los bits son libres pero recuerda que las películas que tanto te gustan cuestan muchos millones de dólares.

Y que los operadores, que pronto entrarán en el negocio de la banda ancha también van a querer cobrar.

Y que en la ley de la selva suelen ganar los mas fuertes.

Hay que llegar a un gran acuerdo mundial. La anarquía no es buena.

Alejandro Cordón dijo...

¿Quién ha hablado de anarquía?

Se confunden intenciones y líneas de pensamiento, con visiones apocalípticas y bandoleras que sólo representan a unos pocos.

Aquí lo que se critica son los esfuerzos fatuos de luchar contra lo inevitable, en vez de centrar los esfuerzos en lo que el público realmente pide.

Yo no quiero las series 6 meses después, desordenadas, a horas intempestivas, llenas de cortes publicitarios que no respetan su ubicación original, dobladas, etc.

Si por otro lado tengo la opción de evitar todo ello, aunque tenga que verlas en el ordenador, o con un disco duro en la TV y en calidad no todo lo buena que podría ser (y gratis), ten por seguro que lo haré.

No se trata de gratis contra pago. Es lo que ellos quieren contra lo que yo quiero. Y ya que ellos ofrecen y yo decido, tengo la opción de decirles "no, gracias".